domingo, 11 de octubre de 2009

Miscelánea de fotos 3

El día de hoy me encuentro aquí subiendo algunas imagenes que he capturado con la camarita del teléfono a mi paso por las calles de la gran ciudad y en algunos otros lugares donde de repente se me ocurre fotografiar algo.

Como saben, dichas fotos no tienen mucha relación unas con otras pero a mi me gusta capturar las imagenes pues para mi significan algo en ese momento, así pues, empezamos:

Una buena fuente de salsas, cebollas, totopos y limones para acompañar una buena taquiza. Para un mexicano no hay nada más que pedir si en medio de la mesa alguien pone un despachador como estos (medio borrosa la foto pero es que la luz era pobre y no quería usar el flash).

y tacos, obviamente....

Una de tantas salidas al cine (con mis hermanos) y mientras me lamentaba no tener novio con quien ir a ver la película le tomé esta foto a la tienda de comida rápida.


Estos son unos aretes manufacturados con aluminio ultrapuro que llevó uno de mis profes para mostrarlos en clase. En ellos se pueden apreciar claramente los diferentes granos que lo conforman. Sinceramente esta imagen del aluminio es algo muy lindo y más verlos hechos aretes.


Esta imagen la tomé una tarde-noche en que se trastornó el sistema del metro y yo, sentada en el piso del andén tomé una foto de la gente que esperaba que abrieran los vagones, estuve casi una hora esperando y afuera había un diluvio así que no había mucho para donde correr.


Esta foto la tomé un viernes en la tarde en que mis compañeros me insistieron jugar ¿dominó? bueno, si es que a esto se le puede llamar dominó pues casi, casi que una uña es más grande que una de las fichas, por eso utilizamos pinzas para acomodar las piezas.

La siguiente foto la tomé porque me pareció una buena manera de ilustrar mi "etiquetofobia" es decir, mi aversión incontrolable a las etiquetas, puede parecer raro pero ODIO llevar etiquetas en la ropa ya sea en el cuello, los costados o en cualquier otro lugar, además detesto las etiquetas en las toallas, en los cobertores, en los trapos de cocina, en los ganchos de la ropa que suelen dar en la tintorería, en los recipientes de plástico y en los frascos vacíos. En resumen DETESTO las etiquetas, aunque las del cuello son las peores porque me dan comezón.

La siguiente es una clásica tarde de domingo en Coyoacán el cual es un punto obligado para el turismo que visita la capital, lo bueno es que ya falta sólo un día para que sea fin de semana.


La foto que sigue la tomé porque me causó mucha curiosidad que exista un negocio que se llame "El pato mudo" aunque lo mejor de todo es el logo de la empresa (la amplié en la foto que le sigue, la verdad es que es original y linda) que se supone que prepara y reparte a domicilio comida mediterránea ¿qué tan mediterránea será? quien sabe pues aqui mismo en México de una provincia a otra destrozan las recetas, ahora más habiendo un oceano y una gran extensión de tierra de por medio quien sabe que tan mediterránea será la comida, pero ¿alguien se explica por qué "el pato mudo"? para mi es una gran incógnita.



Esta última foto también me pareció genial, a simple vista es un edificio cualquiera del centro de la ciudad pero si ven con cuidado (en la foto ampliada de abajo) en uno de los pisos hay una mujer limpiando las ventanas sin ningún empacho a pesar de que por momentos tenía medio cuerpo de fuera.

Bueno, pues por hoy estas son las fotos acumuladas, a partir de hoy empiezo a juntar más para compartirlas con ustedes. Saludos!!

6 comentarios:

Víctor dijo...

jeje, me ha encantado esta entrada, ha sido un divertido paseo por la Ciudad de México.

No puedo ayudarte con lo del pato. Ni siquiera me suena que el pato sea típico de la cocina mediterránea.

Y la señora... da miedo sólo mirarla.

Myriam dijo...

Me alegra muchísimo que te hayan gustado las fotos :) eso me alienta a seguir tomando más imagenes a mi paso por la vida.

Ya he empezado una nueva tanda de fotos porque espero seguir contando el día a día de mi vida de esta manera para compartirla con ustedes.

Un abrazo.

Levemente dijo...

Sí señorita, agradable paseo como dice Víctor.

Sabes... me pasa igualiiito que a ti. Deteeeeeeeeeesto las etiquetas. Me parecen una auténtica tortura. ¡Ahhhh si hubieran existido en época de Santa Insquisión!... se habrían ahorrado mucho fuego y demás sistemas de... "persuasión".

Lo que me da verdadera rabia es que siempre me toca coser cualquier prenda nueva(¡porque mira que llevan!, que si en el cuello que si en los laterales...) pues por lo general van cogidas con la costura que une. Porque si cortas, por muy al ras que lo hagas, siempre queda algún "piquito" que viene a ser como un minipuñal. Eso... si no te cargas la prenda con el tijeretazo.

Que esas es otra... he llegado a contar hasta cinco etiquetas en los laterales, si es queeeee...

¿Y las del cuello?... ¡encima van con hilo de plástico... ¡lo mismo que llevar un alfiler permanente!

Otra cosa que no soporto son las tapillas que traen los zapatos nuevos, generalmente de pasta dura. Ese... clac, clac, clac, clac... al caminar que pareces un martillo y no una persona me pone de los nervios, así que también toca, antes de estrenarlos, llevarlos al zapatero remendón para que se las cambie por unas de goma.

Un saludillo... ¡sin etiquetado!

Myriam dijo...

Jejeje :) ¡tu si que me comprendes! la verdad es que yo no me meto con las que vienen cosidas con la misma costura de la ropa porque ahí si que la hecho a perder, sólo las rebajo, pero si no, ya me he vuelto experta con la navaja para quitarlas sin dañar las telas.

Respecto a los zapatos te diré que yo no los uso con tacón fino pero estoy de acuerdo contigo en que no es agradable hacer tanto ruido al caminar.

A ver ¿quién más cuenta sus fobias y manías?

Saludos!

Víctor dijo...

jeje, yo también las aborrezco.. pero no sabía que era eliminarlas era tan complicado como dice Leve... voy a felicitar ahora mismo a la persona que amablemente me las hace desaparecer... ;)

Levemente dijo...

Los tacones y yo tampoco lidiamos muy bien. Y menos los finos... ¡menudo sufrimiento!... a parte de cuasi equilibrismo. Si acaso para una boda o evento de ese tipo, pero total... como ya he casado a todo el mundo, je. Pero sí que me ha pasado con botas bajas, tipo campera, que ese clac-clac-clac venía de casita.

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