sábado, 18 de diciembre de 2010

Mi primer encuentro con el mate

Cuando viajé a la Argentina, una de mis grandes ilusiones turísitcas casi equiparable a visitar la Casa Rosada era por fin saber que cosa era el mate, conocerlo en persona y, claro, probarlo.

Todo esto inició un día muy anterior al viaje cuando un compañero mío se volvió hacia mi y me dijo: Oye Myriam, ¿y tu sabes que es "el mate"?. En eso mi cabeza recordó alguna plática por chat con Roberto donde el me decía que justo en ese instante se estaba tomando un mate. "¿Qué no lo conocés?" me preguntó, y yo por supuesto le tuve que decir que no.

Para ese entonces yo no sabía nada del tema, pero el me platicó que allá en su tierra era muy común tomarlo y a partir de lo que me dijo se despertó en mi una gran curiosidad respecto a esa bebida, hasta ese entonces desconocida para mi.

Recordando eso le contesté a mi compañero: "¡Ah si! es algo así como un té ¿no?", a lo que el me contestó: "Si, es que fui al mercado de Sonora (un mercado mexicano donde venden productos exóticos) y compré un poco. ¡Mira!". Entonces me sacó una bolsa de plástico que traía mate. Yo lo miré y me di cuenta que era yerbita seca de color verde y pensé que para quien no supiera de que estabamos hablando fácilmente pensarían que estabamos compartiendo drogas.

"¿Y tu sabes como se toma?" y yo: "Mmmmm, no, pues no", y agregué: "Pero tengo un amigo argentino que me ha platicado algo al respecto y le puedo preguntar".

En ese momento Roberto no estaba conectado al chat así que me tomé unos minutos para investigar en Internet cómo se preparaba el mate y cuál fue mi sorpesa al enterarme que el mate no es sólo una bebida o una infusión, no. Por lo que yo entendí el mate es una bebida casi con un significado de identidad nacional para los sudamericanos y atrás de ella hay toda una cultura y una simbología muy, muy interesantes.

Y cuando llegué a la parte de la preparación mi sorpresa aumentó: no es sólo cosa de ponerlo a hervir en agua en una ollita y ya, o peor aún, meter la taza con agua al microondas, echarle la yerba y ya, no. Hay todo un proceso, casi se me imaginó como un rito. En ese momento comprendí que yo no era la más capacitada para aconsejar a mi amigo sobre como tomarse el mate y esperé a platicar con Roberto. El me dijo algo pero no podía borrar de mi mente que en las direcciones para preparalo mencionan incluso temperaturas del agua muy específicas, modos concretos de agitar, y ángulos a los que hay que inclinar el recipiente para que salga bueno. Si no me creen, miren esto. A cualquier persona novata en el tema le puede intimidar siquiera intentar prepararse uno. A mi me intimidó:


Y estas son unas instrucciones decentes, encontré otras páginas donde describen el proceso de modo aún más complejo. Eso provocó en mi un respeto hacia la citada yerbita. Me puse a pensar que aquí en México actualmente no tenemos una bebida casi "ceremonial" como allá. Quizá si, pero el ciudadano común de mi región no, que yo sepa.

También como pueden ver, no se prepara en un vaso o una taza sino en un recipiente en forma como de pera, en realidad si no me equivoco es la corteza de una calabaza la que sirve como receptáculo. Eso lo hace más interesante.

¡GLUPS! ¿qué cosa era eso del mate?

Bien, pues fui a la Argentina y en mi mente seguía la idea de conocer el mate en persona y en su contexto real.

Y de repente, de manera natural, sin que yo le previniera... ¡el mate finalmente apareció!.

En la mesa del "buffet" del desayuno del hotel tenían saquitos de mate, específicamente "mate cocido" para beber. Bueno, había que meterlo en algún líquido caliente pero ¡Aaaagggg! esa no me la sabía, no sabía que también había sobrecitos con hilo para colgar en la taza, sólo sabía que había yerba pero no sobres.

¡Glups! otra vez. Y la fila de gente esperando a que yo avanzara. Solo vi dos cafereras, una con café y otra con leche, pero no vi una con agua. Entonces decidí rapidamente que me serviría leche caliente y le agregaría el sobrecito de mate. Sabe Dios si así se preparaba, pero si así no se preparaba, ya habría yo inventado una nueva forma de tomarlo :).

Mi primer desayuno en Argentina: mate cocido en leche caliente, un durazno en almíbar, una rebanida de pan con una rebanadita de queso y DOS rebanaditas de jamón. Jugo de toronja y un trocito de tarta de fresa.

Aparte de eso, casi que me hacen preguntar: "Bueno ¿y a que hora sirven el desayuno?" jeje pues lo que había en el buffet era así como solo el acompañamiento del desayuno: un poquitín de esto y un poquitín de lo otro. Casi puras cosas dulces y en raciones pequeñas. Ya saben que acá en mi tierra todo es grande en cuanto a raciones y mis desayunos son más parecido a esto y esto que a lo que desayuné ese día :) incluso hasta me avoracé un poco pues me serví dos rebanaditas de jamón y no sólo una. Bueno, la verdad es que esos detalles hicieron que me sintiera muy nice y muy "europea" al desayunar aunque estaba rodeada prácticamente de puros brasileños :)

Pero ahí lo importante era el mate, su sabor y mi primer encuentro con el.

Con un poquito de azucar aquello supo aceptablemente bien. La leche le dió un toque suave y ahora puedo decir que mi primer encuentro, mi presentación de: "¡Hola Sr. Mate! yo soy Myriam" fue muy cordial y agradable. Debo confesar que en esa pasadita a la mesa del buffet me "robé" otro sobrecito, el cual nunca me tomé pero lo conservé y atesoré como una reliquia muy sagrada para mi. Mi anhelo se había vuelto realidad.

Otro día de esos, mientras paseaba por las calles de Buenos Aires, conseguí ver gente caminando por ahí con su recipiente en forma de calabaza y su "bombilla" (o sea, el popote o pajilla con lo que lo sorben) tomando su mate muy despreocupadamente. En particular recuerdo un señor afuera de su negocio tomándolo como quien se sale a la puerta a fumarse un cigarrito. Entonces asumo que es una bebida muy cotidiana para la gente de allá.

Nunca más en los días que estuve allá lo volví a probar. Sin embargo yo me había imaginado que cuando fuera me iba a ver rodeada de algún grupo de gente platicando animadamente y rolando el mate como leí se suele hacer, pero eso no sucedió.

Ya al final cuando estaba comprando los últimos recuerditos para traer a México, se me apareció un kit de calabaza, bombilla y yerba mate para regalar, todo en una bolsita adornada con un lindo moño blanquiazúl. No dudé en que ese sería un regalo para mi. Se lo mostré a Roberto y el dió su visto bueno. Entonces me traje a México un artículo muy representativo de aquellos lugares y ahora ya era MI mate :). Me sentí feliz.

Yerba de mate

Recipiente de calabaza con ornamentos y bombilla.

Roberto fue muy grato en regalarme aparte una cajita con sobres de mate cocido para preparármelo yo acá. Aún no sé la diferencia entre el mate y el mate cocido pero lo importante es que tengo de los dos. Creo que el mate cocido es menos fuerte ¿no?. La verdad no sé :)


Sobrecitos de mate cocido

La cosa es que llegando acá a casa, la situación fue diferente. El contexto cambia y como me vine sin saber realmente como había que prepararlo, pues no me lo he tomado. Lo intenté pero incluso el mate cocido me sabe sumamente fuerte, ya ni hablemos del mate normal, ni he abierto la bolsa como pudieron ver, y la caja de sobrecitos está casi llena.

Mi teoría es que la gente desarrollamos el gusto por ciertos sabores y a mi particularmente el mate se me hace un sabor muy, muy fuerte y de mucho respeto. Mis papilas gustativas no están entrenadas para beberlo de manera cómoda pues cada sorbo se me hace como si estuviera tomando un té de orégano, de lo fuerte que me resulta.

Pero a pesar de eso me hace muy felíz tener conmigo mi mate, con su recipiente y su bombilla. Es como un souvenir para mi más que algo que pueda consumir pero aún así me hace muy dichosa tenerlo. Mis cuestionamientos sobre el mate no han disminuído, incluso he solicitado que alguien haga un reportaje que se titule algo así como: "El mate para principiantes" pero aún no se ha podido :). Otra solución sería que alguno de los que me leen vengan para acá y me indiquen como preparalo. Esa sería una GRAN, GRAN idea. Esperemos a ver que pasa primero, si el reportaje o que alguien venga ;)

¡Saludos y besos!

13 comentarios:

angel lago villar dijo...

¡¡Ahora entiendo porque a mi el mate no me sabe bien!!

¡¡NO TENIA NI IDEA QUE SE TENÍA QUE HACER ASÍ!!!

En fín, lo mio son los tés...Por cierto ¿Qué tal tu té de eucalipto?

Un besito muy grande

Gamar dijo...

¿Pero entonces no te convidaron con un mate en ningún lado?
Muy extraño.
Es acá un ritual que todos compartimos sin darnos cuenta.
En el colegio, por ejemplo, unos minutos antes de sonar el timbre para el recreo, la portera pone la pava(recipiente para calentar el agua) al fuego para que esté a punto cuando llegamos los profesores.
Si el agua no está lista se viene una revolución!!
Hay un instante donde la pava comienza a hacer ruido, antes de hervir el agua. En ese punto se debe usar, Si hierve hay que tirarla y volver a calentarla, de lo contrario el mate "se lava"
Mientras conversamos, el cebador va pasando el mate a cada uno.
Tomamos mate en todos los recreos, no puede faltar.
Cada vez que alguien llega de visita a una casa, prepara el mate.
Durante la jornada de trabajo se toma mate como excusa para charlar y descansar unos minutos del trabajo.
En las casas más lujosas se toma mate. En las casas más humildes se toma mate.
La diferencia es que en las primeras se usa un mate con adornos de plata y algunas incrustaciones de piedras preciosas y en las segundas en una calabacita secada al sol o en un vaso cualquiera.
Ofrecer un mate a un visitante es una muestra de cortesía que no puede faltar.
Cuando a uno lo atienden mal en algún lado se suele decir "Ni mate me dieron"
Como verás me centré en la cuestión social más que en la técnica de preparación.
Te dejo un enlace al blog de una amiga que publicó una entrada sobre el tema.

http://ceibodelparana.blogspot.com/2009/01/unos-amarguitos.html

Beso

Gamar dijo...

Hay una particularidad que olvidé mencionar.
Nunca se toma un solo mate. A eso se lo llama vulgarmente "Irse rengo"
Por eso en rueda de mate, aunque uno esté apurado y quiera irse, esperará a que le toque otro mate, al menos, para no "irse rengo"
Recordé que tengo esa frase en el blog y no me daba cuenta que los que no son rioplatenses no lo comprenderían.
Otro beso...Para no irme rengo.

disancor dijo...

Con mis mejores deseos,
!FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO!
Un saludo.

Víctor dijo...

Myri, qué bien que hayas puesto esta entrada, para poder enterarnos de cómo se prepara bien el mate, gracias a nuestros amigos argentinos.. :-)

Yo lo probé por primera vez en casa de una amiga argentina. Había organizado una reunión con unos compatriotas suyos, y circuló el tradicional mate entre los presentes.

Hace unas semanas me compré una caja de bolsas de mate parecida a la que te regaló Roberto (de marca "Rosamonte"), y de vez en cuando me tomo una. Aquí se encuentra fácilmente, tanto en bolsas individuales para infusiones, como en bolsas con hojas como esa que te compraste.

En infusión no parece que la preparación sea distinta a la del té. Con tus indicaciones y las de Gamar, creo que me animaré a preparme alguno al modo tradicional.

Tengo una pregunta para Gamar o Roberto.. ¿el mate se toma con azúcar? Tomo el té con azúcar, pero el mate lo estoy tomando sin azúcar (lo he probado con ella, pero no me convence..)

Gamar dijo...

Según los gauchos el mate se toma amargo.
Hay quienes le ponen azúcar ,principalmente las mujeres, pero en el campo se toma amargo.
Para los que no están acostumbrados recomiendo que le pongan una cucharadita de azúcar al menos en los primeros mates, cuando la yerba está fuerte.
También se puede aromatizar poniéndole una hoja de menta, hierbabuena, cedrón o cáscaras de cítricos.
Conviene comenzarlo con agua no tan caliente para que no sea muy amargo al principio y dure más sin cambiar la yerba.
Recomiendo que vayan al enlace que puse de Susy donde amplía mucho del tema.
Saludos

Myriam dijo...

Si Ángel, todo esto me hace pensar que el secreto de su preparación es algo que se hereda de generación en generación y los que estamos afuera de ese círculo sólo nos toca mirar a los expertos :)

Mi té de eucalipto bien, era un té para ayudar a la recuperación del resfriado y creo que si surtió efecto. Los últimos que me he tomado han sido de manzanilla y de limón, ya sabes, los clásicos :) ¿y tu de cual has tomado ultimamente?

Beso!

Myriam dijo...

Gamar, es muy interesante todo lo que nos cuentas y casi me lo pude imaginar. Ahora me sorprendo de la manera en que tienen arraigado su consumo allá por tus rumbos.

Por ejemplo, acá como casi en cualquier lado la cortesía es poner una cafetera, vasitos, azucar y el que quiere se sirve un café y el que no, pues no. En los lugares en que yo he estado nadie se altera más de lo debido si no esta listo el café, pero por lo que veo allá es un producto de primera necesidad e imaginarme eso es lo que me tiene encantada con todo a lo que se refiere al mate.

¿Y cómo le hacen para tomarlo cómodamente si es tan amargo?, ¿crees que van acostumbrando al paladar al paso del tiempo?, por ejemplo, en la parte trasera de la cajita de los sobres de té que he fotografiado hay una publicidad acerca de mate para niños, ¡que increíble! quizá puede ser lo equivalente acá al picante, que desde niños a nosotros nos van acostumbrando a tolerarlo y cuando somos grandes una comida no nos sabe bien sin su respectiva dosis de picante.

Respecto a lo de la pava me imagino que si a mi me dejaran de encargada, me estresaría más que un examen el pensar que se me puede pasar el punto exacto de la temperatura del agua :) solo de pensar que por mi culpa se podría originar una revolución me hace sudar frío jeje, ¡cuánta responsabilidad! :)

Oye y cuentame ¿todos toman del mismo recipiente con la misma bombilla? eso me da mucha curiosidad, mucha, mucha.

Respecto a lo de las expresiones, si había notado esa de "No se vaya rengo", nunca investigué que significaba eso pero me daba la idea de que era algo como "irse disparejo" o algo así :), claro, los que no son rioplatenses y mucho más los de estos lugares lejanos por donde yo vivo, ni idea de que era una expresión en el argot del mate.

Voy a revisar esa entrada y creeme que para mi es una maravilla ese tema, se me hace tan especial y a la vez tan raro y tan emotivo que yo no puedo menos que maravillarme.

Gracias por toda tu explicación, creo que eres un experto en el tema.

Y bueno, no probé mucho el mate pero lo que no dejé vivo fue el vino argentino ¡Ufff! en ese ámbito Roberto si sabía bastante e incluso después le platiqué que en una de esas regresadas al hotel yo sentía que yo iba perfectamente bien pero que todo a mi alrededor se movía acompasadamente. Que rara forma de construír edificios tienen allá, quizá fue debido a que era un edificio antiguo jejeje :)

Gamar, me encantó todo lo que nos contaste. Yo también te mando un beso y luego un abrazo para no irme renga :)

¡Saludos!

Myriam dijo...

Víctor, yo me he fijado y en los supermercados normales no venden ni sacos ni bolsas de mate, quizá en una más especializada o en un mercadito de artículos exóticos. Yo antes de eso jamás lo había probado y prometo solemnemente prepararme uno a la brevedad, de hecho ahorita me estoy tomando un té de limón, la verdad es que le volví a dar la vuelta al mate porque si está fuerte, pero prometo que mi próximo tecito será de eso.

Por cierto, la calabita que compré aún tiene como la pielecita interna, no la he lavado aún para usarla, supongo que ya le cayó algo de polvo en estos días que ha adornado un mueble de mi cuarto. La voy a lavar y le voy a colgar ahí el sobrecito para hacerme la ilusion de que me estoy tomando un mate al estilo gaucho y ya luego les cuento mis experiencias.

Y... ¿será que se puede acompañar con alguna galletita o eso ya rompe con la tradición?

¡Saludos!

Myriam dijo...

Disancor:

Un saludo igualmente y muchas felicidades para esta próxima Navidad.

Myriam

Myriam dijo...

Perdón, perdón... me tuve que regresar a ver...

¿Si lo vi o fue sólo mi imaginación?...

¡¡ES CIERTO!!

¡Víctorcito me dijo MYRIIIII!

¡Wow!¡WOW!¡wOOOOOw!

Me voy a poner a correr en círculos agitando las manos aquí en la sala de mi casa :)

¡qUe FeLiCIdAD! :)

angel lago villar dijo...

Gamar. ¡¡Me ha encantado esa aportación social del mate!!

Realmente es así como yo veo "mis tés".

Yo, también, lo he probado en bolsitas...pero es imposible que el gusto sea igual que el que narraís.

Myriam, ahora estoy con un té verde al limón y uno rojo con canela.
El primero en el desayuno y el segundo al medio día.
Con esto aguanto todo el día y puedo mantenerme más activo en estas fechas de tanto trabajo.

¡¡¡¡Yo quiero probar un mate hecho de esa manera!!!!

Víctor dijo...

jaja, se me escapó.... ;-)

Besos

PD.. se me ocurre que quizás podamos probar un buen mate, hecho en condiciones, en tu ciudad o en la mía.. seguro que tenemos cerca algún restaurante argentino donde lo sirvan. En los que yo conozco nunca lo he visto en la carta, pero alguno tiene que haber seguro.

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