domingo, 26 de septiembre de 2010

I'm nothing special, in fact, I'm a bit of a bore...


Recuerdo una vez que corría el año de ¿2002?, ¿2003? ya no me acuerdo bien, lo que si me acuerdo es que estaba terminando la licenciatura y necesitaba urgentemente una beca o algún tipo de ingreso para sostenerme económicamente mientras estudiaba fuera de mi ciudad.

Entonces uno de mis profesores, uno que me apoyó mucho durante todo ese tiempo de "vivir fuera" y lo considero casi como mi padrino académico, me consiguió ir a dar unos cursos de actualización a profes de secundaria pero allá en la lejanía, allá en una pequeña ciudad donde a ningún otro profe con sueldo fijo le agradaba ir por la distancia (casi 5 horas en autobús por una carretera sinuosa y al lado de barrancas, lo cual descubrí ya estando en el camino), por el clima que realmente era deshidratante, por que eran 6 horas de clase, si no es que más, ya no me acuerdo, porque era un curso "intensivo" y porque era en sábado, había que sacrificar algunos fines de semana. La cosa es acepté la misión, la paga era conveniente para mis necesidades pero había que ir una vez al mes durante cuatro meses, así que fui y vine en más de una ocasión hacia aquellas calurosísimas tierras.

Llegué como a las 22:00 hrs a la ciudad, pasé la noche en un hotelito cercano a la estación de autobuses local, casi ni dormi por afinar los ultimos detalles de la clase y porque estaba algo nerviosa. En la mañana me levanté y me bañé aunque la frescura me duró sólo hasta cuando llegué a la puerta de entrada del hotel porque ahí hace un calor de esos que densifican el aire y la humedad hace que el sudor surja casi inmediatamente. Tomé un transporte y llegué puntual a la escuela. Ahí me enteré que el/la organizador/a no pasó el aviso a los profes que iban a tomar el curso y después de que hice un buen esfuerzo para estar ahí (transportarme, preparar la clase, soportar el calor) simplemente no iba a dictar el curso. Así que le dije amable pero firmemente a la directora de la escuela:

-¿Sabe qué? pues mire, yo ya hice el viaje hasta acá y tenía planeado pasar aquí el fin de semana, así que ahora me voy a quedar, ya tengo los viáticos pagados-

Y la directora mirándome aún con un poco de vergüencita por no haber organizado bien el curso me dijo:

-Pues esta bien Maestra...- (aunque en ese entonces yo todavía ni terminaba la carrera, sólo era de esas ayudantes que resuelven problemas con los alumnitos de licenciatura cuando el profe titular no asiste), -puede quedarse en el hotel, nosotros pagamos la cuenta como si hubiera dado el curso en esta ocasión- (jeje, ahí empezaba a disfrutar de las ventajas de viajar con viáticos pagados por las instituciones, CLARO, siempre avalado por trabajo ¿eh?).

Entonces yo le dije:

-Pues si, pero ya que estoy aquí, dígame ¿qué hay interesante para hacer o visitar por estos lugares?- (...¡glup! hasta este momento caigo en la cuenta que desde ese entonces me gusta salirme a dar la vuelta a la menor provocación)

Y entonces una maestra que estaba ahí, que si se había enterado del curso pero sólamente ella se enteró me dijo:

-Pues si quiere yo la invito a Xilitla, mi pueblo, esta bien bonito y hay muchas cosas interesantes para ver, pero está a dos horas de aquí-

Y, como siempre, sin medir tiempos ni distancias por el entusiasmo le dije:

-Esta bien, ¡vámonos!-

Ahora creo que estoy medio loca o soy muy creyente de la buena voluntad de la gente pues sin conocerla me fui con ella, tomamos el autobús y nos fuimos. Me adentré aún mucho más en la lejanía y durante el camino el clima, ya de por si cálido, se tornó aún más caluroso, tirándole a tropical, la vegetación era encantadora: palmeras, bananos y todo empezó a mostrarse con un verdor propio del Amazonas, pero aquí mismo en México. Y yo sólamente lleva ropa de teacher, ninguna sandalia ni camiseta cómoda, ¡en fin!.

Llegamos al pequeño pueblito, y ella me llevó con otra mujer amiga suya, directora de una escuela privada, la cual, pensando que yo conocía de años a la maestra con la que iba, me dijo:

-Maestra, no se preocupe, nosotros la vamos a alojar en un hotel que esta cerca de aquí-

Y me llevaron a un hotelito rústico, sencillito pero agradable. Yo no supe ni como pero ya estaba a 7 horas de viaje de mi lugar de estudio y a 12 horas de mi ciudad natal, en un lugar que no conocía, con gente que tampoco conocía y en una habitación que pagó alguien que tampoco conocía. Así de la nada. Estaba medio loca... pero lo importante, ya saben, es la diversión y el paseo, y lo mejor de todo es que me la pasé bien, me llevaron a conocer la placita principal del pueblo y ahí estuvimos hasta entrada la noche platicando.

Enfrente de ese hotelito, había un salón de fiestas donde por la noche se celebró un evento, la música estaba a todo lo que daba y, claro, no me podía dormir. Prendí la televisión por cable y ahí estaba: un documental de ABBA. Nunca los había visto, sólo había escuchado sus canciones, y ahí me quedé boquiabierta: ¡qué voces!, ¡qué canciones! ¡que carismáticas mujeres! y pasé una noche excelente escuchando sus mejores temas.

Desde ese día me volví fan y de regreso a mi ciudad de estudio me encargué de comprar su música y algún dvd con videos. Su vestuario en general la verdad es que no me agrada del todo, pero claro, eran otros tiempos, de hecho esta canción en particular fue lanzada cuando yo tenía un año, y claro, yo ni me enteraba en ese entonces, pero si uno no toma en cuenta las ropas y sólo mira a las cantantes, se puede adivinar un gran talento y sensibilidad. Claro, los hombres quizá son el cerebro del grupo pero lo más magnífico de todo para mi son las voces de ellas.

Y toda mi historia del viaje de trabajo de aquella vez es para contarles como conocí a ABBA, uno de los mejores grupos que conozco. No encontré un mejor video de esta canción traducido al español pero creo que este que está subtitulado en inglés se entiende aceptablemente bien, y la letra me encanta porque me identifico cantidades enormes, claro, no porque yo cante bien, no, de hecho no canto nada bien, pero ustedes saben que todos siempre tenemos otros talentos :D

Por cierto, no me pregunten sobre lo cansado del viaje de regreso de esa vez, pero lo paseado y lo cantado ya nadie me lo quitó.

14 comentarios:

Levemente dijo...

¡Otra fan de Abba!... Yo lo soy-soy desde-desde... ¡1.974!, momento en que ganaron el festival de Eurovisión con su "Waterloo" y en el que quien suscribe tenía... ¡seis años!, je.

La verdad es que son estupendos y tienen un montón de canciones que yo llamo "ponepilas"... o que espabilan al más tristón; no sé si tanto por la letra como por su ritmo.

¡Qué bonito se adivina el jardín surrealista de Xilitla!

Hasta otra teacher.

Roberto dijo...

Me en-can-ta A B B A

:)

Myriam dijo...

Estoy de acuerdo contigo Leve :) todas sus canciones tienen algo especial, de hecho yo no sé como es que este gurpo pudo conjuntar tantas veces excelentes letras, música y voces para dar lugar a verdaderos clásicos musicales.

¡En esos años eras toda una Leve-niñita! pero quizá ya desde ahí mostrabas tu gusto por la buena música y el baile. Muy bien amiguis, me agrada que compartamos este mismo gusto musical.

;)

Myriam dijo...

¿Entonces te encanta Roberto? ¡que bien! creo que ahora si le atiné.

Pero sería más interesante si me/nos cuentas cual canción te gusta más, por qué y alguna anécdota relacionada.

Un abrazote Roberto :D

Myriam dijo...

Por cierto leve, si, Xilitla es un lugar mágico, no te imaginas que en medio de la selva (porque es medio selvático el lugar) haya un montón de construcciones super abstractas y muy artísticas, combinando de manera realmente armoniosa con la vegetacion y caídas de agua del lugar. Si un día vienen a Mx es un punto de visita recomendable, claro que si se movieran en helicóptero como todos unos magnates se ahorrarían el tramo de carretera que me tuve que refinar varias veces estando por aquellos rumbos.

Un beso!

Víctor dijo...

¡Vaya aventura! Hiciste muy bien aceptando esos retis.. hay que llevar a cabo siempre cualquier locura que se nos pase por la cabeza, que al final es lo único de lo que nos acordaremos.

Por cierto, ¿quieres que vayamos un día a cierto local de música que conozco, a ver si nos encontramos con cierto personaje a quien no conozco?

jeje, Leve tiene los mismos recuerdos que yo, me parto.. De Waterloo en Eurovisión no me acuerdo porque en el 74 no teníamos todavía televisión, pero.. ¿se acordará Leve de una canción de la época, también de Eurovisión, que se llamaba "El pájaro y el niño"? Capaz será de acordarse, jeje

A mi ABBA siempre me ha parecido un buen grupo. No he sido demasiado fan, pero creo que han compuesto canciones de mucha calidad. Como, por ejemplo, ésta que has puesto en esta entrada. Me parece una idea simplemente genial eso de dar gracias por haber recibido el don de componer y cantar música.

Un abrazo.. and thank you for your blog ;-)

Myriam dijo...

Que bonito comentario el tuyo Víctor :).

Pues si que acepté la aventura y es que deveras que lo que me impulsó en esa ocasión a "exigir mis derechos" es el viajecito tan cansado y con cierto riesgo que tuve que hacer para llegar hasta ahí, oye, me iba a cabrear del coraje el tener que regresarme por donde había llegado así nada más.

Y los viáticos los tenía pagados ahí en el lugar del curso pero yo realmente no llevaba dinero para gastar jeje (pues les digo que andaba con apuros de dinero), lo del otro hotel allá en Xilitla si que fue una suerte, me trataron muy bien sin conocerme así que realmente esa fue la osadía de toda esta aventura.

Voy a buscar en Internet esa del pájaro y el niño a ver de que se trata :)

Y ¡de naaada Víctrocito! thanks a ustedes por aguantarme ¿sabes qué? yo los quiero mucho y están en mi corazón porque son mis amigos muy queridos (...¡ay! no me avienten jitomatazos)

Myriam dijo...

P.D. ¡Y CLARO! que vamos a ir a ese lugar que ya sabes para conocer a ya sabes quien jajaja

Claro que si de casualidad te lo encuentras un día de estos antes que yo, hábalale de mi, véme preparando el terreno JAJAJAJA!!

Levemente dijo...

Pues no, del pajarito y del niño no me acuerdo. Realmente, el festival de eurovisión que más me impactó fue en el que nos representó Betty Missiego. Casi, casi estuvimos a punto de ganar... ¡ainssss, qué estrés pasé aquella noche!

Mira Myriam je, aprediendo idiomas sin... cabrearse , je-je. ¿Quién le enseñará esas palabritas?, lariiii-la-la-raaaaaa...

Víctor dijo...

jaja, Myriam, creo que es mejor que no le hable de ti... porque si le explico que eres su fan, y lo insistente que puedes llegar a ser, es capaz de salir corriendo -el muy cobarde-

Leve, por diosssssss.. ¡aparta de mi vista esos videos! Tendríamos entonces la edad de los mequetrefes del fondo, jeje.

DebeS saber, Myriam, que a los niños de entonces nos parecía lo más importante del mundo ¡ganar el festival de Eurovisión!.. fíjate cómo sería la cosa que incluso las niñas Supercolaborativas deseaban sólo GANAR.

Oye, veo que hace un buen frío por la noche en tu tierra.. ¡haz el favor de abrigarte cuando salgas a tomar copas por las noches!

Un abrazo

Levemente dijo...

Me encanta lo poco vengativo que es Víctor. Entonces... ¿será también de los que hace leña del árbol caído?

Myriam dijo...

Si Leve, tengo un maestro en lenguas vivas y muertas al que le aprendo de cuando en cuando una nueva palabrilla como esa de cabrear (que espero que no sea altisonante) jeje.

Pues que cosa interesante eso de Betty Missiego ¡que tiempos! yo digo que antes los niños éramos más inocentones y ahora los chavos ya nacen muy despiertitos.

Ya me imagino a mis amiguis Leve y Víctor en esa edad, ambos muy bonitos y güeritos. Ay ternuritas :)

Myriam dijo...

Víctor, cada día se aprende algo y ahora ya sé esa historia del festival de Eurovisión :) que interesante.

Y si, ya por acá se siente una brisita invernal muy agradable, claro, nunca serán los fríos como los de tus tierras o las de Roberto, ahora yo podría clasificar a los fríos chilangos como "decentes" :) o sea, acá si hace frío pero tranquilito. Ya luego nos contarás como les empieza a ir por allá con el cambio de clima.

Un abrazo!

Víctor dijo...

Leve.. no soy vengativo, sólo constatativo y, quizás, un punto provocativo.. :-P

Myriam.. "cabrear" es una palabra muy corriente que significa "enfadar".. es muy coloquial, pero no malsonante.

Güerito era yo, Leve tenía el pelo rojo y parecía una pequeña demonia :-D

Pues mira, este año tenemos suerte y estamos teniendo un otoño "normal", con temperaturas suaves. Otros años hemos pasado del calor del verano al frío del invierno en pocas semanas, lo cual es una lata.

Un abrazo

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