
Otra vez me enfermé, creo que aunque suelo decir que me gusta mucho el frío, quizá nadamás me gusta verlo de lejos, en las películas o en la tele. O que me platiquén de el, porque la realidad es que no estoy hecha para eso, no lo aguanto. No sé si es que no me tapo bien, aunque a veces parece que se me adelantó la Navidad porque hasta gorro me pongo cuando hay unos 8 o 10°C apenas. Y quisiera creer que el frío y yo somos amigos pero no, soy la más friolenta del mundo.
Es como si quisiera poder ver sin anteojos, aunque incluso eso tiene solución si me operara, pero el frío ininterrumpido que siento ¿cómo me lo quito?. Y me pongo medias largas de lana e incluso otro pantalón abajo del pantalón y ni así.
Ayer me escurría la nariz en el Instituto, aún así terminé de medir ya algo tarde y me vine a casa con la naríz ya medio cocida de tanto pasarme el pañuelo. Claro, había que componerla y el humectante que me unté me ardió hasta el alma pero me aguanté. Ahorita mi naríz ya está mejor pero no me pregunten como me veo porque casi van a dar las 6 de la tarde y yo no me he quitado la pijama. Obvio, no pude ir a trabajar pero aquí tengo mis datos para analizar en la computadora.
No obstante, no me concentro bien. Quizá el estrés del experimento me relajó demasiado ahora que ya lo terminé. Lo que sigue es reportar resultados y eso es otro paquete distinto. Pero me gusta hacerlo, lo malo es que no me concentro.
Hace rato el resfriado todavía me tenía tumbada en la cama y mientras medio dormitaba me puse a pensar que se está yendo otro año, otro año más. Muy bueno y productivo por cierto, pero al fin y al cabo otro año más.
Yo pretendía escaparme esta Navidad a un rincón del Universo donde no tuviera que
chutarme nuevamente a la family externa llámense tíos, primitos rebeldes y demás familia política incómoda, pero quizá eso no va a ser posible. Quien sabe, lo que si sé es que en este momento tendría excusa para irme a donde yo quisiera cuando yo quisiera, pero no si se trata de fechas como Navidad y Año Nuevo. Ay Dios Mío, a ver que sorpresitas me tocan en esta ocasión. Eso me pasa por no estar casada.
Y ahí es donde empieza otra vez el malestar de siempre y mi malvado fantasma de la aflicción me nota con pensamientos ociosos y, por tanto, susceptible a sus palabras y aprovecha para venir a perturbarme como a veces lo hace, y en esta ocasión me dice:
-Myriam, ¿¡qué onda con tu vida!?, ¿qué haces aquí tirada en la cama? Una chavita de secundaria tiene más vida social que tú. Eso te pasa por andar metida todo el día allá en tu Instituto donde el sol por la tarde te da en la cabeza y en la noche el frío te cala los huesos. Por eso te enfermas-,
-¿Por qué no estás ahí chacoteando por la vida con gente de tu edad como lo hace la gente normal?-, y prosigue: -Oye, por cierto, ¿te escribió hace poco una amiga tuya que tiene tu edad y que su hija adolescente acaba de celebrar sus 15 años, verdad?...-
Cuando oigo mencionar este tema, aprieto la almohada en la cabeza para ver si se da cuenta que me está molestando y se va, pero no. Simplemente espera ahí para seguir.
Y en ese momento me acuerdo de la famosísima frase de:
"Si quieres que alguien llegue a tu vida (entiéndase pareja), simplemente no pienses en eso y en cualquier momento llegará". Entonces recuerdo que ya varias veces me he visto a mi misma concentrada en otra cosa, olvidándome del tema y cuando me doy cuenta de eso me sobresalto y miro a mi alrededor para ver quien está cerca de ahí con trazas de príncipe... ¡y nada!. Creo que eso no aplica para mi.
Y continua mi fantasma:
-¡Ejeemmm, ejeeemmm! disculpa que insista con el tema pero ¿recuerdas lo que le contestaste a ese osado chico que hace poco tiempo te dijo que qué hacías los sábados porque si tu querías algún día podían salir a algún lugar?- ...¡ay maldito!, siempre sabes por donde llegarme.
-¡Acuérdate! le dijiste: "me voy al inglés y lo demás del tiempo la paso con mi familia", y continuaste magistralmente con un: "...lo que pasa es que me la paso muy bien con mi familia y la verdad es que estuve tanto tiempo alejada de ellos que ahorita se me hace un desperdicio no estar en casa porque sé que quizá dentro de poco me tendré que volver a ir" y por último, tu mejor remate: "... y es que me la paso tan bien con ellos que me daría flojera hacer otra cosa, difícilmente me la podría pasar mejor con otra persona..." ¡aah! ¡y ya me acordé! también hubo algo más que dijiste como cereza que adorna el pastel: "... y es que en realidad yo ya hice todas esas cosas que uno suele hacer al salir con alguien: sentarse a ver el cielo y los árboles, comer helado y pasar el rato en la contemplación. Sinceramente eso ya no me mueve. Si salgo con alguien es para hacer algo productivo y no andar por ahí dando vueltas nadamás... (una sonrisa) ...¿Qué propones hacer?"-. Claro, el otro se quedó callado
.
¡¡ZAAAZZZZ!! :[ ¡GLUP! si yo pudiera embotellar mis palabras las vendería con una etiqueta que dijera:
"Repelente eficaz contra pretendientillos osados y otros bichos raros".
Y luego me pregunto por que estoy sola.
Pero esa es la pura verdad. Me la paso tan bien con mi familia, hacemos cosas tan interesantes, comemos en lugares tan ricos y divertidos que ¡caramba! sería difícil que yo dejara un sábado de carne asada o pescado al vapor con buen vino o micheladas en mi casa, por irme a comer una torta de jamón al parque con alguien que, sinceramente, no me aporte nada nuevo.
-
Pero Myriam, ¿qué no te das cuenta que la gente interesante de tu edad ya está casada?. Por si no lo sabías hubo mujeres que SI hicieron su labor cuando la tenían que hacer y ahora están con las personas interesantes que había disponibles y en este momento ya no hay nada para ti. ¡Aaay! la verdad es que a veces me desesperas un poco- me dijo algo fastidiado mi fantasma.
¡Snif!, ¡Snif! ¿¿¿por qué soy así???
¿Seré parte de una estadísitca o seré más bien un ser inadaptado a la sociedad?.
Enfrente de mi laboratorio hay unos cubículos de un grupo de trabajo perteneciente a otro proyecto. Y la mayoría son hombres. Pero miran a veces a las mujeres de una manera tan cochinota que no me siento mal por ni siquiera saludarlos. Tengo un problema con los hombres en general, lo sé (¿alguna vez lo mencioné? jeje). Pero no se piense otra cosa de mi, la opción gay tampoco es lo mío.
Simplemente estoy algo desadaptada.
Ayer una tipilla a la cual le llevaré yo unos 9 años estaba trabajando en el Instituto. Y el noviecillo, también del Instituto ahí esperándola. El otro ya nadamás quemando tiempo para esperarla. La niña se podía tardar lo que quisiera pues el inocente palomito trae carro y aunque vive a dos cuadras del Instituto no le importa viajar hora y media para ir y dejar a la novia a su casa. La verdad hablo de pura envidia. Yo con la nariz cortada tuve que agrarrar el metro y hacer mi trayecto de una hora para regresar. La ventaja es que llegando a casa tengo la conciencia tranquila de que no estoy con alguien con quien no quiero realmente estar y aparte tener que aguantarlo.
¡Maldición! ¿por qué no puedo ser interesada y dejar que me paguen las comidas y que me lleven en carro?, ¡maldición!, ¡maldición!, ¡maldición!.
-¿Ya terminaste de lamentarte y auto-recriminarte?, ¡Bravo! bien muy bien pues a ver si ya aprendes algo de todo esto- y continúa diciendo:
-Mi consejo es el siguiente: ¡ya olvídate de una vez de que un prícipe va a salir de la nada cuando tu te pongas a pensar diez minutos en la inmortalidad del cangrejo! ¡Yaaa! házle caso a cualquier fulanete que te invite a comer o a salir aunque te aburras como león enjaulado-, -tú ya sabes que las historias increíbles sólo les pasan a los demás pero a ti no ¡y menos con esa actitud tan nefasta que te cargas!-, -y ¡ándale! ya párate que das pena, tiende tu cama, baja a comer y pónte a trabajar porque bien sabes que eso no se hace solo-.
-Estaaaá biennnn...- le digo casi refunfuñando.
Y mientras iba en pantuflas hasta la planta baja, se me clavó como dardo una frase célebre que me dijo ya hace ¡años! la ilustrísima tía de un ex mío señalándome con el dedo en tono de advertencia:
-¡Si no tienes hijos se te va a secar la matríz!-
¡¡Glups!! y eso fue ya hace años.
No, ¡pues entonces ya valió! :)