lunes, 7 de junio de 2010

No se vale

Ya casi está por terminar el semestre, mi tercer semestre del doctorado, y hoy tuve mi última sesión de esa bendita materia que se llama "Seminario" (I, II y III). Aún recuerdo cuando en enero del año pasado anuncié con emoción y muchas ambiciones de por medio que me habían aceptado en el programa, y ustedes fueron testigos de como me traumaba cada vez que me tocaba pasar a exponer, bueno, para no ir más lejos, este último Seminario III con todo y su dosis de ingles fue un verdadero evento para mi, incluso mi hermana me hizo el diseño del fondo de mis diapositivas, edité imagenes etc. para que todo se viera muuuy bien.

Pues resulta que hoy tuvimos la última sesión y con un poco de nostalgia asistí al auditorio a la hora marcada. Expusieron dos compañeros pero lo bueno vino con el tercero: un chico rebelde ante "el sistema" que ya había anunciado entre sus conocidos que iba a hacer una barbaridad de exposición porque no le daba la gana empeñarse más de lo que los profes "se merecían"... y lo cumplió. Si no ustedes juzguen con esta foto que le tomé a la última de sus diapositivas... simplemente increíble... lo tenía que documentar.


La polémica en los pasillos no se hizo esperar, incluso unos hasta se ofendieron de que los hayan tratado como tontos. Yo entiendo que cada cabeza es un mundo pero lo que es cierto es que definitivamente ya no estamos en la primaria y esas presentaciones, por mucho que uno las haga para "acercarse" al público, simplemente no van.

Y luego nos quejamos de por qué México no avanza.

¡Saludos tercermundistas a todos!

3 comentarios:

Víctor dijo...

jaja, pero hija mía, ¿qué tiene que ver México con que lo que haya hecho ese tipo?

¿qué te crees, que en el resto del mundo no se hacen cosas raras?

Es más.. es un síntoma de buena evolución social que alguien haga una tontería y no le cuelguen por los pies, jeje. En un país verdaderamente tercermundista le darían a tu compañero 40 latigazos, o algo por el estilo.. :-D

Myriam dijo...

:) Si verdad? Exageré un poco, pero es que como yo soy tan extrema con eso de las presentaciones y para mi es todo un ritual, me escandaliza que alguien termine su exposición y cierre un curso con Homero Simpson explicando los resultados experimentales.

¡En fin! cada cabeza es un mundo.

Levemente dijo...

También se puede considerar como avance el hecho de que -si se hace bien y con respeto- se añada una imagen a la presentación final que sugiera humor.

Ciertamente Hommer no es el prototipo de "elegancia", pero... sí podría ser una forma de, no tanto romper modelos establecidos sino de incorporar otros nuevos. Lo cual, en principio es signo de apertura... Y sumar, en teoría, es bueno, ¿no?

Aunque también sucede que, a menudo, el infierno está empredado de buenas intenciones.

En fin, que sí... que cada cabecita es un pequeño universo.

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