Hoy martes tenía agendada hacerle una visita a un Dr. que será mi sinodal en mi próximo examen predoctoral pero el no trabaja en mi Instituto y tampoco en la misma ciudad, así que me pareció de lo más conveniente ir yo a buscarlo para platicar de mi trabajo, del examen, de mis dudas y de las suyas así que en la mañana me preparé para ir, cargué con una pequeña bolsa con las cosas más básicas, paraguas, algo para taparme y me fuí a la central de autobuses, había que tomar carretera.
Yo ya he ido muchas veces a esa ciudad pero de paseo, ya saben, salidas a comer, incluso a nadar, etc. por lo que para mi esa ciudad es sinónimo de fin de semana bonito, pero en esta ocasión era netamente "de trabajo" así que eso era lo que tenía en mente, cargué algo para leer, algo para anotar y ¡vámonos!.
Fuí a un enorme Instituto de investigación que depende del gobierno donde se dedican a cuestiones de Ingeniería Eléctrica y temas afines, pero ahí si lo hacen en serio, es decir, esos si son de los que influyen en el manejo y distribución de energía eléctrica en el país, lo mío aún es muy académico.
Les muestro un par de fotos que tomé con el teléfono dentro del Instituto cuando iba por uno de los caminos que me llevaría al edificio donde estaba el Ing. que fui a buscar. No tomé muchas fotos del sitio porque creo que no era muy apropiado, pero pueden ver que está enclavado en el cerro, en una parte alta y ahí el clima es muy distinto al del DF a pesar de que estamos a 1 ó 1.5 horas de camino de la capital, ahí hace calor aunque esté nublado y el nivel de humedad es muy alto, así que, como siempre empecé a sudar, y más con la subidita.


El lugar era interesante y muy grande, luego ya entré en materia con mi sinodal y platicamos poco más de dos horas sobre cosas muy interesantes. Luego me dió un paseo por el laboratorio de alta tensión y me habló sobre lo que se hace ahí. Yo estaba felíz, ahora si que estaba "en mi ambiente" y hablando justo de lo mío :)
Algo que me llamó mucho la atención fueron unos aisladores poliméricos de suspensión a los cuales les habían hecho pruebas, unos estaban contaminados naturalmente y otros a propósito para ver su comportamiento. Debo confesar que contaminados sólo los había visto en fotos y me encantó ver y sentir las capas que se les forman cuando se exponen a factores medioambientales como lluvia, polvo, sal marina, arena, etc. Por eso les tomé muchas fotos que quizá luego me sirvan para ilustrar algun trabajo:






Después de hablar sobre aisladores, pruebas, voltajes y temas afines me despedí del Dr. hasta la próxima vez que lo vea que seguro será en el famoso
matadero (o Salón de Actos) de mi escuela, pero quedé muy contenta y muy satisfecha de la visita que le hice.
Lo más fácil hubiera sido tomar un taxi que me llevara nuevamente a la central de autobuses para regresarme pero decidí tomar el transporte público local y, no sé si sólo fue una impresión pero los choferes de los mini buses que circulan por ahí están más relajados que los del DF, no andan como locos e incluso uno de ellos se despidió de una señora que bajaba en una parada como -hasta luego madre- cosa que me sorprendió mucho pues no era realmente su mamá :) y la trató con mucha consideración.
Llegué nuevamente al rumbo del centro, a dos cuadras estaba la central de autobuses pero... ¡que diantres! decidí darme una vueltecita por ahí. Claro, para ese entonces mi chamarra con capucha venía sobrando, pero la amarré bien a mi bolsa para que no se me fuera a caer en la calle y empecé a caminar. Yo... felíz pues estaba teniendo un paseíto propio de fin de semana en pleno martes, ¡total! ya estaba yo por ahí, ¿a quién le afectaba? a nadie, así que ¡a pasear se ha dicho!.


Aquí unas tomas de un quiosco que se encuentra en una de las plazas principales del centro, me senté en una banquita, ví la gente pasar, a las palomas picotear por ahí y por allá y para ello me compré un elote con crema, queso y chile en polvo como botana.



Las de arriba son más tomas de callecitas del centro, se ve que eso en la noche se ha de poner muy bohemio. Y entonces me dije: -¿Pues por qué no nos sentamos a comer algo más en forma?, total ¿quien nos lo impide?-, -¡Nadie!-, me respondí. Así que me metí a un restaurancito con mesas al aire libre y me pedí mi primera michelada "solitaria" y estaba felíz, ¡wow! -vamos progresando- :) me dije.
Luego pedí una copita de ceviche de pescado con un toque de salsa "Valentina" y todo iba fabuloso. Mientras me lo traían degusté a pequeños sorbos la michelada acompañándome de la relajante lectura de mi "Paulo Coelho" en turno, como yo les digo a mis libros, de hecho por ahí salió retratada una esquinita del que me acompañó este día :)

Y ya para cerrar con broche de oro pues -vámonos a buscar algún frappuccino para el calor e írnoslo tomando en el camino- me dije, y dicho y hecho. Por cierto que fue un frappuccino muy mexicano como podrán ver, creo que pronto lo pondré en la barra derecha para compartirlo con ustedes en este mes patrio de septiembre (bueno, de mi patria).

Todo fue perfecto. Quizá fue porque yo así lo quise ver. O quizá fue porque sigo cantando esa tonadilla de The way you look tonight que puse en mi entrada pasada, o porque tengo sobre mis ojos una lente que todo lo hace ver mejor, ¿o será realmente que a mis lentes les cayó algo y estoy viendo diferente?. No sé, quizá es sólo que estoy feliz aunque tenga el agua hasta el cuello de trabajo :)
Finalmente tomé el autobús, en lugar de leer me permití mirar una película que pusieron en las pantallas: una cosa rarísima sobre una orquesta de policías egipcios que se quedan varados en un restaurante de paso ¿israelí? en una ciudad más desolada que el desierto de Arizona. Algo rarísimo :)
En el camino pasamos por una subestación eléctrica enorme y como yo ya veo torres de energía hasta en sueños, le tomé fotos con un cielo de tarde cayendo como fondo. Aún me estaba comiendo las últimas chispitas de chocolate de mi café y la felicidad... simplemente ahí estaba.

