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viernes, 12 de julio de 2013

Cine curioso y extraño

De un tiempo para acá me ha llamado la atención ir a la Cineteca Nacional (de México) a ver películas que se encuentran dentro de su acervo filmográfico. Cuando era pequeñita recuerdo que iba con mis papás y ahora que estoy grande, después de que por ahí de los 80's se quemó perdiéndose parte de la colección filmica, y que recientemente se le ha invertido en una remodelación, la Cineteca da servicio al público en general con muy buenas películas todos los días a precios muy económicos y con descuento si se tienen credenciales de profe, estudiante, 3ra edad, etc.


Al fondo de este pasillo modernista, allá por donde entra la luz en la 1ra foto, hay una mega pantalla al aire libre donde uno puede simplemente sentarse en el pasto o sobre un "petate" (palabra náhuatl que significa tapete hecho de paja tejida), llevarse sus palomitas, café, hamburguesa, tacos (hasta he visto muchachos con su vinito de mesa) y se pueden ver películas como a eso de las 19:00 hrs cuando el sol se esconde y la bóveda celeste es una gran sala de cine. Claro, con las lluvias de momento esas funciones están suspendidas.


En la foto de abajo se ubica del lado derecho la taquilla.


Estas fotos son de hoy, pero hace unos días fui con mi hermano. Llegamos y compramos el boleto de la que estaba disponible en el horario en que llegamos y resultó tener un título que, en la casi una hora que tuvimos que esperar para entrar a verla, nos puso a especular de que trataría:


Primero pensamos que trataría de una líder política Filipina, no sé, creo que hay una mujer que fue esposa de un presidente y al morir la dejó a ella en el poder y así se hizo de fama. Luego por la flor pensamos que era sobre alguna pacifista de Asia o algo así, mi hermano incluso dijo: "creo ya la vi en su versión gringa".

Pues nada, ninguno de los dos le atinó bien a bien. Fue una película rarísima que al final ni era una película, resultó ser un documental. Lo bueno de mi hermano es que "aguanta vara" como decimos aquí, es decir, tiene un gusto adaptable y creo que también le gusta ver cosas diferentes.

La historia a muy grandes rasgos es esta para que vean si es o no raro el tema de la película:

Trata de un muchacho argentino que en 1989 va a un Festival de la Juventud en Corea del Norte ya que su hermano no pudo ir y le regaló el viaje. En 10 días que estuvo ahí filmó la actividad de una joven activista política llamada Lim Sukyung de unos 18 años que entró de manera clandestina desde Corea del Sur. Ese hecho y debido a que nadie más de su grupo pudo cruzar la hizo saltar de manera inesperada e improvisada a la fama mundial al llevar un mensaje de unión entre ambas Coreas y temiendo por su vida al momento de cruzar la frontera para regresar a su casa en el Sur.



La siguiente foto es de lo que llaman "la frontera más vigilada del mundo", es decir, la que hay entre las dos Coreas.


Después de muchas actos públicos la chica regresa a Corea del Sur y es apresada durante casi 10 años. Lo curioso de este asunto es que el también improvisado documentalista, director, narrador y "actor" de la película José Luis García, se obsesiona con el tema y hace una extensa revisión bibliográfica, hemerográfica, cibernáutica, etc. y da con el paradero de la activista 20 años después de aquél evento. El objetivo, simple, ir a entrevistarla para lo cual decide agarrar a un traductor amigo suyo coreano pero radicado en Argentina y se lo lleva con el para irla a buscar a Corea y hacerle una entrevista.

La cosa sale tan bien que a pesar de ser un viaje complicado, consigue contactarla, pero como tal, no consigue la entrevista. Sólo consiguen ganarse su confianza y su interés y así se tienen que regresar a Argentina.


Lo impresionante de todo es que es una historia verídica y la foto de abajo no me podría resultar más extraña pues el documentalista consigue hacer que Lim Sukyung haga un viaje hasta Buenos Aires, que se hospede en la casa del intérprete en el barrio coreano de esa ciudad, el coreano usa una camiseta de futbol argentino y ella al final le pide que le hablen en español y demás etc's muy curiosos.


Total que al final el documental me encantó pues además de que me enteré de varios datos históricos de las Coreas, su modo de vida y otras cosas, también me quedó una gran, gran enseñanza y esa es que no importa que tan amplio sea un proyecto, cuanto se haya ya hablado o escrito sobre el, no importa si uno no encaja ni mínimamente en un tema y si se está hasta lo más bajo de la "jerarquía" en una cierta situación. El empeño personal es lo que nos hace distinguirnos de los demás y sobresalir hasta un punto tal que "la montaña si puede ir a Mahoma" y no al revés como dice ese conocido refrán.


La mujer en su momento fue lo más top en política surcoreana y mundial... y al final terminó tomando mate muy a gusto con el argentino en una sencilla casa bonaerense platicando simplemente como dos amigos y nada más. Además el hombre ni documentalista era y al final ya hasta premiado salió, ¡bien por el!.

Me queda claro que eso de las jerarquías sólo es una invención de los que algunos se valen para menospreciar a los demás y que otros se la creen apagando con ello sus intenciones por sobresalir más allá de lo "indicado".

¡Saludos y abrazos!

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Retomando las actividades

Si, ya me di una semana de vacaciones del blog, anduve paseando por Mexico City y debo decir que no estuvo tan mal, de hecho debo darme mis vueltas por ahí más seguido para no olvidar "de donde soy". La verdad es que ya ni me acuerdo bien por que me fuí pero eso ya no importa.

Pero siempre después de andar de paseo hay que volver a la casa y retomar las actividades así que estoy acá cumpliendo las tareas que tenía pendientes y empezaré colocando este video que es el segmento que más me gusta de la ya muy comentada película de "Babel" (2006) del director mexicano Alejandro González Iñárritu. Esa película me encanta porque trata de una manera muy interesante el tema de la comunicación interpersonal y porque mezcla varias historias desarrolladas por gente de diferentes culturas, simultáneamente y esos juegos con el tiempo me encantan.

Además la actuación de Rinko Kikuchi, como Chieko, la protagonista del segmento de la película que muestro en el video es increíble, y la música me encanta, se llama "September" y la interpreta un grupo norteamericano llamado Earth Wind & Fire aunque creo que esta es una versión con algunos arreglos más modernones. Así que este video va dedicado para Víctor, que es un gran amigo mío al igual que todos ustedes.

Víctor, ¡hugs and kisses!.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Tarde-noche de terapia

Hoy por la tarde mi ánimo tocó fondo. Depresiones estúpidas pero que afectan mientras duran. Y es que cuando la estabilidad emocional tiene más subidas y bajadas que un cartón de huevo, llega un momento en que el sistema ya no reacciona y lo único que queda es una gran confusión sobre lo que relmente originó todo el problema.

De repente, pasadas las 6 de la tarde recibí sin querer un simple y sabio consejo de alguien que yo sé que es mi amigo ¡y que también lo quiero muchooooo!: "Ya no sufras" me decía y algunos minutos después de que la frase estuvo rebotando en mi cabeza, de repende me dije (con perdón de ustedes): "Si es cierto... ¿Por qué @%&Ç# estoy sufriendo?"... y fue cuando de repente recibí una de las bofetadas virtuales que a veces un ser supremo me dá como para que reaccione.

Más tarde fue noche de sábado de cine con mis hermanos, no me convencía tanto la idea y más porque mi hermana escogió la película: una de esas rosas para mujeres. Corrección: para mujeres dos veces quinceañeras y solteras. Hace ya un tiempo me empezó a afectar ir al cine en familia ya que a veces volteo y veo por ahí a alguna pareja felíz. Así que dije, más bien pensé (con perdón de ustedes otra vez): "mmmmta, me voy a deprimir otra vez y apenas me estoy levantando de entre los escombros"... bueno, total, ella invitaba y tenía derecho a elegir, y de repente estábamos ahí, viendo algo que dista mucho de ser una joya del cine gringo pero que resultó ser como una bendita mini sesión de terapia psicológica y el resúmen de algún libro de superación personal para mujeres, como de esos que abundan en las librerías y que necesitaba especialmente que alguien me leyera hoy:

Les digo, si se quieren divertir, no la vean pues la verdad es muy simplona, pero si están en un día de esos en que tocan fondo emocionalmente, hasta esta película sirve e incluso es recomendable verla con una libretita para apuntar algunos puntos que se les hagan importantes.

Yo lamenté no llevar nada en que escribir, así que me puse en mi actitud característca de "Myriam poniendo atención nivel plus y con memorización simultánea" como la que pongo en mi clase de Tópicos Avanzados de Polímeros que, dicho sea de paso, me cuesta mucho trabajo entender. Traté de memorizar algunos conceptos importantes y me he prometido repetirlos como mantras.

Bueno pues, al salir de ahí no quería ni parpadear para que no se me olvidara nada, y algo de lo más importante que POR FIN entendí hoy después de ver esa película es una de tantas crudas verdades:

"Los príncipes azules no existen"

Y es que (perdón por la poca modestia), yo siempre he dicho que soy una princesa, y lo peor de todo es que me lo he creído al punto de pensar que, por tanto, deben de existen los principes. Noticia: parece ser que no es así.

En resumen, aprendí mi lección, aún la sigo asimilando, pero fue una buena palanca para salir del underground y que hoy mismo pueda decir que ya no estoy en los escombros, quizá si a nivel de cancha pero ya con un poco más de dignidad.

Y bien, yo me conozco y sé cuando las cosas no van bien conmigo, lo sé, y el dejar el ejercicio es uno de los síntomas más evidentes. Tendría ¿que será? ¿unos tres meses sin hacer nada? yo creo que si. Por eso me dije: "No importa a que hora llegue. Llego a hacer ejercicio". Sentía que me hacía falta.

Diez de la noche. Preparativos para hacer ejercicio. Me dije: "A sudar la frustración" y entonces me aturdí los oídos con todo el volumen que pude soportar sin dejarme sorda y empecé. En ese momento la única persona disponible que me podría decir algo coherente era Aleks Syntek y realmente parecía como que me hablaba en todas sus canciones con sus letras simples pero llenas de verdad. Empecé con esa de: "Me siento como flotar y hay un cráter en mis pies, ya no siento la gravedad y me da miedo brincar" (poesía pura), luego la de: "Al parecer te daré un poco más, a lo mejor y soy yo lo que tu necesitas", pero donde si me dije: "voy a infligirme dolor" es con esa famosa de "Una pequeña parte de tí" que ya he comentado en el blog, fue cosa de correr sin parar y sudar todo lo que podrían haberse convertido, en un futuro ya lejano, en posibles lágrimas. Mejor sudarlas.

Debo decir que efectivamente el ejercicio libera sustancias que provocan el bienestar. Al rato ya las cosas se veían diferentes. También repetiré como mantra: "Ponte a hacer ejercicio diario", pues hasta mis amigos dentro de su locura tenían razón cuando les dije que no podía comer cosas grasosas porque me estaban saliendo unos granitos en la frente. "Son de agua" me dijeron, y yo: "¿de agua?", "si.... de aguantarte" completaron. Tres segundos después entendí. No se diga más. El ejercicio es la clave.

jueves, 31 de julio de 2008

La máquina acústica más perfecta

Ayer en la noche vi en dvd "El violín rojo", filme que ya me había sido ampliamete recomendada por varias personas, y viendo los cd's de mi hermana encontré con el soundtrack de esta película por lo cual se me ocurrió preguntarle si tenía la película ¡y me dijo que si!, así que, en vista de tenía todos los elementos para disfrutar de una noche de cine, me dispuse a verla y de verdad que me ha gustado mucho.

"El violín rojo" es una de esas películas del tipo que me gustan, donde se desarrolla un juego entre personajes de diferentes épocas y culturas en torno a un excelentemente fabricado violín de color rojo. Según lo dice la propia película, en ese instrumento hay una conjunción perfecta entre belleza y ciencia pues los sonidos tan puros que emite, dificilmente se obtienen con algun otro violín, según lo revelan estudios científicos realizados por expertos de la época actual despues de haberle hecho infinidad de análisis con técnicas sofisticadas.

Así pues, el violín que tiene su origen en Cremona, Italia en el año 1681 se encuentra un siglo después en poder de un niño prodigio en Viena, casi para 1900 se encuentra en Oxford en manos de un violinista muy reconocido, luego, para 1960 pertenece a una revolucionaria china y, a punto de ser quemado enmedio de esa ola cutural anti-occidentalista, llega hasta nuestros tiempos en manos de analistas científicos que, al descubrir que es el legendario "violín rojo", pretenden subastarlo en Montreal a cambio de algunos millones de dólares. El desenlace es muy interesante, sobre todo en lo referente a su particular color. Definitivamente es una recomendación para los que, como a mi, les gusten las historias multiculturales y el viaje inmediato en el tiempo que, a veces, sólo una película nos puede dar.

Género: Drama / Romántica / Misterio
Nacionalidad: Canadá / Italia / Gran Bretaña
Año: 1998

lunes, 21 de enero de 2008

Todos tenemos una máquina del tiempo

Este fin de semana mientras corregía un documento en la computadora, encendí la televisión y empezaba una película que nunca había visto y que trataba sobre viajes en el tiempo. Es raro en la televisión abierta encontrar cosas interesantes ya que generalmente la programación de películas es la misma cada cierto periodo de tiempo, pero esa película nunca antes la había visto.

Lo diferente de este filme fue que no eran viajes en el tiempo de unos cuantos años, ya saben, de esos donde el protagonista se reencuentra con su juventud o encuentra a su bisabuelo, ni tampoco donde viaja al año 2030 y ve como ha cambiado el planeta. Lo interesante y estresante de la cinta es que el hombre viajaba progresivamente, haciendo unas cuantas escalas, hacia un tiempo inconcebible, llegando a un año así como del 800,000 d.C. donde el planeta Tierra se destruyó, volvió a formarse, floreció, aparecieron glaciares, volvió a florecer, se crearon nuevos seres vivos y nuevas civilizaciones. Finalmente el hombre entiende que tiene una misión en esa época y en ese lugar, y decide establecerse ahí.

Supuse que la película estaba basada en algún libro porque la verdad es que tenía buenos fundamentos y era suficientemente creíble la descripción de los escenarios en las diferentes épocas. Después descubrí que era la adaptación de una obra escrita por H. G. Wells. Consecuentemente, me quedé pensando no tanto en la existencia de máquinas para viajar en el tiempo, sino en cómo podría ser la vida en una cantidad de años como esa y que entonces nosotros, un escalón de vida sobre el planeta, no somos más que un parpadeo en la evolución del universo.

Una de las frases que escuché de uno de los personajes me encantó porque coincide con algo con lo que yo estoy completamente de acuerdo y decía más o menos así:

“Todos tenemos nuestras Maquinas del tiempo, aquellas que nos llevan al pasado se llaman Recuerdos, y aquellas que nos llevan al Futuro se llaman Sueños”


Venciendo la tentación de encasillarla como una frase romántica y reflexionando un poco sobre ella me surge la inquietud de plantearme la posibilidad de que fuese una verdad textual. Podría ser que de tan grandiosa, podamos menospreciar a nuestra mente y no creerla capaz de poder realizar tal hazaña.

Yo creo que no hay nada más grande que el pensamiento y que no hay un lugar en donde seamos realmente más libres como lo somos dentro de nuestra mente. Está comprobado que cuando uno verdaderamente se programa para lograr un proyecto, se puede lograr siempre y cuando uno se visualice en tal o cual situación que desea para si, y lo digo porque me ha pasado, y que también puede uno intempestivamente regresar al pasado y sentirse igual que en ese momento, por ejemplo, con un simple olor; también me ha pasado y yo creo que a todos. Así que, ¿Por qué no creer que podemos viajar en el tiempo?, digo, nadie dijo que íbamos a hacer visitas de tres horas para ver con detalle los alrededores de aquellos lugares o que nos íbamos a detener a hablar con las gentes que ahí se encuentran, pero de que podemos percibirnos con todos los sentidos, aunque sea momentáneamente en otras épocas, yo creo que no hay duda.

Muy seguramente existen teorías para debatir mi idea lo cual acepto si es que son razonables, pero de momento me quedo con una agradable sensación de saber que existe una posibilidad de viajar en el tiempo en cualquier momento: reviviendo veinte veces la agradable reunión que tuve con mis mejores amigos o viéndome realizar mi trabajo soñado dentro de algunos años. A veces en la noche me da insomnio viviendo las cosas que me suceden en un mundo ideal, que si existe porque yo lo he creado, y reviviendo situaciones que no deseo olvidar, y con eso soy sumamente feliz.
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