Y ya casi voy a cumplir 44 años y no sé en qué momento se me pasó el tiempo, de hecho he entrado en esa etapa donde ya se me empieza a olvidar que edad tengo, así como cuando de niña le preguntaba a mi abuelita por su edad y le tenía que preguntar a mi papá porque ya no se acordaba, y cuando él le decía cuántos años tenía, ella decía que no era cierto, que no tenía tantos.
Pero de hecho ella nació el 10 de mayo de 1900, por eso siempre decía que "era mucha madre" y ese era uno de sus grandes orgullos.
En esta cuarentena ya me he dejado crecer unas canas porque no me quiero negar a mi misma ni empezármelas a esconder si ni siquiera tengo a qué salir a la calle.
De hecho en estos meses no he usado maquillaje, ni antitranspirante, ni aparatos calientes para peinar el cabello, ni nada de algunas cosas de las que a veces uno se esclaviza en el día a día.
Ya también dejé de necesitar tomar leche (excepto a veces para el café), carnes rojas y embutidos. Ha sido un tiempo bueno para llevar de manera suave estás nuevas costumbres y al final te das cuenta que muchas cosas que eran tan cotidianas, en realidad no son para nada necesarias.
Y no se en que momento se me pasaron los años pero lo que es cierto es que me ha costado mucho trabajo vivir lo que he vivido. Ha sido una vida buena y aunque últimamente ya no he corrido tantas aventuras, menos aún con la pandemia encima, creo que mi premio es ahora tener una buena vida.
Sigo aprendiendo cosas nuevas que ya hubiera querido saber cuando estaba en la escuela, hubiera sido la mejor del salón aunque en realidad siempre me distinguí algo de entre mis compañeros.
Insisto en que antes tenía más aventuras y descubría cosas y lugares. Ahora más bien tengo anécdotas ya en muchos lugares y con la inseguridad en México, y en general en el mundo, cada vez hay que pensarle más si es que es conveniente o no salir de casa a probar suerte.
Pero ahora creo que tengo una buena vida, y no lo digo por el dinero, sino porque puedo dormir si tengo sueño, comer si tengo hambre, y que mi trabajo sea hablar de cosas de física y matemáticas, y resolver los problemas del 5.3 al 5.7 del libro, ya que eso es lo que les dejo a los alumnos de tarea y pues ni modo que les quiera calificar y yo sin saber cómo se hacía.
Soy afortunada de que algunos me digan "Doctora"... Doctora de que? La verdad es que si sé algunas cosas pero en realidad me faltan de saber muchas más.
Si los de mi casa alguna vez oyeran que me dicen así, me harían un bullying infinito, bueno, de hecho me lo hacen, pero yo dejo a los alumnos que me digan Doctora para que no sospechen que, en el fondo...yo soy una más de ellos pero con más anécdotas acumuladas.
