jueves, 30 de octubre de 2008

1 año de vida de mi blog

Esta entrada es para conmemorar que hace casi un año me inicié en este mundo de los blogs sin saber a ciencia cierta en que consistía todo esto y el tipo de experiencias que se podían adquirir a través de la interacción con otras personas que, como yo, tienen algo que decirle al mundo por medio de la computadora.

Como mañana no vengo al Instituto, preferí dejar escrita esta entrada hoy y me gustaría platicarles brevemente como es que empecé con mi blog.

Resulta que justamente hace un año yo llevaba unos 4 meses de haber iniciado la investigación para mi tesis y coincidió con que un aparato de análisis del Instituto se descompuso de manera grave y como era decisivo para continuar con mi trabajo, tuve que hacer una pausa y en un rato que andaba sentada en la compu, encontré el blog de una chica llamada Victoria, lo seguí un tiempo y me dije ¿por qué no hacer un blog?. Claro que me invadieron las dudas, desde lo más complicado tal como ¿cómo se hace un blog?, pasando por lo esencial como ¿de que voy a hablar en el blog? y terminando con lo esotérico y metafísico como ¿¿es éticamente correcto hacer un blog??.

Superadas (aunque no respondidas) estas cuestiones entré a la ventana donde dice "Crear blog ahora" y, sin realmente tener un rumbo fijo, empezé a meter datos, a elegir opciones, y cuando menos me di cuenta ¡ya tenía mi blog! y de repente "me cayó el veinte" (expresión mexicana utilizada para decir que me di cuenta de algo que no había considerado) de que tener un blog no es cualquier cosa, no tanto por el hecho de que uno deba decir cosas bajo previo arbitraje científico o gramatical, sino que uno se expone, textualmente, ante el mundo, al plasmar pensamientos y opiniones, al mostrar alguna fotografía o bien, al abrir eventualmente la parte sentimental que todos, lo aceptemos o no, llevamos dentro.

Así entonces decidí tomar el riesgo, y eventualmente han surgido algún tipo de situaciones con tintes adversos, que no lo han sido tanto, pero de las cuales he salido bien librada e incluso, me he beneficiado sobre todo al conocer personas, no digo que de TODOS los rincones del mundo, pero si de los rincones donde se encuentra la gente más interesante y simpática.

Por tanto, creo que se va cumpliendo la misión de este mi blog: lograr abrir un espacio para poder expresar cualquier idea o evento que va sucediendo en mi vida, por simple que sea sin preguntarme tanto si es relevante o no, sólamente por el gusto de expresarlo, y donde pudiera encontrar personas que, por alguna afortunada razón, les interesara de lo que estoy hablando y que a su vez me platicaran también de lo que pasa en sus vidas. Afortunadamente he encontrado grandes personas en este camino que también me retroalimentan con sus experiencias (muy buenas todas) y en este momento soy muy feliz con el blog y lo considero ya una parte de mi vida no tan virtual como podría suponerse.

La incógnita que me queda ahora es: ¿cuánto tiempo durará esto? o ¿será que el Blogger es eterno o algún día cerrarán el negocio, y con el, todos los blogs que hemos construído con todo el tiempo y esfuerzo invertido?. Espero tener un día de estos la respuesta, pero definitivamente me gustaría que el Blogger fuera eterno y dejar toda esta evidencia escrita para futuros amigos cyber-lectores.

Desde aquí les mando un saludo a todos y todas y les digo que es un placer leerlos. Y a los que aún no se animan a escribir, ojalá lo hagan pues para mi es realmente un gusto construir junto a ustedes este blog.

Como ya me estoy poniendo medio sentimental, mejor ya le corto aquí y me pongo a trabajar. ¡Nuevamente saludos a TODOS!

miércoles, 29 de octubre de 2008

Una paseada por NY (Parte 2)

Aquí estoy para concluir mi relato sobre la visita relámpago que hice hace unas semanas a NY. Quizá no sea la última vez que escribo al respecto pues tengo demasiadas fotografías y además me gustaría hacer algunos comentarios ya más personales sobre cosas que concluyo de toda esa experiencia. Pero eso será más adelante. De momento retomo el relato cuando me volví a subir al autobús de dos pisos donde estábamos realizando el tour por NY, pero se tardó mucho en llegar a la parada y venía muy lleno así que nos tocó en el piso de abajo y me perdí la vista del edificio de la ONU lo cual lamento, pero si alcancé a ver las banderitas a través de los vidrios que no tenían una completa visibilidad. Después de unas tres paradas más, nos bajamos y caminando sólo un poco llegamos a la plaza Rockefeller en donde acostumbran cada año poner un arbolito de navidad monumental mientras la gente patina en hielo en los fríos diciembres neoyorkinos. Sinceramente me dio mucho gusto llegar ahí pues me encantan las banderas y ahí si que abundaban para donde se mirara. Casualmente, en la primera foto que me tomé aparezco enfrente de la bandera de México. Me hubiera gustado detenerme a verlas todas pero les juro que íbamos “de pisa y corre”, así que nos tomamos varias fotos y tuvimos que abandonar este encantador lugar.


Yo en la Plaza Rockefeller, con las banderas detrás de mi y un tipo en mangas de camisa demostrando una vez más que soy muy friolenta. ¡Pero si hacía frío!.


La escultura característica de ese lugar con la pista de hielo (sin hielo en ese momento) debajo.


Una inscripción en mármol enmarcando el sitio y a la vista de todo mundo.

Caminando un poco llegamos a la Madison Avenue donde encontramos otro ángulo de este edificio llamado Rockefeller Center con una escultura también muy llamativa. Dicen que en la parte más alta hay un mirador donde se puede apreciar toda la ciudad, pero que para llegar hasta ahí, se puede uno tardar hasta 4 horas pues son varios los retenes de seguridad que hay que superar hasta llegar al tope. Abajo pongo tres fotos de este emblemático edificio.


Enfrentito encontramos otro lugar muy representativo de NY, la Catedral de San Patricio. La verdad es que está muy bonita. Se inició su construcción a mediados del siglo XIX y sus torres miden 101 metros sobre el nivel de la calle. Aquí unas fotos:


Fachada de la Catedral.
Adentro nos recibieron una serie mesas con muchas veladoras. Se ve muy bonito y espiritual pero, como pueden apreciar en la segunda foto, cobran dos dólares para encender una. Estoy de acuerdo con la recaudación de fondos para las iglesias, pero no de una manera tan mercantilista. También lo he visto en México así que no me sorprende, pero tampoco estoy muy de acuerdo.

Un pequeño altar de la Virgen de Guadalupe, patrona de México. Me dio mucho gusto encontrármela ahí y le tomé esta foto.
Otro altar de la Catedral.
Seguimos caminando y caminando bajo la guía del mapa de la ciudad y a cada 10 metros caminados tomaba muchas más fotos…



…¡Hasta que llegamos al Parque Central!, debo decir que es un lugar de lo más encantador, en serio que es muy, muy bonito y se antoja estar ahí todo el día. Cuando llegamos me pude dar cuenta de que hay mucha gente extranjera paseando y tomando fotos y también mucha gente del lugar, caminando o haciendo ejercicio. Aquí un par de fotos:

Zoo de NY, ya estaba cerrado cuando llegamos pues eran como las 5 de la tarde y ya no eran horas de andar viendo animalitos.
Todo estaba lleno de vegetación por todos lados.

Yo posando frente a unos arcos del parque, unas piedritas y a la orilla del camino.

Abajo, una maravillosa toma donde se ve lo boscoso del parque y al fondo la gran ciudad.
Después encontramos una especie de plaza dentro del parque que es un lugar donde la gente se sienta a platicar, los niños juegan, otros toman fotos, etc. Fue una lástima estar tan poco tiempo, en serio que era un lugar con un gran encanto.

En la foto de arriba se pueden ver unos como reflectores, posiblemente iban a filmar algo pues, según lo atestiguan muchas películas, este es un lugar bastante recurrido por el cine.


La fuente al centro de la plaza, un laguito y un restaurant al fondo. ¡Qué cosa más bonita!.
Con la pena en mi corazón, nos tuvimos que empezar a regresar a las orillas del parque pues teníamos cronometrado el tiempo. Ahí seguí tomando más fotos de la vegetación del lugar, unos carruajes que pasean a la gente y hasta grabé un mini-video donde pueden apreciar en vivo algo del ambiente que se vive ahí.



video

Y caminamos un buen trecho, mientras seguían surgiendo las fotos a cada momento. Ya eran como las 7 de la noche y teníamos que llegar a la central de autobuses donde nos dijeron que podíamos tomar un transporte de ahí al aeropuerto. Pero antes de llegar nos encontramos las luces de la gran ciudad a todo lo que daban como pueden ustedes apreciar en las siguientes fotos. Yo salgo en dos de ellas.





Y aquí un video donde se pueden dar una idea del ajetreo del lugar.

video

A final de cuentas, nos fuimos en taxi al aeropuerto y no pudimos dejar de tomar esta foto del sistema GPS y televisión que todos los taxis amarillos traen en el respaldo del conductor para que los agobiados viajeros se distraigan un ratito. Aquí la verdad si me sorprendió la taxi-tecnología, para que lo he de negar.

Y finalmente en el aeropuerto tuvimos que esperar más de 5 horas para documentar nuestro viaje, así que tuvimos que pasar la noche ahí. Ya estábamos bastante mal comidas y mal dormidas, así que una molestia más no hacía mucha diferencia. Con el paso de las horas mis acompañantes empezaron a perder el estilo debido al cansancio, pero yo a pesar de todo, me porté igual de lady que siempre jejeje.
Aquí abajo pongo un par de imágenes del aeropuerto de NY. En la segunda podrán observar un detalle que no creí hasta que lo vi. Nos habían dicho que a alguna gente en EU le da igual salirse en fachas, pijama o incluso ropa interior cuando de repente se les antojaba simplemente no cambiarse, lo cual yo me resistí a creer, pero en esa foto en el centro aparece una mujer que pasó a mi lado y me confirmó el dato. Ella anda de botas y abrigo muy elegantes ¡pero con pantalón de pijama! Afortunadamente ella estaba volteada cuando tomé la foto para no quemarla ante el mundo, pero creo que yo no podría irme de viaje en pijama, a menos que fuera en una pesadilla de esas que a veces suelo tener.

Y por último, cuando vi ese monitor anunciando el vuelo a la Ciudad de México estaba yo como recreando la escena del E.T. cuando señalaba el mapa celeste y decía ¡Mi caaasa!. ¡Ya! En ese momento sólo quería llegar México con todo lo problemático pero también bonito que es, y comer algo decente y dormir un buen rato. Y en poco tiempo se cumplió mi deseo. Claro que primero tuvimos que pasar otra vez por Detroit pero en serio que disfruté tanto llegar, como no se dan una idea. Por eso les digo que de momento no quiero viajar por lo menos dentro de un medio año.
Lo que si es que conocer NY ha sido una de las experiencias más fascinantes de mi vida, y aunque estuvimos muy poco tiempo, algo dentro de mi me decía que no entrara en pánico, pues seguro que un día de esos he de regresar, ¡cómo de que no!.

lunes, 27 de octubre de 2008

¡Felíz cumpleaños Roberto!

Esta entrada se la dedico a nuestro buen amigo Roberto que celebra hoy su cumpleaños y, como según dicen, soy buena fiestera, aquí ando organizándole su fiesta en el blogger-espacio, así que todos ustedes están invitados y de mi parte le mando a Roberto un fuerte abrazo y todo mi cariño deseándole lo mejor este y todos los días de su vida. Así pues, vean ustedes lo que tenemos para celebrar:

Globos para ambientar el lugar
Unos mariachis para amenizar


Pastel de chocolate

y bolsitas de dulces para los invitados.
¡FELICIDADES!


miércoles, 22 de octubre de 2008

¡Así amaneció el dolar hoy!

Y creo que algunos de nosotros también. Me lo mandaron por correo y se me ha hecho simpático para compartirlo con ustedes.

martes, 21 de octubre de 2008

Una paseada por NY (Parte 1)

Aquí ando de nuevo narrando la última parte del viaje que hice hace como tres semanas y que concluyó con una vista relámpago a "la capital del mundo" o sea, la ciudad de NY.

Estuvimos aquí un promedio de 10 horas nadamás, pero creo que tomé el triple de todas las fotos que tomé en los días anteriores del congreso, pues aunque Pittsburgh es una ciudad muy bonita, ¡nada que ver con NY!, aún no se cómo definir mi opinión sobre este lugar porque la verdad es que no he tenido mucho tiempo para reflexionar, pero si me ha quedado un sentimiento de todo lo que viví y percibí y sólo puedo decir: ¡ah, que bonito deveras!.

Bueno, pues como dije antes, todo el viaje fue muy accidentado y esta parte no fue la excepción. Resulta que "para ahorrarnos lo del hotel" decidimos pasar la noche viajando en autobús de Pittsburgh a NY y llegar ahí como a las 8:00 am. Bueeeeno, no sabíamos que eso de dormir era una suposicion que inocentemente creamos en nuestras mentes pues ahí es donde nos tocó viajar en un autobús de muy deficientes condiciones de comodidad y salubridad.

Para empezar, como no estaban numerados los asientos habia que subirse y pelearse el lugar (cosa que por supuesto no hicimos) y si había unas cuantas personas (no menciono caracterísiticas físicas específicas) que de plano se sentaban con los pies extendidos sobre los dos asientos de la fila para que uno no se sentara. Total que al sentarnos nos dimos cuenta que el espaciado entre filas era mínimo, los asientos no se reclinaban ni tantito, daba terror recargar la cabeza en el respaldo por que seguro se nos trepaba toda la flora y fauna mili, micro y nanoscópica que uno adivinaba que habitaba ahí, luego las vestiduaras del techo estaban desprendidas y por el aire acondicionado parecía que se iba a propagar una epidemia en cuanto lo encendieran. ¡En fin! ya estabamos arriba y nuestro avión salia el dia siguiente de NY y ¡ni modo! nos teníamos que ir ahí, pero nos advirtieron que cada que se detuviera el autobús, ¡había que revisar que nadie se llevara nuestro equipaje! o sea, una cosa extraña y maléfica que era sinónimo de ¡NI CREAN QUE VAN A DORMIRRRR!. Y así fue, ya ni les cuento más porque podría escribir un pequeño librito de mi desafortunada aventura en el autobús.

Así pues, un adolorimiento de espalda y cuerpo más tarde, así como algunas escalas después, se empezó a vislumbrar luz en el horizonte y me dije: "voy a empezar a observar pues no quiero cerrar los ojos y encontrarme de golpe en NY, hay que analizar el territorio antes". entonces saqué mi camarita y empecé a estudiar y a recoger evidencia gráfica de lo que iba viendo.

Lo que primero pude observar, un poco antes de llegar a NY, es que hay así como muchas fábricas, negocios, máquinas, no se cómo decirlo, se ve que hay mucho movimiento y produccion de algo, se veía como industrializado el panorma y ahí es donde tomé una foto que me llamó la atención. Como les dije alguna vez, quería cotejar mi idea y conocimiento de ese país con la realidad, y si, no me equivocaba, nuestros vecinos del norte si escriben leyendas como la que encontré escrita en una pared al amanecer que les muestro a continuación:


¡Bueno! no comentaré nada al respecto, sólo lo muestro como dato de posible interés cultural. Entonces, antes de NY hicimos una escala en una estación de Newark (foto abajo), ya muy cerca de NY, y ahí confirmé que hay muchos más latinos que los que logré ver en Pennsilvania, eso fue un alivio aunque no se por qué me alivió si ni siquera habíamos interaccionado con alguno de ellos, quien sabe como serían andando en aquellos lugares.
Llegamos a la estación de autobuses de NY (foto de abajo) y ahí es donde empezó mi sentimiento de ¿felicidad? bueno, por lo menos no me sentía tan fuera de mi ambiente como me pasó en Pittsburg, y es que el lugar estaba bonito: una mezcla de estación de autobuses, con estación del metro y de centro comercial. Me gustó, estaba todo bien, pero ¡OH, OH! de repente pasaron las dos últimas semanas de mi vida frente a mis ojos y yo creo que mi estimado amigo Víctor ha de haber sentido que alguien lo invocaba con fuerza pues ¡SE ME OLVIDO APUNTAR LA DIRECCIÓN DEL LUGAR DONDE GUARDAAN LOS EQUIPAJES QUE EL ME PASÓ!, pero juro que si me informé del dato, incluso les escribí para confirmar que existiera el lugar... ¡pero no tenía la dirección conmigo!, y es que nos concentramos tanto en el trabajo del congreso que la verdad descuidé ese dato. Ya no investigamos más, esa idea nos había parecido bien, pero ¡bueno! al final no sabiamos donde ir. Así que imagínenme a mi y a mis dos compañeras rodando con las maletas por la 7th avenue de NY en busca de un lugar de internet para ver la dirección. Al final lo logramos, yo me metí a toda velocidad a investigar al dato y ¡llegamos!, y ahí es donde dije ¡Salve Víctor! ¡te debo una! (Por cierto, saludos a Víctor).

Pasado el susto, me relajé y empezé a tomar fotos. La verdad es que es una ciudad muy,muy linda, muy llena de cosas y gente, y para donde quiera que uno vea hay algo interesante. Entonces empezamos a caminar y a la primera tienda que encontramos ¡a comprar los indispensables souvenirs!. Aqui los dejo con algunas de las primeras fotos que tomé:




Calles de NY, yo en algunas de ellas.

Luego se nos ocurrió afortunadamente la gran idea de subirnos en un autobus turísitico donde nos dejaban hacer tres diferentes toures: al downtown, al bronx y otro que no me acuerdo, total que hicimos primero el del downtown y estuvo excelente, pues a pie no hubiéramos recorrido realmente nada de nada. Aquí abajo una foto del autobús y del guía que nos bombardeó de información, así que no recuerdo la totalidad de lo que nos dijo.


Macy´s, una tienda muy famosa de NY y a la que el guía nos hacía énfasis que podíamos bajar a comprar. Claro, ni tiempo ni dinero para eso.
Foto del Empire State Building. Ese se puede ver casi desde cualquier punto de NY.


Dos tomas de la Zona Cero, y aquí es donde todo mundo se levanta a tomar fotos (la segunda me salió medio chueca). Lo pudimos ver desde lejos y aún así dicen que uno no se puee acercar mucho porque está bardeada.
El "Charging Bull" en el Bowling Green Park en Manhattan visto desde lejitos. Dicen que en 1989 simplemente apareció ahí en la calle frente a una casa de cambio y lo ubicaron después en ese lugar.
Una pequeña plaza donde se antojaba relajarse enmedio del mundanal ajetreo.
El tour en bus incluia un vaijecito en barco para acercarnos a la Liberty Island y ver ¡La Estatua de la Libertad!
Mientras abordábamos el barco, estoy yo comiéndome un clásico hot dog de NY (no podíamos irnos sin probar uno). Aquí hago una pausa para contarles el trauma que me causó haber estado cargando varios días ropa, un par de abrigos y haber usado diario doble pantalón para que cuando llegáramos a NY ¡andaba más fresca que nada! y me tuve que comprar una chamarra (así le decimos en México a lo que traigo puesto encima) unas cuantas tallas más grande porque me faltaba el regalo de mi papá, así que aproveché y la usé. ¡En fin! no imaginé andar medio fachosa en esos lugares, pero es que todo fue tan rápido que mi planeación de la vestimenta se fue al olvido. Y es que hacía mucho frío, con decirles que sólo de la paseadita en el autobús sin techo se me resecó toda la cara y casi me enfermo de la enfriada que nos pusimos.
Desde el muelle se veía el puente de Brooklin.
Yo frente a una embarcación en el mismo muelle.
Ya sobre el barquito todos empezamos a tomar fotos.




Varias tomas de NY vista desde la embarcación. Atrás de donde se ve ese domito en forma circular, está la zona cero.
Yo muerta de frio.

Y aquí es donde empiezan los interminables flashazos: teníamos dibujándose frente a nosotos las Estatua de la Libertad, con su color verdoso producto de la corrosión del cobre del que esta hecha.



Por un poco más de 100 dolares dan un paseo de 15 min. en helicóptero. Ha de ser una gran experiencia, cara pero buena.
De regreso al autobús en el que continuamos nuestro viaje.
Y como tomé una cantidad impresionante de fotos, decidí hacer la Parte 2 de mi relato. ¡Hasta la próxima!
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