sábado, 26 de febrero de 2011

Acción-reacción


La vida es una interacción continua entre opuestos: placer-dolor, ganancia-perdida, éxito-fracaso. La vida se balancea entre estos opuestos. ¿Quién causa esto? ¿Quién lo dirige?.

Los antiguos pobladores percibían el universo de una forma totalmente diferente. Ellos creían que el universo era gobernado por una serie de leyes: las leyes físicas y de la gravedad que regían el Universo, así como las leyes espirituales que gobernaban la vida de cada individuo. Una de estas leyes es la de Causa y Efecto, de acuerdo a la cual, cosechas lo que siembras.

Todo lo que hacemos, vuelve a nosotros multiplicado. Tomemos como ejemplo un árbol de mangos: nace de una sola semilla pero produce miles de frutos. Cuando ayudamos o lastimamos a la gente, vuelve a nosotros multiplicado muchas veces.

No hay una autoridad que observa lo que hacemos o dejamos de hacer. Por ejemplo, si ayudas a una persona que lo necesita cosecharás los frutos de esa acción cuando más lo necesites. Que el fruto sea positivo o negativo depende de cuanta alegría o sufrimiento hayas causado a otros.

Ayudar a los demás es la manera más fácil de mejorar tu propia vida. Dios o la Divinidad no tiene nada que ver con todo este proceso. Es una ley de la vida. Tomar conciencia de las leyes que rigen el Universo es el primer paso hacia una vida de paz.

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Tomado de un texto publicado por la Association Oneness Academy Europe.

¿Cómo digo que tengo ganas de decir esto?. Hay veces que uno siente la necesidad imperiosa de decir algo con la esperanza de que alguien escuche, pero a veces así pasa con otro tipo de expresiones. Algunos son más perceptivos y algunos otros no tanto, y en ocasiones el mensaje se pierde.

Pero ¿cómo digo que es cierto?, ¿cómo digo que si uno es feliz no es por casualidad?.

Estos ultimos días me han dicho dos cosas importantes, cosas que más que hacerme sentir una buenaza me hacen constatar que todo lo que se menciona en los primeros párrafos es la pura verdad, ¿por qué? porque la gente reacciona, porque hay un efecto, porque la vibra llega, porque la gente es feliz, porque yo soy feliz, porque la onda expansiva se hace grande, porque está influyendo alrededor de cada núcleo tocado... porque esto se está haciendo mayor.

Y es necesario hacerlo aún mayor.

En el texto me encanta eso de "Los antiguos pobladores...", porque hay que darse cuenta de algo: ahora yo particularmente visualizo a las personas que me rodean como "antiguos" y "nuevos" pobladores.

Es obvio que las cosas ya no son iguales, la vida ya no es igual. Ya pasó el tiempo de la cerrazón, de la "cuadradez", del "porque así lo digo yo".

Los niños de hoy ya no son iguales a los niños de antes, o incluso a los niños que fuimos nosotros. Los niños de hoy ya tienen conciencia de que tienen una valía y voz al igual a la de un adulto.

Los niños perciben ya de una manera diferente.

Los niños siempre se han tirado a jugar con la tierra, con las piedras y el lodo y los niños de hoy, a pesar de todo, lo siguen haciendo aunque cuenten con otros elementos más sofisticados para divertirse. Saben que es una necesidad natural.

La represión ahora ya no es un método, si no sólo hay que voltear a ver a Egipto, Libia, Túnez incluso Grecia nuevamente.

Las mujeres ya saben que no son menos que los hombres. Los hombres saben que ahora tienen que competir con las mujeres.

La gente ya sabe que fumar hace daño, que la comida sintética produce cáncer y que los glaciares se están derritiendo.

Que si no te confiesas no pasa nada, que si no vas a misa tampoco pasa nada y que si haces reír a alguien esa persona quizá te recuerde para toda la vida.

Que si te vas a vivir con tu novio sin casarte no pasa nada, que si eres madre soltera nadie te va a ver mal y que si tu pariente es gay tampoco pasa absolutamente nada.

Eso ya pasó. Ya nadie es ignorante de nada. Esos ya no son mitos. Ya los gobieros casi no pueden ocultar nada. Ya todo mundo sabe la verdad.

Bien, ya lo sabemos, ya no tenemos ese bloqueo enfrente de las narices ¿entonces que deberíamos hacer con todas estas nuevas ganancias, con todas estas innovaciones?: ¡Aprovecharlas!. De cada uno de nosotros depende seguir cargando con los prejuicios de nuestros parientes de principios de siglo o de pasar a ser parte de los "nuevos pobladores".

Yo soy física pero no quisiera autoclasificarme como un tipo de persona cuya leyes de vida vienen resumidas en un libro de texto de trecientos pesos.

¿Cómo les digo que no se puede ser sólo feliz sino también MUY feliz?

Yo aún no soy una autoridad en eso, tengo mis altibajos pero algo muy cierto es que mis puntos altos en ocasiones son realmente muy altos y cuando caigo lo resiento demasiado, pero lo importante es que cada vez se espacian mas las caidas y tengo más oportunidad de disfrutar y valorar cuando me encuentro en las alturas.

Les contaré uno de los momentos más felices de mi vida.

Fue hace como 3 años, o sea que yo ya había entrado a los 30's. Estaba con mis amigos de paseo en el campo y de repente nos propusieron dar un paseo en camioneta, en una camioneta de carga, de esas que admiten uno o a los más dos pasajeros junto al conductor y la carga se pone en la caja de atrás. Claro, éramos varios y no íbamos a entrar todos sentados, entonces nos mandaron a todos a la "zona de carga".

Todos con los que iba eran profesionistas, unos incluso con posgrado, pero eso no importó. Nos mandaron para atrás como ganado. Como pudimos nos trepamos y vernos ahí sentados en la lámina de la plataforma de la camioneta, sin más privilegio que la de haber ganado un espacio en aquél vehículo nos hizo percibirnos de otra manera que nunca antes habíamos experimentado. Teníamos las piernas dobladas, algún codo de alguien en la espalda y sentíamos directo en los huesos los brincos secos causados por el camino de terracería. Ahí nos dimos cuenta de que, en ese lugar y en ese momento, nadie era más que nadie, que las mujeres no iban más cómodas que los hombres y que no había nada de glamour involucrado.

Llegando escalamos un cerro, el viento soplaba fuerte y nos empezaba a dar frio, pero nadie llevaba más abrigo que la ropa que traía puesta. Nos sentamos sobre las piedras un rato a platicar.

Volvimos a bajar y el clima ya se estaba poniendo más severo. Y otra vez a correr y ganar algunos decímetos cúbicos de espacio en la caja de la camioneta. Ya veníamos más cansados y sucios y empezaba a llover poquito. Durante el trayecto una gorra se voló debido al viento y a la velocidad de la camioneta. Gritamos para que se detuvieran y alguien bajó corriendo a recuperarla. Fue el héroe de la tarde.

Pero lo mejor de todo estaba por venir: los perritos del anfitrión que habían seguido la camioneta de ida, ya estaba cansados y unos de ellos tenía mala una pata. Eran perritos de campo, nada de razas puras. Vimos que se quedó atrás y nos conmovió. Golpeamos otra vez la ventana de la cabina para que se detuvieran en el acto. Otra vez el héroe bajó a alcanzar al perro, pero no, ¡más bien a los dos perros! ¡y los subió a donde estábamos todos! nadamás los aventó, como pudo se volvió a subir y la camioneta partió nuevamente, ¡ya no cabíamos!.

Y cuando iba toda torcida, con la pata de uno de los perros clavándose en mi muslo y sintiendo sus babas y lo caliente de su aliento en mi cara, me reí a carcajadas. Yo Myriam, la que a veces ni a la Sally cargaba para que no me dejara sus pelos, tenía a un perrote lleno de tierra, mugre y baba apoyándose en mi para que su cabeza sobresaliera de entre las de nosotros ¡y yo no iba a hacer nada para cambiar eso! en ese momento yo respeté al perro y lo dejé que me clavara la pata todo el camino, el simplemente se quería asomar para ver el camino y le pareció buena idea apoyarse en mi, y yo estuve de acuerdo en que lo hiciera, sentí que de alguna manera el mundo humano y el mundo perruno se aliaban en ese momento para un sólo fin: que alguien estuviera bien.

Vernos a todos así me hizo cuestionarme ¡¿cuál título??, ¿¿cuál posgrado?? ¡¡en ese momento no importaba nada!!, ¡todos éramos iguales e incluso los perros tenían los mismos derechos que cualquiera! incluso más. Fuimos niños por un rato, reímos a más no poder, terminamos con la ropa y las manos sucias, ni la tierra, ni las piedras ni las babas nos importaron. Todo era pura diversión, todo era pura risa, no había poses, no había pendientes, no había jerarquías, no había ciencia.

Así pues creo que el secreto es ser como niños, cuando uno es como niño las cosas buenas de la vida se hacen evidentes como si alguien les pusiera marcatextos color amarillo limón.

Lo importante es jugar, divertirse con lo que uno hace, sea lo que sea que se haga. Verle lo bueno a las cosas. No hacer un drama de todo. Decir lo que uno siente, dar lo que te nazca, cantar si te place, bailar si te dan ganas, correr si se te antoja, estudiar aunque no vayas a la escuela, comer algo que no hayas probado, hacer cosas que nunca hayas hecho. Ya no se vale decir: "es que yo no soy bueno para esto", hay que intentarlo si no uno mismo se priva de la oportunidad de vivir.

Y finalmente, alguien querido mencionó que últimamente yo he sido homenajeada con varias menciones en diferentes sitios, todas ellas llenas de mucho cariño. Supongo entonces que fue porque hice algo que los hizo sentir bien, quizá los pude hacer felices un rato, de ser así ¡¡ENTONCES SI FUNCIONÓ!! está funcionando y no fue casualidad, me estoy esforzando y preparando para conseguirlo. Haré lo posible para que siga funcionando y los invito a que ustedes también hagan que funcione.

¡Besos!

viernes, 25 de febrero de 2011

Un día perfecto

Me levanté un poco más tarde de lo normal, tuve oportunidad de saludar a gente querida mientras salía de la casa, afuera el día estaba perfecto, el sol iluminaba plenamente y el clima era cálido.

Nunca más que hoy aprecié la tibieza del aire que prometía volverse caluroso, buena música en los audífonos y un trayecto sin sobresaltos. Todo perfecto. Lo que hace falta ahora es un rico café frappeado y una buena charla con algún amigo.

Mientras algo de música para bailar porque tengo ganas. La letra es muuuy buena y los subtítulos (si no están activados) se activan donde dice cc.

lunes, 21 de febrero de 2011

Camila y yo

Finalmente me he animado a mostrarles algunas fotos de mi sobrina.

Al principio yo era muy feliz porque no había nadie que me preocupara más allá de lo normal, es decir, todos los adultos que conozco y que forman parte de mi familia tienen su vida y se saben cuidar solos. Lo que no sabía es que los niños tienen un poder y una energía imposible de ignorar y ahora no sé como sería la vida de nuestra familia sin ella, supongo yo que todos los niños son unos angelitos del cielo que nos son prestados para hacer nuestra vida felíz y dotarnos de energía día tras día.

Se las muestro porque es parte importante de mi vida y no podría dejar vacío mi blog de algo tan personal y lindo. Les muestro algunas fotos para que conozcan a Camila:

En esta primera foto tendría algunos días (u horas de nacida) ahí yo todavía ni sabía como se cargaba un bebé y más que un ser vivo yo la trataba como pieza de porcelana china, no se me fuera a caer.

Aquí ya está más grandecita, esta foto es muy reciente y aquí tiene alrededor de 1 año 3 meses.


Y, por último, la mejor foto de todas, esta se la tomé el jueves pasado, fuimos de paseo a Oaxaca, México y ahí mi hermana le compró un vestido típico hecho artesanalmente. Yo la veo muy bonita, muy mexicanita con sus ojitos y su cabello negro, quizá por eso fue que incluso unos güerillos franceses o no sé de donde serían, nos pedían dejar tomarle una foto.

Pues ya se las presenté y quizá más adelante les ponga alguna otra foto para que compartan conmigo mi alegría por tenerla aquí en este planeta junto con otras niñas y niños lindos que simplemente rompen con nuestros esquemas y nos ponen el corazón a flor de piel.

¡Saludos a todos de parte de las dos!

domingo, 20 de febrero de 2011

Ganadores del Concurso #9

Decidí que este domingo era la fecha límite para entregar sus trabajos participantes en el Concurso #9 y aunque heché de menos la participación de algunos de ustedes, me sentí completamente satisfecha con las figuritas que recibí las cuales declaro ganadoras de este concurso.

1er Lugar:

Por un momento pensé que yo estaba equivocada y que mi concurso trataba de "Mándame la foto más encantadora que tengas" :) pues al ver esta foto, el concurso pasó a segundo plano :) es una de las fotos más I N C R E Í B L E S que alguien me ha podido regalar. No obstante, me considero una mujer afortunada y siempre he recibido cosas MUY lindas pero estarán de acuerdo que esta tiene un plus muy especial. Me siento feliz y honrada de que esta foto se haya hecho en honor mío y de mi concurso, ¡en fin! no tengo palabras.


Ángel me dice que su hijo es el autor de la obra ganadora, la cual es un perrito. Él tiene razón en hacerme notar que yo nunca mencioné que las figuras no las podían hacer los familiares de los concursantes, así que ahora hay un premio para Ángel y otro para su hijo cuyo talento debe ser reconocido. ¡Un saludo desde acá para Ángelito, su hijo y toda su familia!, no saben cuanto cariño y gratitud les tengo :)

2do Lugar:

¡EL PEZ GLOBOOOO! acepto que aquí casi tuve que ejercer presión en Gamar para que le diera vida a este animalito. Claro, cuando nos platicó que era capaz de hacer un pez globo con un papel y algunos apretones de manos me pareció que no podía haber nada más ingenioso. A veces dicen que en la ciencia lo más simple es lo más elegante y que es mucho más admirable resolver un problema con un método sencillo que con técnicas rebuscadas, y Gamar lo consiguió, la verdad es que a mi no se me hubiera ocurrido :)


Considero que su mérito fue la originalidad y que me sacó varias sonrisas así que también se ha ganado un premio muy bien merecido.

A todos los concursantes y a los que se quedaron en el camino les agradezco mucho su participación, a ver que se me ocurre más adelante. Yo sé que no todos son hábiles para las artes manuales pero hay que variarle de cuando en cuando a la temática de los concursos.

Desde aquí un fuerte abrazo para todos :)

martes, 15 de febrero de 2011

Sobre el amor y la desconfianza

Existe un momento en la vida en que uno se tiene que decidir a hacerlo. Siempre dijeron que era una gran responsabilidad y que pensara bien si realmente estaba preparada. Tantos años leyendo sobre el tema, preguntando a los compañeros más grandes sobre sus experiencias y haciendo pequeños y penosos intentos de principiante, me hicieron creer que ya estaba lista.

Ya sobre la marcha no es como lo platicaron. Hay ocasiones en que uno no sabe ni como empezar, luego, ya estando ahí surgen imprevistos que hay que resolver con ingenio para no quedar mal. A veces se suda, duelen las piernas, pero en definitiva, lo que más me duele siempre a mí, es la espalda de estar ahí tratando de que todo salga como debe de ser. Hay que ser delicados, pero muy decididos en esos momentos para salir exitosos.

Al final las manos quedan oliendo extraño: una mezcla de hule, sudor y otras cosas raras, pero lo primero que me dijeron es que por nada del mundo se me ocurriera quitarlos durante el acto porque no estaba yo tratando con cualquier cosa, y claro ¡mucho menos llevarme nada a la boca! (eso la verdad de repente se me olvida y no le he hecho mucho caso).

Cuando todo acaba, el lugar queda completamente batido y desordenado, al igual que mi cabello que siempre termina despeinado, pero... ¿áspero? nunca he entendido porqué después de todo eso, el cabello me queda así.

Ya en la noche, cuando todos duermen, se me va el sueño en pensamientos y recriminaciones: "...lo debí haber hecho así..., ...debí agitar más vigorosamente..., ...quizá si le hubiera dado un poco más de tiempo..." ...pero ya es muy tarde, ya pasó.

Entonces al día siguiente regreso con cierto temor a verle la cara, y si se le nota algo raro es porque entonces algo salió mal. ¿Con qué sorpresita me saldrá ahora? ¡y es que sólo de verlo no puedo adivinar!. Voy a tener que interrogarlo para que me diga la verdad y si es necesario incluso utilizaré métodos de tortura. Lo voy a poner frente a una luz intensísima y lastimosa para ver que información me suelta, y después de eso lo voy a someter a electroshocks y ahí si que no podrá quedarse callado el muy sinvergüenza.

Al final, ya algo magullado, me dirá toda la verdad. Me dirá que lo hice bien, que soy la mejor, que sin mi no sería quien es hoy y que casi me debe su existencia (que siempre ha sido un poco dura, a decir verdad). Que me agradece todo el tiempo y dedicación que le he otorgado y que si quiero puedo ir a divulgar lo nuestro sin omitir detalles, claro, si es que eso a mi no me causa problema o algún empacho.

Entonces yo me siento culpable por haber desconfiado de él. Le digo que cómo puede decir eso, que yo lo quiero mucho y que a pesar de que sea tan calladito, medio gris y más rígido que una tabla, me da muchas satisfacciones, que no sabría que hacer sin él y que nos espera una larga vida juntos, por supuesto, si él quiere acompañarme.

Le digo que él es mi tesoro, mi joya. Y como después de tanto maltrato todavía no me cree, le digo: "Está bien, te lo confieso aunque eso saque el lado débil que no me gusta mostrar... eres la gema que con sus brillos le da destellos de felicidad a mis días".

Sólo tres símbolos

Si los pequeños malos ratos que a veces me toca pasar, son abonos para ser tan feliz como en este momento, creo que hasta le quedo debiendo a la vida.

No tengo palabras, sólo tres simbolos :-)
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domingo, 13 de febrero de 2011

Concurso #9

Ahora que felizmente llegaron todos los premios con sus destinatarios empieza esta nueva temporada de concursos. Ahora si PROMETO no abandonar tanto esta sección, poner concursos más frecuentemente y mandar oportunamente los premios a sus respectivos dueños. PROMETO ya no volverme a tardar más.

Aquí conmigo ya tengo premios como por lo menos para dos concursos e iré acumulando otros tantos más en mi diario andar por la vida, porque cuando voy expresamente a buscar algo, a veces no encuentro nada apropiado.

Bien, este noveno concurso que viene con nuevos bríos lo he titulado:

"Hazme un animalito"

Y es en honor a la visita que hice hace poco al "Bioparque Estrella" un lugar donde había muchos animales en libertad. De eso trata, de que me hagan un animalito. Las bases son las siguientes:

1) Tiene que ser hecho en la técnica de origami (ya saben, no tijeras, no grapas, no pegamento).
2) Puede ser tan sencillo o tan complicado como gusten.
3) Le tienen que tomar una foto.
4) Tiene que salir en la foto algo que los identifique, esto es para asegurarnos que lo hicieron ustedes y no es una foto de Internet (ustedes disculpen esta cláusula pero es que con eso de la corrupción en México prefiero hacer mis concursos de la manera más legal para que luego no digan que estafo a la nación ¡jajajaja! es bromita, pero si, identifíquense).
5) Deben enviarme su foto a mi mail myriampaol@gmail.com y yo luego publicaré las figuras y los resultados.

Se otorgarán dos premios, uno será para el que más rápido me envíe algo y el segundo será para quien sea más original en su figura, eso ya quedará a criterio de la jueza. Pueden participar con más de una figurita. El premio será un kit de regla, lápiz y goma del Bioparque como se muestra a continuación:




Cabe mencionar que tengo 2 de estos kits así que habrá dos ganadores, ahora que si ameritara dar otro premio, lo haré con gusto aunque me meta en aprietos por conseguir un tercer premio equivalente.

¡Saludos y ojalá se animen a participar!

jueves, 10 de febrero de 2011

Fernandito

Tenía unas ganas enormes de poner esta entrada en honor a un muchacho que ví sólo una vez y sólo por unos minutos pero que me dejó un muy grato recuerdo en un momento en que deveras lo necesité. Claro, el nombre está cambiado pues, o decía donde trabaja o decía su nombre, ya que en caso de decir los dos eventualmente podría meterlo en un problema :D y decidí mejor decir donde trabaja.

Espero que también el otro caballero involucrado no tenga inconveniente en que lo mencione, pero es que para mi es importante platicarlo antes de que se me olvide como estuvo todo el asunto.


Bien, esto sucedió el día en que regresé del viaje a Buenos Aires que ya les he estando relatando anteriormente. Para ese día yo ya estaba completamente enferma, me dió una laringitis muy severa y estaba empezando a tener dificultades para respirar y hablar. Mi amable anfitrión Roberto no sé como me vería de mal que el día anterior decidó comprarme un termómetro para que me estuviera checando constantemente la temperatura. Ese día la cosa no iba mejor, y aunque me hubiera encantado quedarme más tiempo hubiera sido imposible, el cuerpo me estaba traicionando.

Recuerdo haber estado parada junto a Roberto en una fila en el Aeropuerto de Ezeiza, esperando documentar el equipaje. Yo traía gorro y una bufanda enrollada al cuello, tapándome la nariz y boca, cual terrorista en ciernes, preguntándome en que momento me enfermé tan feo y despotricando mentalmente contra el aire acondicionado que tanto daño me hace.

Estaba enferma, si, seguramente hasta traía fiebre, la voz ya no me salía y estaba sumamente cansada porque aparte de enferma, me pasé toda la noche y madrugada acomodando estratégicamente la maleta para que cupiera todo lo que iba a traer de regreso. Tenía (teníamos porque Roberto se ofreció a acompañarme) que estar en el aeropuerto a las 6:00 de la mañana, una cosa así, por lo cual decidí ya no dormir porque en tal caso me podría quedar dormida y no llegar puntual.

Cabe mencionar que aproximadamente un 45% de la ropa que llevé no la usé, hacía demasiado frío para andar en mangas de camisa o usar zapatos ligeros, practicamente toda la ropa abrigadora la usé más de una vez y la demás se quedó doblada en la maleta. Una vez más me pasó lo mismo: planeo concienzudamente la ropa y al final la situación hace que salga casi en las mismas fachas todos los días.

Platicábamos mientras seguíamos la fila, llené mientras algunos formatos y a ratos me ponía el termómetro al mero estilo de Popeye, no había de otra, estaba mal.


En eso llegó mi turno. Roberto muy solidario estaba a mi lado también, incluso se ofreció a arrastar la pesadísima maleta que llevaba, porque aunque tenía rueditas costaba mucho trabajo arrastrarla.

Yo estoy loca, no sé por qué llevé tantas cosas y si a eso le agregamos 4 botellas de vino, ropa, zapatos y algunos otros souvenirs más que compré allá y que acomodé con mucho esfuerzo, casi al alto vacío para que cerrara la maleta, podríamos decir que llevaba una bomba de tiempo, un mal jalón, un escalón mal bajado y eso se derramaría al instante.

Con esfuerzos subimos la maleta a la plataforma donde la pesaron para asegurarse de que no sobrepasara los 25 kg. Nunca me había pasado pero en esta ocasión ¡SE PASOOÓ!.

Señorita de la documentación (SD): Disculpe, su maleta se pasa de los 25 kg.
Yo: ¡Ay no!
SD: Si mire, si excede el peso tiene que pagar una cuota de 50 dolares.
Yo: ¡Ay no! (jajaja, la verdad es que no me acuerdo que dije en ese momento pero esta expresión resume lo que pensé).

Volteo a ver a Roberto (R). No recuerdo exactamente lo que él me dijo pero de momento estuvimos de acuerdo que lo más conveniente era salir de la fila y pensar que hacer.

Yo: ¿Y si te dejo algo de mi ropa?
R: ¿Y yo qué hago con ella?

¡Jajajaja! ¡Pues si, lógico! (todavía me causa risa) ¿qué iba a hacer él con mi ropa? y además no creo que eso fuera realmente lo que estaba haciendo el excedente en el peso.

Yo: Pues es que quizá son las botellas de vino.
R: Si, eso debe ser.

Pero OBVIO, dejar las botellas de vino no era una opción :)

Yo: Pues ¡ni modo! pago la multa y ya.
R: Pues si, ya que le hacemos (bueno, no creo que R haya dicho exactamente así, pero textualmente no me acuerdo del diálogo).
Yo: Pues si, regresemos a la fila.

Ya para ese entonces la fila casi se había acabado, todos los pasajeros habían documentado el vuelo. Regresamos con la chica de la documentación, pusimos la maleta en la plataforma y le dije:

Yo: Señorita, cóbreme la multa, la verdad es que si abro la maleta para sacar algo ya no la voy a poder cerrar, viene completamente llena.
SD: (Pensándolo un poco, se me quedó viendo, quizá eso no le sucedía tan frecuentemente).

Y entonces, de repente y sin esperarlo sonó una voz que de momento no supe, más bien, no supimos de donde salió:

Voz: Danielitooo...
R y Yo: Bla, bla, bla...
Voz: (Insistiendo) Danielito...
R y Yo: (Pausa en nuestra conversación y yo en mi lamentación).

Nos miramos y acto seguido Roberto observó intrigado alrededor. De repente su mirada se detuvo en una persona.

Voz: Danielito
R: ¡Fernandiiito! (casi puedo apostar que R lo nombró en diminutivo)

En ese momento mi cerebro carburó y recordé que el segundo nombre de Roberto es ¡Danielito! (querido Roberto, ojalá no te moleste que dé este dato, pero es que deveras es una anécdota digna de contar y es la palabra clave de todo este asunto).

La voz provenía de Fernando, un muchacho que resultó ser conocido de Roberto de muchos años y que trabajaba en el aeropuerto. Fernando se encontraba también documentando equipajes, justo al lado de la chica con la que yo estaba hablando. Roberto se acercó a su mostrador y se saludaron. El chico le preguntó que qué hacía ahí y Roberto le contestó que acompañaba a una amiga que regresaba a México. No sé si le dí la mano o sólo lo saludé de lejos, le sonreí y ahí esperé.

No sé que habrán platicado Roberto y él, pero estuvieron un ratito hablando, supongo que de cosas como ¿y qué tal la familia?, ¿y no has visto a tal persona? o algo así. Mientras, yo ahí viendo, completamente sorprendida de que Roberto conociera a alguien del aeropuerto (porque también conocía gente de los restaurantes, de los taxis, del centro comercial, etc. y si no los conocía parecía que si porque de repente yo ya lo veía platicando con la gente de lo más tranquilo).

Cuando terminó de platicar, yo seguía ahí parada, con mi maleta esperando. Y regresé a lo mío, a mi pequeño problema con el exceso de equipaje.

Entonces pasó algo raro. La chica de la documentación volteó a ver a Fernando, se dijeron dos o tres cosas, voltearon a ver la maleta, nos vieron a nosotros, no sabía bien que estaba pasando, yo sólo esperaba las inidicaciones de la chica.

SD: (Recogió mi equipaje y luego movió algunos papeles) Tenga, aquí está su pase de abordar y este comprobante. Con el recoge su equipaje a su llegada.
Yo: (Aturdida, estaba demasiado preocupada por los 50 dólares como para ponerle mucha atención a lo que me dijo). Gracias.

Me salí de la fila, miré los papelitos que me dió y me surgió una pregunta para Roberto:

Yo: ¿Y los 50 dólares a qué hora los pago?
R: ¿No te los cobró?
Yo: (Mirando los papeles) Nnnn...¡no!
R: No te los cobró.
Yo: No me los cobró.
...
...
Yo: ¿Entonces ya?
R: Pues yo creo que si.

Nos miramos y hasta ese momento entendimos, se nos iluminó la cara.

Fernandito, el amigo de Roberto se encargó de todo. La chica al ver que Roberto era muy conocido de Fernando tuvo el buen detalle de preguntarle a su compañero si procedía de manera especial. Seguramente Fernando le dijo que si, y la chica, muy natural y sin hacer cara de "me deben la vida" completó mi trámite y con mucha sencillez me entregó mis papeles. Ni siquera le agradecí eufóricamente porque lo comprendí hasta unos momentos después, y mejor así, de ser eufórica quizá alguien lo hubiera notado y eso no nos convenía a nadie.

Caminando hacia la sala correspondiente no podía ocultar mi felicidad: me sentí orgullosa de tener un amigo que es apreciado por la gente que lo conoce y me sentí orgullosa de que fuera mi amigo también. Me sentí feliz por haberme ahorrado ese dinero porque en realidad no me sobra y también me sentí feliz de no haber tenido que dejar nada. Me sentí agradecida con el muchacho porque, sin conocerme, accedió a hacerme ese favor y, aunque se oiga cursi, me sentí completamente en deuda con la Argentina entera porque, lo que sea de cada quien, me trató muy bien en mi primera visita.

Al chico es probale que no lo vea nunca más, de hecho, ni siquiera me acuerdo ya de sus facciones, pero desde aquí le va un abrazo y un agradecimiento. Yo sé que su detalle amable le será recompensado (o ya le fue recompensado) en algún momento.



jueves, 3 de febrero de 2011

A propósito de "La Biela"

Gané un concurso en el blog de Roberto y yo le sugerí que en lugar de darme de premio un prestigioso reconocimiento simplemente me invitara un café, así que accedió y me dijo que me invitaría a un lugar llamado "La Biela". Fue entonces cuando recordé que en el viaje que hice a Argentina el amablemente me invitó a comer a ese lugar.


Según la información que él mismo cita en su blog el lugar está ubicado en medio del elegante barrio de La Recoleta, frente a la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar y el Cementerio de los Monjes Recoletos. Yo en realidad sólo recuerdo borrascosamente el rumbo pero recuerdo bien que era una tarde fría, incluso creo que llovía y yo ocupaba con él una mesa que daba a uno de los ventanales, a través de el podía ver hacia afuera y veía la gente pasar, la mayoría de ellos muy abrigados pero yo adentro del lugar sentía un ambiente muy cálido.


Recuerdo que esa vez ordenamos un par de cervezas que sirvieron en los tarros que muestro en la primera foto y además nos trajeron una botana de papas fritas, me pareció un detalle amable (a menos que las hayan cobrado y yo creí que eran cortesía de la casa), pero lo mejor de todo fue el mesero, un señor muy amable del cual no supe su nombre pero creo que notó que yo hablaba medio raro pues tocó el tema sobre el lugar de donde yo provenía, si no me equivoco se ofreció a tomarnos una foto pero seguro que no fue con mi cámara porque yo no la tengo, sólamente tengo estas dos fotos que les muestro, en la segunda se puede ver el panorama del lugar durante nuestra comida, la cual fue por cierto muy abundante y no me la pude terminar. Fue mi primera comida en Buenos Aires y a partir de ese momento no dejé de comer todo lo que se me presentaba, todo fue delicioso.

Y ya que no tengo más fotos de esa ocasión les muestro otras que tomé en alguna de esas caminatas por la ciudad. Las que siguen son de las avenidas Corrientes y 9 de julio las cuales son aledañas a la Plaza de la República en donde se encuentra el famoso Obelisco, uno de los emblemas de la ciudad:





Ya en la noche de otro día, tomé esta foto del Obelisco desde una banqueta cercana tratando de que saliera en su totalidad:


Y luego Roberto hizo favor de sacarme esta foto a mi, la verdad es que no salgo tan bien pero bueno, ameritaba poner esa foto en este lugar, por cierto que los zapatos que traigo ahí los compré allá y ya les tengo mucho cariño :)


Caminando un poco más por una de las principales avenidas del centro de la ciudad tomé estas fotos justo sobre la Av. de Mayo. Sobre esa avenida fue que me hospedé y despues de un par de idas y venidas me familiaricé con ella. Por cierto, hacía frío:






Y aquí les muestro la fachada del hotel donde me hospedé. No recuerdo si antes ya puse una foto, pero si no, aquí se los muestro:


Otra paseadita por la noche en Puerto Madero, aquí conocí el "Celeirs" que es un tranvía que transporta a le gente allá, muy lindo y muy contrastante con el "subte" el cual también tiene su encanto pero el Celeris es ¡otra cosa!:






Aquí dos fotos del ya renombrado "Centro Financiero de Buenos Aires" al cual tuve que asistir para cambiar divisas. Cabe mencionar que acá en México es mucho más sencillo cambiar dinero, allá hasta sentí como si me vigilaran los policías específicamente a mi de tanta seguridad que le imprimen al asunto :)



Y ya por último una foto de dos centros de espectáculos importantes de Buenos Aires, primero, el Tatro Gran Rex el cual lo conocí porque tengo un DVD de un concierto que se dió en ese lugar, y el otro el Luna Park, el cual también lo había escuchado mencionar antes:



Tengo más fotos como para otra entrada así que seguramente más adelante pondré algo más.

Les mando a todos muchos saludos y esperaré el sábado a las 11 para tomarme mi café virtual con Roberto en la Biela. Ahora que lo pienso ¿por qué no se nos unen todos? :)
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