viernes, 23 de enero de 2009

Reflexiones después de una semana intensa

Según yo dije no iba a escribir nada hoy porque ando de malas, pero siguiendo la premisa de que uno debe escribir en su blog lo que le nazca en el momento, decidí escribir para sacar algunos de las varios sentimientos de frustración que traigo encima debdo a la cantidad increible de trámites que me han hecho hacer TODA esta semana. Lo malo es que aunque estemos hablando de un centro educativo con todo el prestigio y tradición que quieran, tienen destrozado su sistema "tramitológico" y uno de alumno es quien lo padece.

Dentro de las múltiples formas que tuve que llenar y las infinitas cartas destinadas a cualquier cantidad de individuos que se les pueda ocurrir, ayer me salieron que adelantaban el famoso examen de ingles del 3 de febrero a... nada menos que hoy. Como ya era tarde tuve que levantarme antes que el sol para ir a pagarlo al banco, ir a recoger una carta, ir a otro lado a que me la firmaran, y estar lista a las 10 en punto en el examen. Creo que salió bien, por lo menos yo me sentí bien después de hacerlo pero me acaban de llamar hace un rato para decirme que "hay algunas dificultades" con mi trámite (no por causa mía) y que hasta que no se arregle no me darán resultados... y por eso me puse de malas. Ya será hasta el lunes que le de siguimiento a ese pequeño inconveniente.

Ahora recuerdo una canción de Aleks Syntek, mi otro ídolo imposible:


Voy tratando de cambiar

mis impulsos sobre ti

y no voy a permitir

que me traicione el corazón

4 comentarios:

Víctor dijo...

Hola Myriam. Al tratarse de una entrada tan personal no tengo mucho que comentarte, en estos temas cada cual hace lo que quiere, lo que puede, o lo que le dejan. Te diré tan solo algo que pienso, y que tiene alguna relación con lo que cuentas: esa vieja historia de la "media naranja", o de que sólo existe una persona en el mundo (o entre un millón, como mencionas) para cada cual, no puede ser estadísticamente cierta, y para ti como científica debe ser evidente; al final nos emparejamos, muchas veces con éxito, con alguna persona que conocemos en nuestro entorno más inmediato (amigos, universidad, trabajo, etc...), entorno que no suele abarcar más que unas pocas decenas de personas. De forma que las probabilidades de encontrar una pareja adecuada no son bajas precisamente, y aumentan cuanto más amplio se hace ese entorno y cuanto más puedes ofrecer tú mismo a la otra persona (como bien dices también en tu entrada). Pero en fin, la vida no es fácil, ni en este tema ni en tantas otras cosas...

Roberto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Trenzas dijo...

¡Ay, ese corazoncito hecho trizas...! :)
Cuando te ataca un "flechazo" así, se pasa mal, pero no para siempre, aunque pueda parecerlo.
Creo que todos, lo digamos o no, hemos pasado por alguna experiencia similar. Y por un tiempo, no podemos ver nada más que a esa persona ni pensar en otra, aunque esa otra tuviera mayores méritos.
Lo peor es tener que tenerlo ahí cerca :)
Y como ya dices que no hay ninguna posibilidad, pues...
Sólo queda esperar a que el sentimiento vaya desapareciendo, a fuerza de lógica y paciencia.
Ánimo, mi niña....!
Besote grande.

Myriam dijo...

Gracias a todos por sus comentarios. Quizá es que soy demasiado idealista y espero que haya alguien por ahí a quien no le pueda poner ni un sólo "pero" y por eso es que se me hace tan, tan difícil que un día me lo encuentre.

Así que como dice Trenzas, a fuerza de pura lógica lo he de superar, esperemos que sea pronto pues necesito estar muy alerta en todo lo que venga estos días y no puedo darme el lujo de atontarme y empezar mal este proyecto por estar contemplando lo bonito que se ve el panorama cuando lo veo pasar. Saludos!

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