Ayer uno de esos viajes sucedió mientras iba camino a casa, de momento no supe hacia donde caminaba y me fui en sentido contrario.
Se siente tan bien volar! ojalá nunca dejara de hacerlo. Cuando floto siento soy tan feliz que no puedo pedir nada más.
Fuera de la gravedad se puede hacer lo que sea, puedes ser quien quieras, puedes llegar hasta donde quieras, no hay ninguna barrera, límite ni compromiso que te impida estar donde quieres estar.
Yo siempre preferiré estar en aquella tierra blanca de un brillo tan grande que es deslumbrante a los ojos. Donde la amargura es parte del encanto y donde los acordes resuenan en el salón principal.
Debería estar cantando pero la nave está cargando combustible y la gravedad no favorece a mis virtudes.
Tarda mucho el combustible y ya quisiera arrancar. Cerraré los ojos mientras tanto, pensando que ya llegué y que la dicha me hace tararear.
