
Me he sentado a escribir en este momento una reflexión que viene a mi mente por los sucesos que me han ocurrido este y muchos de los días de mi vida, cuando de convivir con otras gentes se trata.
Yo se que cuando alguien dice o hace algo y el estómago se me empieza a revolver al grado de provocarme malestares de indigestión sea que ya haya comido o no, es porque he sido espectador o víctima de los que yo llamaría "destrozadores del ánimo y del momento".
Con esto me refiero a que existe gente que por alguna razón enferma, siempre tienen ya programado en su diario andar, en forma conciente o inconsciente, la tendencia a aventar basura verbal o "accional" a su paso, ¿por qué razón? no la sé.
La cosa es que, ¡maldita sea! y perdónenme la expresión, pero yo insisto en que los papás tienen en la mayoría de los casos la culpa de que la gente sea así, claro, como dicen, yo debo estar viendo la paja en el ojo de los demás pero no veo el tronco que yo misma tengo encima, pero ¿¿por qué Dios mío gente treintona como yo se sigue comportando como niño y uno tiene el deber cívico y gratuito de soportarlos??.
A todas luces esto es un desahogo antes de regresar a mi lugar de trabajo, ahora si que si no lo digo, exploto o me sale una úlcera, y por eso pensé que aunque no haya nadie aquí físicamente y de confianza con quien platicar, puedo externarlo con mucha gente y tal vez así se alivie mi malestar, de hecho, tengo que sacarlo pues debo de tener buena cara para seguir moviendome como si nada pasara entre esos entes del semi-mal que supongo en todos lados debe haber.
Bueno, pues justo en este momento se acabó mi momento de recarga de ánimo, no está completa pero por lo menos tengo ya algo de fuerza para disimular ahora que han empezado a rondar otra vez esos personajes por este rumbo.
No, no estoy loca, creo que simplemente mi mamá me enseñó cuando yo era niña a que en un grupo hay que ser adaptables, tolerantes y discretos y no se porqué otras mamás no hicieron bien su trabajo y lo tenemos que sufrir y padecer los demás.
Bueno, pues un saludo a todos mis lectores, yo se que hay gente por ahí que me lee pero no me da el privilegio de conocerlos. Ojalá un día se decidieran a hacerlo, me darían una gran satisfaccion, en serio. Gracias por leer mis desahogos, si un día quieren aquí desahogarse conmigo, estaría muy bien, me gustaría saber que no estoy sola en este mundo de seres extraños.