viernes, 26 de marzo de 2010

¿Pues qué pasó?

Les platico el por qué de los cambios en el blog. Quizás algunos ya se sepan la historia pero para los que no ahí les va.

Originalmente este blog fue creado por ahí de octubre del 2007 como una necesidad personal de hablar, de platicar con alguien más sobre cualquier cosa así como se hace entre amigos una tarde cualquiera de café. El problema principal estribaba en que yo ni tenía con quien hablar, ni tenía tardes disponibles para salir al café y, quizá piensen que es absurdo, pero ni siquiera yo me sentía con la completa libertad de hablar de muchas cosas que a veces uno se calla por que suelen ser cosas "personales". Una frustración total.

De repente un día simplemente abrí el blog y empecé a escribir, así como a quien le dictan: "escribe eso, haz lo otro". La verdad es que ni siquiera quería pensar en los benditos riesgos que uno corre al exponerse públicamente en un sitio como lo es un blog. Una parte de mi me decía: "no lo hagas porque es peligroso" y otra parte decía: "házlo, total, tu vida es tuya y tu sabrás que haces con ella y que dices de ti misma".

Definitivamente fue una travesura, algo que muchos individuos mucho más conservadores dirían que podría ser una locura con cierto grado de peligrosidad.

Ese fue mi secreto, ¿o aún lo es?, si, aún lo es y lo acepto porque cuando de repente miras alrededor y ves que estás en un lugar lejano a tu casa, que los verdaderos amigos no abundan, que te ahogan los pensamientos, que las palabras no pueden salir y que te invaden los prejuicios de los demás respecto a lo que una persona sensata debe o no hacer, es cuando uno toma desiciones como esta: "voy a abrir un blog para HABLAAAAAR y dejar que todo ese chorro de ideas y emociones salgan, dirigidos a quien sabe quien, pero finalmente sentía que podía HABLAR".

Comunicación es la palabra, no juicios ni prejuicios, no sermones ni recomendaciones, sólo "hablar" y "escuchar". Ese es el objetivo angular de mi blog, nadamás, y el día que no lo pueda hacer simplemente no tendrá tanto sentido para mi tener este sitio.

Por eso nada de familia, nada de compañeros de la escuela, nada de tios ni primos y nada de entes de autoridad superior. Nada de eso. Eso viene adjunto al: "nada de sermones".

Entonces resulta que hace unas semanas, no muchas, me enteré de algo: que alguien de mi antiguo instituto halló "por casualidad mi blog" y no sólo osó hacerse presente en este sitio sino que también me puso adivinanzas de ¿quién soy, quién soy?. Claro, él (porque ahora sé que es "él") no tiene la culpa, quizá hasta le causó un sincero gusto encontrarme en este mundo de la blogósfera. Pero a mi no me hizo nada de gracia.

Eso no fue lo peor, lo peor fue que "esa" persona propagó entre mis antiguos profesores que YO tenía un blog. Y estamos de acuerdo que lo que MENOS quiero es que mi antiguo maestro de la materia de Degradación de Materiales entre a leer que me fuí de fiesta con mis compañeros o que me compré unas botas para el frío. Estamos de acuerdo.

Pero el día que una persona "de la vida real" me dijo: "oye, que tu blog lo encontró tal profe y entonces empezaron a hablar de ti y comentarlo entre ellos, y bla, bla, bla..." me quedé... petrificada.

Definitivamente el blog no es algo que yo comente "en la vida real" no porque no sea importante en mi vida, no, es más bien que porque es algo tan importante no quiero que nadie lo comente, ni dé su opinión ni intervenga. No me interesa.

No sé si los que llevan más tiempo leyendome se habrán dado cuenta que en algún momento entró (me encontró) un tipillo con el que anduve hace ya muchos años (yo tenía como 18 años) y el efecto fue el mismo... me desagradó, sobre todo cuando salen con la poco agraciada pregunta de ¿quién soy?, ¿quién soy?. Eso me enfurece.

Y si a alguien de "la vida real lo invito" es porque deveras me interesa como persona y porque sé que contaré con su apoyo y discreción. Y esas no son muchas personas.

Las opciones eran 1) restringir la entrada y explayarme en mis relatos o 2) dejarlo abierto y quitar las fotos donde salgo, no hablar de mis locuras y, simplemente, NO HABLAR, ¡y no! para eso no fue hecho el blog.

Así que si lo restringí es porque, como todo en la naturaleza, nunca se puede tener un proceso optimizado al 100%, es decir, era demasiado bello para ser verdad tener un sitio donde uno pueda hablar abiertamente de lo que uno piensa y siente, tener amigos entrañables y además tener una cita con ellos todas las tardes para tomar el café sin que eventualmente y de repente "se posaran las mosquitas" sobre las tazas y las galletas. Ay perdonen si eso último se lee feo pero es un modo figurado de hablar que expresa muy bien lo que pienso de esta situación.

Y es por eso lo de la restricción del blog. Como les dije: nada de familia, nada de co-workers y nada de autoridad. Nadie que juzgue ni dé recomendaciones en el blog que luego me repita en mi cara teniéndolo también materializado por estos rumbos "reales".

Espero que haya quedado más clara la situación. Yo me siento bien aunque un poco limitada en cuanto a mi "interactividad" con los demás. Incluso más adelante quizá le cambie la dirección del blog, quizá me ponga otro nombre y quizá hasta le cambie el color. ¡Diantres! ¿por qué hay que llegar hasta este punto?.

¿Amiga neurótica? si, quizá un poco pero seamos sinceros: cada quien ha abierto su blog por un objetivo en particular y el mío ha estado viéndose alterado últimamente.

Como creo que ahora quedó claro todo, no me resta más que agradecerles su comprensión y reiterarles mi cariño. Les dejo una imagen mía saludándolos, la tomé de noche sin flash por lo cual la foto salió movidita, y se las dejo para que vean que si no procedo de esta manera, las fotos y relatos "personales" se hubieran acabado.


¡Saludos!

9 comentarios:

Víctor dijo...

Pues te felicito por la decisión que has tomado. Tener un blog es voluntario, y no tiene ningún sentido que se convierta en una incomodidad para quien lo hace.

Muy bonito el sitio de la foto.. ¿dónde es?

Roberto dijo...

Myriam, comprendo totalmente tus observaciones sobre el manejo de tu blog, aunque te confieso que lo logro con esfuerzo. Ocurre que cuando tuve la misma idea que tú, y casi el mismo día, mi idea fue crear un blog para que lo leyera cualquiera: desde una autoridad de la universidad donde trabajo hasta un alumno o (je, je...) cualquier personita hasta ese momento desconocida. Y fue por eso que me resistí cuando me sugeriste la posibilidad de hacerlo más personal. Recuerdo que te dije "a mis alumnos no les importa si su profesor se resbaló con el jabón en la bañera esta mañana..."
Así que, como te digo, la función de mi blog para mí mismo fue un tanto diferente que la del tuyo para ti misma. Y te cuento que dos años y medio después siento que soy feliz con mi blog y con su enfoque. Esa es la razón por la que te digo que te comprendo aunque me cuesta un poco... pero sobre todo que te comprendo. Espero sinceramente que seas feliz con tu blog en su nuevo planteo. Y comparto ciento por ciento lo que dice Víctor un poco más arriba sobre que no tiene sentido que el blog sea una incomodidad para quien lo hace.

Beso desde Buenos Aires para ti.

Myriam dijo...

Muy bien Víctor, creo que usaste la palabra adecuada: "incomodidad", no sé si me equivoque pero creo que hace mucho, mucho tiempo utilicé la frase: "a ver cuanto tiempo aguanto" y a esto me refería.

Bueno, como dicen "siempre vendrán tiempos mejores" y de eso no me queda la menor duda.

La foto la tomé en el último paseo de Tlaxcala, en la nochecita en la subida hacia una iglesia que estaba iluminada de colores y con muchas banderitas. Si usaba flash no se iba a ver el fondo asi que por eso me tomaron la foto así, al natural.

Y ya sabes Víctor: ¡abracitos, abracitos!.

Myriam dijo...

Robertito, me imagino que debe costarte trabajo comprender plenamente mi proceder pero te agradezco que lo aceptes. Como bien sabes, incluso he dicho que mi blog ni siquiera es para hablar de temas de fisica ni de mi trabajo aunque cuando eventualmente lo hago, lo hago con gusto pero así, esporádicamente porque lo que realmente me gusta más es hablar de cosas divertidas y a veces "con la profunidad de un charco" como alguna vez dije.

Yo creo que hay tantos tipos de blogs como autores de los mismos y no es que haya unos "buenos" o "malos" sino sólo "mi blog" y "el blog de los otros".

Bueno, pues continuemos como si nada sucediera, la verdad es que yo si me siento más relajadita.

¡Tambien abracitos y besos para ti!

Víctor dijo...

Tiene gracia el asunto.

Hablando a grandes rasgos, se puede decir que a ti Myriam te gusta hablar de cuestiones personales... y a ti Roberto de cuestiones profesionales.

Yo estoy en medio, soy un tercer caso. No me gusta hablar de temas personales, ni profesionales... sino de ocio. Y además, con alegría. De forma que me siento cómodo con lectores amigos, familiares y desconocidos.., pero no me sentiría tan a gusto con gente que sólo conozca mi cara profesional, bastante más seria que mi blog, jeje..

Y habrá muchos más motivos para hacer un blog, seguro..

Un abrazo a los dos

Levemente dijo...

Lamentablemente en la vida real hay demasiados moscardones (lo de mosquitas es muy suave Myriam y yo prefiero llamar al pan pan, al vino vino y a los moscardones... moscardones) que se posan sobre tazas y galletas ajenas. Que digo yo… que tienen que estar bastante aburridos en sus vidas para dedicarse a tal menester. ¡Con la de cositas enriquecedoras que hay por hacer!

De todos los que por aquí andamos, posiblemente el blog más “personal” sea el mío. Un día hablaré largo y tendido sobre el tema pero vaya por delante que en general a mí… ¡plim! (es decir me importa un pimiento) lo que se opine de mí a raíz de lo que publique. Aunque esa opinión procediese de un antiguo profesor, o familiar, o…

De hecho cuento desde el principio con que “exponerse” -por más que se pretenda tener “cercado” el espacio virtual propio- es más una consecuencia directa que una posibilidad. Pero yo soy yo y no tú…o aquel de allá, por tanto no puedo esperar que todos vean el asunto desde mi perspectiva.

Respecto a los moscardones… allá cada cual. Pienso que si no se les ignora... ganan ellos. Y que quien sólo quiere molestar… se acabará cansando pronto y buscará otras tazas y galletitas más acordes a su paladar.

Puede que yo no entienda mucho lo de la restricción en un blog, por aquello de “poner puertas al campo”, pero lo respeto.

Víctor dijo...

Leve, pero que dependas más o menos de las opiniones ajenas no depende sólo de ti misma, sino también de tus circunstancias.

"Yo soy yo y mis circunstancias". Lo decía Ortega, y lo dice la primera cita de tu bicátora con toda la razón.

Un abrazo.

Levemente dijo...

Y con toda la razón Ortega continúa diciendo: "Y si no salvo mi circunstancia, no me salvo yo". :-)

Víctor dijo...

Por eso mismo.. :-)

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