Como decimos aquí: "Ya no veo lo duro sino lo tupido" o lo que es lo mismo: ya se me vino el tiempo encima y traigo el trabajo hasta el cuello.
Hace unos días me avisaron que tengo hasta la quincena de diciembre para terminar el doctorado (nadamás) y que tenga la amabilidad de completar requisitos y trámites (incluyendo tesis, examen de grado y artículo publicado en revista internacional de arbitraje reconocido) para esa fecha. Casi nada.
Y bueno, que ya no he podido irme a dormir a las 10 de la noche desde hace unas semanas pues trabajo hay para aventar pa'rriba. Por eso ando "distraída" del blog y poco participativa en los blogs vecinos.
Pero algo bueno ha salido, un nuevo bebé que tardó casi un año en gestarse y aunque su padre no quería que naciera desde que le propuse traerlo a este mundo, yo me aferré a su existencia y decidí responsabilizarme de todo su proceso de creación y toda la tramitología para registrarlo en algún sitio donde validaran su existencia.
Claro, es mexicanito, no me va a sacar de pobre ni me hará escalar de gran manera en esta carrera por la vida pero me siento orgullosa de él... si... eso creo.
Flaco, pálido pero lo conozco de pé a pá porque me pasé varias noches dándole forma y luego corrigiendo lo que no estaba tan bien de él hasta que por fin ya lo vi en el monitor y pronto lo tendré en mis manos. Aquí se los presento, es el penúltimo de la lista:
http://smcsyv.fis.cinvestav.mx/supyvac/25_3/toc25issue3.html
Y bueno, pues en eso me he entretenido, hasta he dejado un poco de lado el ejercicio, muy en contra de mi voluntad pero ya me prometí algo: cuando haya salido de todo este relajo nada despreciable en el que estoy metida, me voy a dedicar a hacer otras cosas para ser aún más feliz y entre ellas está tomar clases de guitarra pero en serio, tengo muchas ganas de retomar la guitarra para poder cantar las canciones que más me gustan y divertirme con eso. La guitarra junto con el ejercicio y el quitarme este peso del doctorado de encima seguro me va a caer de maravilla y sé que en ese momento seré inmensamente feliz.
Bueno, pues esto es lo que pasé a decir por acá. No es que ande de groserita abandonando el blog, es más bien que ya no veo mi suerte en toda está vorágine de acontecimientos en mi vida (¡uy si!). Aparte les dejo un abrazo fuerte a todos ustedes.