Les platico el por qué de los cambios en el blog. Quizás algunos ya se sepan la historia pero para los que no ahí les va.
Originalmente este blog fue creado por ahí de octubre del 2007 como una necesidad personal de hablar, de platicar con alguien más sobre cualquier cosa así como se hace entre amigos una tarde cualquiera de café. El problema principal estribaba en que yo ni tenía con quien hablar, ni tenía tardes disponibles para salir al café y, quizá piensen que es absurdo, pero ni siquiera yo me sentía con la completa libertad de hablar de muchas cosas que a veces uno se calla por que suelen ser cosas "personales". Una frustración total.
De repente un día simplemente abrí el blog y empecé a escribir, así como a quien le dictan: "escribe eso, haz lo otro". La verdad es que ni siquiera quería pensar en los benditos riesgos que uno corre al exponerse públicamente en un sitio como lo es un blog. Una parte de mi me decía: "no lo hagas porque es peligroso" y otra parte decía: "házlo, total, tu vida es tuya y tu sabrás que haces con ella y que dices de ti misma".
Definitivamente fue una travesura, algo que muchos individuos mucho más conservadores dirían que podría ser una locura con cierto grado de peligrosidad.
Ese fue mi secreto, ¿o aún lo es?, si, aún lo es y lo acepto porque cuando de repente miras alrededor y ves que estás en un lugar lejano a tu casa, que los verdaderos amigos no abundan, que te ahogan los pensamientos, que las palabras no pueden salir y que te invaden los prejuicios de los demás respecto a lo que una persona sensata debe o no hacer, es cuando uno toma desiciones como esta: "voy a abrir un blog para HABLAAAAAR y dejar que todo ese chorro de ideas y emociones salgan, dirigidos a quien sabe quien, pero finalmente sentía que podía HABLAR".
Comunicación es la palabra, no juicios ni prejuicios, no sermones ni recomendaciones, sólo "hablar" y "escuchar". Ese es el objetivo angular de mi blog, nadamás, y el día que no lo pueda hacer simplemente no tendrá tanto sentido para mi tener este sitio.
Por eso nada de familia, nada de compañeros de la escuela, nada de tios ni primos y nada de entes de autoridad superior. Nada de eso. Eso viene adjunto al: "nada de sermones".
Entonces resulta que hace unas semanas, no muchas, me enteré de algo: que alguien de mi antiguo instituto halló "por casualidad mi blog" y no sólo osó hacerse presente en este sitio sino que también me puso adivinanzas de ¿quién soy, quién soy?. Claro, él (porque ahora sé que es "él") no tiene la culpa, quizá hasta le causó un sincero gusto encontrarme en este mundo de la blogósfera. Pero a mi no me hizo nada de gracia.
Eso no fue lo peor, lo peor fue que "esa" persona propagó entre mis antiguos profesores que YO tenía un blog. Y estamos de acuerdo que lo que MENOS quiero es que mi antiguo maestro de la materia de Degradación de Materiales entre a leer que me fuí de fiesta con mis compañeros o que me compré unas botas para el frío. Estamos de acuerdo.
Pero el día que una persona "de la vida real" me dijo: "oye, que tu blog lo encontró tal profe y entonces empezaron a hablar de ti y comentarlo entre ellos, y bla, bla, bla..." me quedé... petrificada.
Definitivamente el blog no es algo que yo comente "en la vida real" no porque no sea importante en mi vida, no, es más bien que porque es algo tan importante no quiero que nadie lo comente, ni dé su opinión ni intervenga. No me interesa.
No sé si los que llevan más tiempo leyendome se habrán dado cuenta que en algún momento entró (me encontró) un tipillo con el que anduve hace ya muchos años (yo tenía como 18 años) y el efecto fue el mismo... me desagradó, sobre todo cuando salen con la poco agraciada pregunta de ¿quién soy?, ¿quién soy?. Eso me enfurece.
Y si a alguien de "la vida real lo invito" es porque deveras me interesa como persona y porque sé que contaré con su apoyo y discreción. Y esas no son muchas personas.
Las opciones eran 1) restringir la entrada y explayarme en mis relatos o 2) dejarlo abierto y quitar las fotos donde salgo, no hablar de mis locuras y, simplemente, NO HABLAR, ¡y no! para eso no fue hecho el blog.
Así que si lo restringí es porque, como todo en la naturaleza, nunca se puede tener un proceso optimizado al 100%, es decir, era demasiado bello para ser verdad tener un sitio donde uno pueda hablar abiertamente de lo que uno piensa y siente, tener amigos entrañables y además tener una cita con ellos todas las tardes para tomar el café sin que eventualmente y de repente "se posaran las mosquitas" sobre las tazas y las galletas. Ay perdonen si eso último se lee feo pero es un modo figurado de hablar que expresa muy bien lo que pienso de esta situación.
Y es por eso lo de la restricción del blog. Como les dije: nada de familia, nada de co-workers y nada de autoridad. Nadie que juzgue ni dé recomendaciones en el blog que luego me repita en mi cara teniéndolo también materializado por estos rumbos "reales".
Espero que haya quedado más clara la situación. Yo me siento bien aunque un poco limitada en cuanto a mi "interactividad" con los demás. Incluso más adelante quizá le cambie la dirección del blog, quizá me ponga otro nombre y quizá hasta le cambie el color. ¡Diantres! ¿por qué hay que llegar hasta este punto?.
¿Amiga neurótica? si, quizá un poco pero seamos sinceros: cada quien ha abierto su blog por un objetivo en particular y el mío ha estado viéndose alterado últimamente.
Como creo que ahora quedó claro todo, no me resta más que agradecerles su comprensión y reiterarles mi cariño. Les dejo una imagen mía saludándolos, la tomé de noche sin flash por lo cual la foto salió movidita, y se las dejo para que vean que si no procedo de esta manera, las fotos y relatos "personales" se hubieran acabado.
¡Saludos!