domingo, 23 de agosto de 2009

Entre la tradición y la modernidad

Esta es una sorprendente imagen que tomé hace unas tres semanas en el Zócalo o plaza principal de un lugar llamado San Cristóbal de las Casas en el Estado de Chiapas aquí en México durante el viaje que hice con mis amigas por esa región del país.

Fue uno de esos momentos en que resultó ventajoso traer la cámara encendida y con memoria suficiente para fotografiar justo cuando sucedían los hechos. Lo que considero relevante de la imagen es el hecho de que representa una realidad que yo como mexicana de la capital no había percibido plenamente: la globalización prácticamente ha alcanzado el último rincón de este país.

A continuación muestro la imagen completa:


Como pueden ver, la mujer chiapaneca de la foto que se dedica a vender artesanías y textiles hechos por ella misma, está entretenidísima manipulando dos teléfonos celulares al mismo tiempo ¿estará comprobando cual es el mejor modelo?, ¿estará copiando un número telefónico a su celular? o ¿estará pasando alguna imagen, juego o mp3 vía bluetooth?, lo que sea, sin duda es una imagen contrastante y claro indicio de la globalización y, por que no decirlo, de que la situación económica y social en algunas zonas del país, típicamente más desfavorecidas, no es tan mala como parece.

Sea lo que estuviera sucediendo en ese momento puedo decir que una de las cosas que más me gustó y admiró mientras estuve de paseo en ese lugar, fue ver la completa interacción entre gente nacional y extranjera de varios estratos sociales y culturales todos en un mismo lugar.

Finalmente diré que pretendo en los próximos días poner algunas entradas respecto a los lugares que conocí hace unas semanas en Oaxaca y Chiapas que no conocía, esperando que sea de su agrado y utilidad por si en algún momento planean hacer un viaje por esos rumbos.

Aquí les pongo un mapa para ubicarlos en el contexto geográfico de las próximas entradas sobre el viaje. ¡Saludos!

3 comentarios:

Roberto dijo...

Hace algunos años salió en un diario de la Argentina un artículo bastante largo sobre "Celulares en África" cuya parte principal les transcribo enseguida.
Saludos para todos desde Buenos Aires.

La Nación - Viernes 26 de Agosto de 2005.

YANGUYE, Sudáfrica.- En esta árida cumbre montañosa, a 40 kilómetros de la localidad más cercana a la que se llega por un camino de tierra, Bekowe Skhakhane debe sacrificarse para hacer incluso las tareas más sencillas. Tarda cuatro horas por día para ir a buscar agua al río. Para cocinar, junta ramas y troncos y les prende fuego. Su casa está iluminada con velas. Para ir a la escuela, el mayor de sus cinco hijos hace dedo tres horas de ida y tres de vuelta.
Pero cuando Skhakhane quiere hablar con su esposo, que trabaja en una fábrica siderúrgica de Johannesburgo, a 400 kilómetros de distancia, la mujer hace lo que harían muchos occidentales: recurre a su teléfono celular.
Las personas como Skhakhane hicieron de Africa el mercado de teléfonos celulares de mayor crecimiento. Desde 1999 hasta 2004, el número de abonados a la telefonía móvil en Africa aumentó de 7.500.000 a 76.800.000, un incremento anual promedio del 58 por ciento. Sudáfrica aportó la quinta parte de ese crecimiento. Asia, el segundo mercado de más rápida expansión, experimentó un crecimiento anual promedio de sólo el 34% durante ese período.
"Es un artículo de primera necesidad", dijo Skhakhane, mientras dejaba de lavar ropa en un balde para sacar su teléfono celular del bolsillo. "En mi lista de comestibles incluyo la compra de una tarjeta telefónica. Gasto casi dos dólares por mes por una tarjeta que me permite hablar durante cinco minutos", añadió.
Los africanos nunca fueron fanáticos de la telefonía; incluso los mongoles tienen el doble de líneas telefónicas convencionales por persona. Y, ya que la mayoría de los africanos vive con 2 dólares o menos por día, se presumía que eran demasiado pobres como para justificar inversiones empresarias en redes celulares. Sin embargo, cuando los gobiernos africanos comenzaron a privatizar sus monopolios telefónicos a mediados de los años 90, y operadores competitivos comenzaron a vender tarjetas telefónicas más baratas y de menor tiempo de consumo, los teléfonos celulares se convirtieron en un furor. En Sudáfrica ya se venden aparatos usados a 50 dólares o menos, un precio que incluso el esposo de Skhakhane pudo pagar con lo poco que logra ahorrar.
Resulta que los africanos nunca habían sido ávidos usuarios telefónicos porque no habían tenido la oportunidad. Uno de cada 11 africanos está hoy abonado a un servicio de telefonía móvil. La demanda de tarjetas telefónicas, usadas para activar el servicio, fue tan intensa en Nigeria que, desde fines de 2002 hasta principios de 2003, los operadores se vieron obligados a suspender la venta mientras reforzaban sus redes. En dos provincias del Congo, los aldeanos se desviven tanto por el servicio que construyeron mangrullos de 15 metros para captar señales de torres distantes para teléfonos celulares. "Hay un hombre que lo usa como una especie de locutorio", dijo Gilbert Nkuli, subdirector de operaciones en Congo del grupo Vodacom. "Los que quieren subir por el mangrullo y usar su teléfono celular pagan por el servicio", agregó.

RobertoV dijo...

Realmente es muy contrastante la imagen, como tu dices de lo tradicional y lo moderno, ¿esta mezcla nos hará olvidar las fuentes? ... o ¿será un agregado a la cultura?
Saludos, tengo una llamada en el celular.

Víctor dijo...

No te dije nada, pero la foto me parece magnífica.. todas las personas que salen están mirando a los teléfonos como si fueran el nuevo dios. Muy buena.

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