Mostrando entradas con la etiqueta Me ha hecho el día. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Me ha hecho el día. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de julio de 2011

Pura magia, pura felicidad

Llevo una semana leyendo un maravilloso libro que me regaló uno de mis mejores amigos, espero posteriormente cuando lo termine de leer, hacer una reseña de él pero por el momento les cuento que trata sobre corredores excepcionales y sus carreras increíbles. En ese libro es donde he aprendido palabras muy inquietantes como ultramaratón, corredores de fondo, ultrafondistas y carreras ironman. Casi es como leer la historia de seres humanos superdotados creados por la ficción aunque todos ellos en realidad existen o existieron en algún momento.

A lo que esas personas se dedican es a llevar a cabo competencias de largo millaje en condiciones infrahumanas de calor o frío, a través de terrenos inhóspitos y por largos periodos de tiempo, entiéndase por ello, días enteros con sus respectivas noches de puro correr. A cada página me impresionaba que hubiera quien se impusiera ese tipo de retos y a la vez sentí que entonces mis 5 km de cada quince días en las carreras que me inscribo eran cosita de nada, algo así como andar en bicicleta con rueditas traseras mientras otros se mueven en bicis profesionales con arco de titanio.

Pero a la vez mis niveles de motivación subieron, que increíble sería un día quizá participar en un triatlón, por ejemplo, o en un marathón internacional, o en una carrera de esas donde te tienes que detener a cada tanto para que un médico te cheque y te autorice seguir. Eso si sería llevar el cuerpo al límite y seguramente ahí dolerían músculos y huesos que uno ni siquiera sabe que existen, algo así como lo que hizo nuestro amigo Ángel hace poco tiempo (por cierto, con la lectura del libro mis niveles de admiración por él como corredor y persona se han incrementado).

Y bien, con esa motivación me dije ¿y por qué no? y sin ni siquera considerar si mi preparación era la adecuada sucumbí ante esta invitación:


¡Una carrera a campo traviesa en una de las zonas más elevadas del país! La verdad es que las condiciones más agrestes en las que había corrido era en mis Viveros de Coyoacán un día después de una lluvia nocturna y ahí pensaba que era una verdadera hazaña correr entre los charquitos que se formaban en la grava y además me preocupaba que el aire húmedo me fuera a provocar una pulmonía... ¡JAAA-A!

Me apunté en la de 6 km. Lo más que había corrido sin parar son 5.5 km y en planito, pero en esta ocasión el trayecto iba a ser enmedio de la montaña y a través de un camino apenas trazado entre los árboles y las piedras. La tentación era mucha.

Las dos semanas anteriores había estado trabajando mucho en el Instituto, hasta en sábado, aparte tenía cierto daño en la garganta y algo de malestar estomacal, así que un eventual pretexto ya estaba empezando a rondar por mi cabeza si es que ya estando ahí no me sentía lo suficientemente confiada.

Aún así me levanté temprano, toda mi familia se unió a mi proyecto (lo cual agradezco mucho) ¡y nos lanzamos a la montaña!. La Marquesa se encuentra a 3050 metros de altitud, casi 1000 metros más arriba que la Ciudad de México, ocupa una superficie de 1760 hectáreas y está cubierta de bosques de oyameles, cedros y encinos. Su clima es semifrío-subhumedo con heladas fuertes en invierno y la temperatura media anual es de 12ºC. Pero este día ¡brrrrr! no sé, quizá hacían unos 5°C o menos y eso para mi ya es casi mi punto de congelación. Si no, vean nadamás como estaba el horizonte: con neblina, lluvia finita e interminable, frío y un vientecillo que clavaba las gotas como pequeñas agujas congeladas.


Cuando íbamos llegando por la carretera y entre la neblina empecé a ver como estaban las condiciones climatológicas, me decía secretamente a mi misma llevándome las manos a mi cara de susto y aflicción: "¡Ay-no-maaa...! movilicé a toda mi familia hasta acá y ahora no puedo salir con que ya lo estoy dudando".

Disculpen mis expresiones pero es que lo que sentí en todo este evento fue tan intenso que sólo lo puedo expresar bien así.

¡Glup! pues bueno, aún no llegábamos pero allá a lo lejos se divisaba ya el valle donde estaba armado todo el evento, la gente, los globos y sobre todo el arco de salida era lo más visible. Disculpen si no tomé fotos desde esa perspectiva pero en ese momento créanme... estaba preocupada.

Llegamos al lugar y tuvimos que hacer una hilera de autos antes de entrar, y mis padres me dijeron lo mismo que me dicen en las otras carreras aunque antes no me había importado: "Bueno Myriam, pues si quieres bájate aquí, ya veremos donde encontramos lugar para estacionarnos", o lo que es lo mismo: "¡Largo de aquí!"... ¡Ayyy! aún no sabía bien que estaba haciendo pero mis pies me dirigieron hacia abajo del auto y el ruidito característico de zapatos hundiéndose en el lodo fue lo que me dió la bienvenida. En la siguiente foto aún no había avanzado mucho pero mis súper zapatos de correr que compré con tanto esfuerzo y cuidaba como a la niña de mis ojos, simplemente reconocieron el terreno y se empezaron a fundir con el:


Curiosamente sucedió algo del auto a la zona de calentamiento. Tuve que bajar una ladera de unos 50 metros con pasto y piedras finas... y enlodadas, y ahí sucedió algo metamorfósico (si es que esa palabra existe): mi preocupación e incertidumbre de si sería capaz de completar la misión se empezó a transformar en risa. ¿Risa de qué? pues de mirarme ahí arrojada al frío y a la lluvia. Me estaba mojando como un perro y no había forma de evitarlo, era la primera vez que no me cubría bajo un paraguas o me guarecía abajo de algún techito, no. Por la próxima hora, o más, iba a estar justamente así, como el relleno de un sandwich entre el lodo y el cielo nublado y lluvioso. No había que taparse, no había que quejarse, simplemente había que mojarse... y disfrutar.

Y empecé a disfrutar, en ese momento como una niña abandoné el juicio y la precaución, soy de mucho enfermarme de resfriados pero ¡que diantres! tenía la oportunidad de volver a ser despreocupada como una niña y mojarme en los charcos y enlodarme la ropa... esa oportunidad no siempre se tiene a la mano.

Y aunque el frío me calaba los huesos había que calentar así que hice los movimientos pertinentes y me eché una vuelta de trote para entrar en calor, más que por prevenir lesiones deveras que se antojaba correr porque ahí parado pegaba más duro el frío. He aquí unas imagenes de gente que como yo nos estábamos acoplando a las condiciones del lugar. ¡Unos andaban con shortcito y camiseta de tirantes! eso si se me hizo una exageración.







Aquí un video que tomé del ambiente que se respiraba durante el calentamiento. Los ánimos subían y la gente se acumulaba en el lugar:



Llegó el momento de ir acercándose a la línea de salida, en ese momento mi ánimo ya se había elevado y me dio gusto estar ahí, en verdad me sentí afortunada. Primero iba a correr con una sudadera con gorra abajo de mi chaleco pero después pensé que en unos minutos eso se iba a mojar y a meterse el agua a mi camisteta y luego a mi pecho, además de que me iba a pesar mucho y decidí quitármela y dejarme solo el chaleco.


Y nos aglomeramos en la zona de salida, sólo se veían caras felices y ropas mojadas y eso que aún ni comenzábamos.




Y ahí estaba yo, pletórica de felicidad, pude platicar con un par de personas que estaban ahí a la espera cerca mío y uno de ellos me tomó esta foto:


Aquí les muestro un video donde se aprecia el ambiente ya en la línea de salida, ahí es donde la adrenalina sube y todo mundo lo que quiere es arrancar ¡ya!:



Y bien, en algún momento sonó la señal de salida y abandonamos el lugar.


Lo interesante de todo ocurrió después. Yo empecé a correr a un buen ritmo pero a los pocos metros inció la subida y yo no estoy tan acostumbrada a las subidas corriendo. Aparte de eso había que cuidarse de tropezar pues teníamos que ir sorteando piedras, charcos de lodo y agua, y alguna que otra raíz de árbol en el suelo, pero me di cuenta que lo iba haciendo satisfactoriamente y que no estaba del todo mal aquello.

Pero claro, siempre hay errores de logística y lo que sucedió es que mis anteojos se empañaban por dentro y se empapaban por fuera lo cual disminuía mi visión, así que sacaba mi pequeña toalla y le daba una limpiada, claro, veía pero era imposible secar el agua. Eso lo tuve que hacer casi cada 5 minutos así que ya mejor ni sacaba la toalla para no perder el ritmo, con mis dedos a manera de limpiaparabrisas quitaba el exceso de agua y se aclaraba mi visión por un rato.

Corría y disfrutaba, disfrutaba y corría, y claro, me cuidaba de resbalar y procuraba (aún) no enlodar mucho mis zapatos.

Y llegó un punto en el trayecto donde nos encontramos bajando una ladera verde, húmeda, fresca y despejada de árboles y fue algo tan bello que casi sólo faltaba que aparecieran por ahí Heidi, Pedro y sus cabritas para hacer un cuadro campirano y natural perfecto. Hubo quien hasta levantó las manos en señal de puro disfrute. Disculpen que no sacara fotos pero era un crimen detenerse en una situación así, además no se podía uno detener, lo empinado del terreno lo hacía imposible.

Y a partir de ese momento todo fue magia pura y felicidad, a partir de ahí no me volví a detener, no sentí cansancio alguno y además difruté cada paso, cada piedra y cada caminito estrecho y lodoso. Otro factor que ayudó fue la música que traía en los oídos, me traía inspiración y buenos recuerdos y además evitaba que me distrajera con la gente de alrededor.

Lo mejor de todo fue casi al final, ya se vislumbraba la meta allá a lo lejos cuando de repente ¡oh no! apareció un enorme charco de más de un metro de anchura pero que más que charco era un pequeño riachuelo. No nos podíamos detener a pensar por donde pasábamos, era imposible brincarlo y además veníamos encarrerados, era difícil detenerse. Había solo unos milisegundos para pensar y al final todos pensamos lo mismo: ¡al agua patos!. "¡Ay-ueyyy! ¡No se pasen, no se paseeen!" (acá usamos esa expresión para denotar que a alguien se le está pasando la mano con la severidad) casi que le decía no a la gente sino a la madre naturaleza y a toda su parentela. El agua estaba ¡congelada! y todo lo que me cuidé los zapatos se fue a la basura: metí las patotas hasta arriba del tobillo... y sólo me pude reír.

Y cuando menos me dí cuenta... llegué:


Ahí estaban mis dos hermanas tomándome foto y gritándome: "¡Mimiiii!" la verdad es que sentí bonito y no hubiera querido que aquello acabara pero acabó. Recogí mi medalla y mi paquete con el lunch y estaba feliz al igual que todos los demás que llegamos.



pero faltaba la cereza del pastel... ¡incribí a mi sobrina Camila a la carrera infantil de 25 metros para peques de su edad! aquí ya la andaban visitiendo:


Por un momento me custioné si era conveniente sacarla de la cabañita esa donde estaba con el clima tan feo pero ella ni protestó ni nada, se animó y corrió de mi mano sus 25 metros, y aunque terminó toda empapadita de la cara lo disfrutó. Claro, le tuvieron que poner a su peluche al final de la pista para que se motivara más a correr.


Y al final todos nos sentimos orgullosos de ella, en especial su orgullosa tía que la carga en brazos. Le dieron su medalla y su Gatorade por si se había deshidratado por el esfuerzo jeje.


Y ya de regreso en el auto, calada por el frío hasta los huesos, hice un sondeo del estado de mis "súper zapatos". El diagnóstico: un desastre total, y llegando a la casa era peor, creo que aún traía pasto, lodo y algún grillito del campo que pesqué a mi paso.



Pero si esto no es felicidad, no sé que lo sea.

¡Saludos!

domingo, 27 de marzo de 2011

¡Mi primer número!


Cuando me lo entregaron lo amé.

No es sólo un número, es haber obtenido lo que me propuse pasando sobre las dificultades que se aparecieron por el camino.

¡Se siente bien!

Los quiero a todos.

ESTOY CONTENTA :)

miércoles, 16 de marzo de 2011

¡Me publicaron!


Hace unos días me avisaron pero yo preferí esperar pues hasta no ver, no creer, pero hoy me mandaron por mail el link y si, mi artículo ya está on-line antes que en papel y se los comparto aquí para que vean que su amiga, a pesar de toda la locura y rollos existenciales que carga en su mente, también a ratos se dedica a trabajar.

http://www.cientifica.esimez.ipn.mx:8080/cientifica/resultadosM.jsp

Vayan al segundo iconito de documento pdf que he señalado con la flecha roja y de ahí se abre.

Va con dedicatoria especial a ustedes. ¡Saludos!

viernes, 25 de febrero de 2011

Un día perfecto

Me levanté un poco más tarde de lo normal, tuve oportunidad de saludar a gente querida mientras salía de la casa, afuera el día estaba perfecto, el sol iluminaba plenamente y el clima era cálido.

Nunca más que hoy aprecié la tibieza del aire que prometía volverse caluroso, buena música en los audífonos y un trayecto sin sobresaltos. Todo perfecto. Lo que hace falta ahora es un rico café frappeado y una buena charla con algún amigo.

Mientras algo de música para bailar porque tengo ganas. La letra es muuuy buena y los subtítulos (si no están activados) se activan donde dice cc.

domingo, 20 de febrero de 2011

Ganadores del Concurso #9

Decidí que este domingo era la fecha límite para entregar sus trabajos participantes en el Concurso #9 y aunque heché de menos la participación de algunos de ustedes, me sentí completamente satisfecha con las figuritas que recibí las cuales declaro ganadoras de este concurso.

1er Lugar:

Por un momento pensé que yo estaba equivocada y que mi concurso trataba de "Mándame la foto más encantadora que tengas" :) pues al ver esta foto, el concurso pasó a segundo plano :) es una de las fotos más I N C R E Í B L E S que alguien me ha podido regalar. No obstante, me considero una mujer afortunada y siempre he recibido cosas MUY lindas pero estarán de acuerdo que esta tiene un plus muy especial. Me siento feliz y honrada de que esta foto se haya hecho en honor mío y de mi concurso, ¡en fin! no tengo palabras.


Ángel me dice que su hijo es el autor de la obra ganadora, la cual es un perrito. Él tiene razón en hacerme notar que yo nunca mencioné que las figuras no las podían hacer los familiares de los concursantes, así que ahora hay un premio para Ángel y otro para su hijo cuyo talento debe ser reconocido. ¡Un saludo desde acá para Ángelito, su hijo y toda su familia!, no saben cuanto cariño y gratitud les tengo :)

2do Lugar:

¡EL PEZ GLOBOOOO! acepto que aquí casi tuve que ejercer presión en Gamar para que le diera vida a este animalito. Claro, cuando nos platicó que era capaz de hacer un pez globo con un papel y algunos apretones de manos me pareció que no podía haber nada más ingenioso. A veces dicen que en la ciencia lo más simple es lo más elegante y que es mucho más admirable resolver un problema con un método sencillo que con técnicas rebuscadas, y Gamar lo consiguió, la verdad es que a mi no se me hubiera ocurrido :)


Considero que su mérito fue la originalidad y que me sacó varias sonrisas así que también se ha ganado un premio muy bien merecido.

A todos los concursantes y a los que se quedaron en el camino les agradezco mucho su participación, a ver que se me ocurre más adelante. Yo sé que no todos son hábiles para las artes manuales pero hay que variarle de cuando en cuando a la temática de los concursos.

Desde aquí un fuerte abrazo para todos :)

martes, 15 de febrero de 2011

Sólo tres símbolos

Si los pequeños malos ratos que a veces me toca pasar, son abonos para ser tan feliz como en este momento, creo que hasta le quedo debiendo a la vida.

No tengo palabras, sólo tres simbolos :-)
.

jueves, 10 de febrero de 2011

Fernandito

Tenía unas ganas enormes de poner esta entrada en honor a un muchacho que ví sólo una vez y sólo por unos minutos pero que me dejó un muy grato recuerdo en un momento en que deveras lo necesité. Claro, el nombre está cambiado pues, o decía donde trabaja o decía su nombre, ya que en caso de decir los dos eventualmente podría meterlo en un problema :D y decidí mejor decir donde trabaja.

Espero que también el otro caballero involucrado no tenga inconveniente en que lo mencione, pero es que para mi es importante platicarlo antes de que se me olvide como estuvo todo el asunto.


Bien, esto sucedió el día en que regresé del viaje a Buenos Aires que ya les he estando relatando anteriormente. Para ese día yo ya estaba completamente enferma, me dió una laringitis muy severa y estaba empezando a tener dificultades para respirar y hablar. Mi amable anfitrión Roberto no sé como me vería de mal que el día anterior decidó comprarme un termómetro para que me estuviera checando constantemente la temperatura. Ese día la cosa no iba mejor, y aunque me hubiera encantado quedarme más tiempo hubiera sido imposible, el cuerpo me estaba traicionando.

Recuerdo haber estado parada junto a Roberto en una fila en el Aeropuerto de Ezeiza, esperando documentar el equipaje. Yo traía gorro y una bufanda enrollada al cuello, tapándome la nariz y boca, cual terrorista en ciernes, preguntándome en que momento me enfermé tan feo y despotricando mentalmente contra el aire acondicionado que tanto daño me hace.

Estaba enferma, si, seguramente hasta traía fiebre, la voz ya no me salía y estaba sumamente cansada porque aparte de enferma, me pasé toda la noche y madrugada acomodando estratégicamente la maleta para que cupiera todo lo que iba a traer de regreso. Tenía (teníamos porque Roberto se ofreció a acompañarme) que estar en el aeropuerto a las 6:00 de la mañana, una cosa así, por lo cual decidí ya no dormir porque en tal caso me podría quedar dormida y no llegar puntual.

Cabe mencionar que aproximadamente un 45% de la ropa que llevé no la usé, hacía demasiado frío para andar en mangas de camisa o usar zapatos ligeros, practicamente toda la ropa abrigadora la usé más de una vez y la demás se quedó doblada en la maleta. Una vez más me pasó lo mismo: planeo concienzudamente la ropa y al final la situación hace que salga casi en las mismas fachas todos los días.

Platicábamos mientras seguíamos la fila, llené mientras algunos formatos y a ratos me ponía el termómetro al mero estilo de Popeye, no había de otra, estaba mal.


En eso llegó mi turno. Roberto muy solidario estaba a mi lado también, incluso se ofreció a arrastar la pesadísima maleta que llevaba, porque aunque tenía rueditas costaba mucho trabajo arrastrarla.

Yo estoy loca, no sé por qué llevé tantas cosas y si a eso le agregamos 4 botellas de vino, ropa, zapatos y algunos otros souvenirs más que compré allá y que acomodé con mucho esfuerzo, casi al alto vacío para que cerrara la maleta, podríamos decir que llevaba una bomba de tiempo, un mal jalón, un escalón mal bajado y eso se derramaría al instante.

Con esfuerzos subimos la maleta a la plataforma donde la pesaron para asegurarse de que no sobrepasara los 25 kg. Nunca me había pasado pero en esta ocasión ¡SE PASOOÓ!.

Señorita de la documentación (SD): Disculpe, su maleta se pasa de los 25 kg.
Yo: ¡Ay no!
SD: Si mire, si excede el peso tiene que pagar una cuota de 50 dolares.
Yo: ¡Ay no! (jajaja, la verdad es que no me acuerdo que dije en ese momento pero esta expresión resume lo que pensé).

Volteo a ver a Roberto (R). No recuerdo exactamente lo que él me dijo pero de momento estuvimos de acuerdo que lo más conveniente era salir de la fila y pensar que hacer.

Yo: ¿Y si te dejo algo de mi ropa?
R: ¿Y yo qué hago con ella?

¡Jajajaja! ¡Pues si, lógico! (todavía me causa risa) ¿qué iba a hacer él con mi ropa? y además no creo que eso fuera realmente lo que estaba haciendo el excedente en el peso.

Yo: Pues es que quizá son las botellas de vino.
R: Si, eso debe ser.

Pero OBVIO, dejar las botellas de vino no era una opción :)

Yo: Pues ¡ni modo! pago la multa y ya.
R: Pues si, ya que le hacemos (bueno, no creo que R haya dicho exactamente así, pero textualmente no me acuerdo del diálogo).
Yo: Pues si, regresemos a la fila.

Ya para ese entonces la fila casi se había acabado, todos los pasajeros habían documentado el vuelo. Regresamos con la chica de la documentación, pusimos la maleta en la plataforma y le dije:

Yo: Señorita, cóbreme la multa, la verdad es que si abro la maleta para sacar algo ya no la voy a poder cerrar, viene completamente llena.
SD: (Pensándolo un poco, se me quedó viendo, quizá eso no le sucedía tan frecuentemente).

Y entonces, de repente y sin esperarlo sonó una voz que de momento no supe, más bien, no supimos de donde salió:

Voz: Danielitooo...
R y Yo: Bla, bla, bla...
Voz: (Insistiendo) Danielito...
R y Yo: (Pausa en nuestra conversación y yo en mi lamentación).

Nos miramos y acto seguido Roberto observó intrigado alrededor. De repente su mirada se detuvo en una persona.

Voz: Danielito
R: ¡Fernandiiito! (casi puedo apostar que R lo nombró en diminutivo)

En ese momento mi cerebro carburó y recordé que el segundo nombre de Roberto es ¡Danielito! (querido Roberto, ojalá no te moleste que dé este dato, pero es que deveras es una anécdota digna de contar y es la palabra clave de todo este asunto).

La voz provenía de Fernando, un muchacho que resultó ser conocido de Roberto de muchos años y que trabajaba en el aeropuerto. Fernando se encontraba también documentando equipajes, justo al lado de la chica con la que yo estaba hablando. Roberto se acercó a su mostrador y se saludaron. El chico le preguntó que qué hacía ahí y Roberto le contestó que acompañaba a una amiga que regresaba a México. No sé si le dí la mano o sólo lo saludé de lejos, le sonreí y ahí esperé.

No sé que habrán platicado Roberto y él, pero estuvieron un ratito hablando, supongo que de cosas como ¿y qué tal la familia?, ¿y no has visto a tal persona? o algo así. Mientras, yo ahí viendo, completamente sorprendida de que Roberto conociera a alguien del aeropuerto (porque también conocía gente de los restaurantes, de los taxis, del centro comercial, etc. y si no los conocía parecía que si porque de repente yo ya lo veía platicando con la gente de lo más tranquilo).

Cuando terminó de platicar, yo seguía ahí parada, con mi maleta esperando. Y regresé a lo mío, a mi pequeño problema con el exceso de equipaje.

Entonces pasó algo raro. La chica de la documentación volteó a ver a Fernando, se dijeron dos o tres cosas, voltearon a ver la maleta, nos vieron a nosotros, no sabía bien que estaba pasando, yo sólo esperaba las inidicaciones de la chica.

SD: (Recogió mi equipaje y luego movió algunos papeles) Tenga, aquí está su pase de abordar y este comprobante. Con el recoge su equipaje a su llegada.
Yo: (Aturdida, estaba demasiado preocupada por los 50 dólares como para ponerle mucha atención a lo que me dijo). Gracias.

Me salí de la fila, miré los papelitos que me dió y me surgió una pregunta para Roberto:

Yo: ¿Y los 50 dólares a qué hora los pago?
R: ¿No te los cobró?
Yo: (Mirando los papeles) Nnnn...¡no!
R: No te los cobró.
Yo: No me los cobró.
...
...
Yo: ¿Entonces ya?
R: Pues yo creo que si.

Nos miramos y hasta ese momento entendimos, se nos iluminó la cara.

Fernandito, el amigo de Roberto se encargó de todo. La chica al ver que Roberto era muy conocido de Fernando tuvo el buen detalle de preguntarle a su compañero si procedía de manera especial. Seguramente Fernando le dijo que si, y la chica, muy natural y sin hacer cara de "me deben la vida" completó mi trámite y con mucha sencillez me entregó mis papeles. Ni siquera le agradecí eufóricamente porque lo comprendí hasta unos momentos después, y mejor así, de ser eufórica quizá alguien lo hubiera notado y eso no nos convenía a nadie.

Caminando hacia la sala correspondiente no podía ocultar mi felicidad: me sentí orgullosa de tener un amigo que es apreciado por la gente que lo conoce y me sentí orgullosa de que fuera mi amigo también. Me sentí feliz por haberme ahorrado ese dinero porque en realidad no me sobra y también me sentí feliz de no haber tenido que dejar nada. Me sentí agradecida con el muchacho porque, sin conocerme, accedió a hacerme ese favor y, aunque se oiga cursi, me sentí completamente en deuda con la Argentina entera porque, lo que sea de cada quien, me trató muy bien en mi primera visita.

Al chico es probale que no lo vea nunca más, de hecho, ni siquiera me acuerdo ya de sus facciones, pero desde aquí le va un abrazo y un agradecimiento. Yo sé que su detalle amable le será recompensado (o ya le fue recompensado) en algún momento.



lunes, 31 de enero de 2011

Para empezar bien la semana...


Un té tibio y un paseo por el jardín para impregnarse del aroma de las margaritas.

¡Muchas Gracias!

domingo, 5 de septiembre de 2010

Para conmemorar con ustedes esta noche

Me siento bien.
Me sirvió una enormidad escribir mi penúltima entrada.
Creo que se acabó el precipicio.
Aunque me tengo que asomar a un nuevo día para comprobarlo.
Pues si no era tan difícil.
Pero me tardé mucho.
Era cosa de querer.
Y me siento sinceramente aliviada.
Va una canción de Belanova.

viernes, 20 de agosto de 2010

Tele-diferenciación


Hoy me diferenciaron con respecto a theta una ecuación y lo encantador es que lo hicieron un par de excelentes profes ubicados a 7381 km de mi casa ¡que emoción! eso no siempre sucede, y después de apreciar la simple elegancia del desarrollo, me quedé prendada de los trazos, que, aunque un poco alejados de la horizontal, son igual de lindos por lo que están representando.

Gracias Roberto y Jorge :) aparte de los tres renglones del desarrollo, les agradezco el detalle amable de su voluntad para ayudarme (pero además me encantó el procedimiento).

martes, 6 de abril de 2010

domingo, 13 de diciembre de 2009

Me regalaron otra flor


Creo que ya era hora de hacerle un honor más solemne al amable caballero que hace favor de obsequiarme flores de cuando en cuando pues ayer por la mañana recibí una más, muy bonita por cierto. La ventaja de todas mis flores (que se encuentran siempre en exhibición en la columna derecha de este sitio) es que nunca se secan y se conservan siempre tan bonitas como el primer día.

No diré nombres pero ese jovencito amable es un tipo algo rubio, de voz hipnotizante y aspecto como de cónsul romano.

¡Muchas gracias! eres una lindura de persona, soy muy afortunada de tenerte como amigo. Besos para ti.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La frase que me hizo el día


Pues bien, heme aquí en mi casa, con la pijama puesta aunque ya van a dar las 2 de la tarde, el cabello medio revuelto y una gripe de esas que hacen que uno se acabe los rollos de papel higiénico y que el cerebro vibre dolorosamente a cada paso que se da.

Yo creo que ya me tocaba, desde los famosos días de la influenza no me había pasado nada pero creo que el hecho de que el sábado me agarrara la lluvia en pleno centro y sin paraguas fué el factor clave para que me enfermara así.

Ayer todavía pude ir al Instituto a tomar mis clases igual que siempre, pero a eso de la 1 de la tarde empecé a notar que mi flujo nasal no era normal, la verdad es que andaba algo desanimada y mis amigos me decían: "¡Ándale Myri, vámonos a comer!", a lo cual yo les dije: "¿Saben qué?, yo creo que hoy no los acompaño porque ni hambre tengo todavía". Y era cierto. Con la enfermedad generalmente se va el hambre, pero es que casi siempre comemos juntos, de hecho muy seguido vamos juntos a todos lados si se puede: al banco, a la papelería, a los trámites, a comprar cosas, etc. Entonces uno de ellos me dijo: "¡Ándale Myri! sin ti nuestras pláticas no son las mismas"... ¡Y ZAZ! que ahí va a dar Myri con toda su humanidad a darse cuenta que sus amigos, sus nuevos amigos ¡la quieren!. A lo cual vencida en mi obstinación no pude más que agregar: "¡Ándenle pues, vamos a comer :)!".

Pasé una noche fatal con lo peor que puede ofrecer un resfriado y en la mañana les dije a mis papás: "tengo todos los ganglios del cuello inflamados", claro, se asustaron un poco y fueron a comprar medicina, y ya que me la había tomado y estando reposando en mi cama sonó mi celular... era uno de mis amigos: "Myri ¿¿dónde estás??" y yo: "Pues en mi casa, estoy bien enferma", y el: "¡Te necesitamooooosss!" y yo: "¿Para qué?" a lo cual me contestó: "Es que fíjate que bla, bla, bla..." y ¡bueno!, al final terminé odiándome por haberme enfermado pero ahora si que no estaba en mis manos ir a la escuela, de hecho estoy escribiendo en la compu con mis anteojos oscuros de vidrios polarizados porque deveras que me lastima la luz.

A final de cuentas lo que aquí importa es que todo parece indicar que mis amigos me quieren ¡snif, snif! lo cual es un gran aliciente para mi pues de cuando en cuando la depresión se apodera de mi ánimo y hace que me cuestione cosas que me deprimen aún más. Sin embargo hoy estoy enferma pero contenta, y aunque hoy si avisé que no iba a asistir a la clase, tengo que esforzarme para mañana estar ahí puntual.

Creo que un punto importante de todo esto es recalcar que es de VITAL IMPORTANCIA decirle a las personas que quieres, que las quieres y no reservarlo sólo para los cumpleaños, navidad, o peor aún, cuando están en el lecho de muerte. Uno nunca sabe en que momento esa sencilla frase o una sutil demostración de afecto pueda valer oro para otra persona que está, quizá sin saberlo, necesitada de sentirse querida.

La verdad es que en este momento me siento mejor, y a pesar de que los individuos en cuestión suelen hacer bromitas medio pasadas de la raya o me inmiscuyen en conversaciones no aptas "para menores", son bien buenos tipos y me siento afortunada de tenerlos como compañeros.

jueves, 16 de julio de 2009

Videos de Víctor

¡Snif, snif! :´´) poco me faltó para llorar de la emoción al ver los videos de nuestro estimado Víctor. Es que, ¡imagínense! para mi es como haber estado presente durante poco mas de un un minuto en Madrid así de repente, sin esfuerzo y sin haber gastado ni un centavo, realmente es algo increíble.

Porque ¡DIJISTE MI NOMBRE EN MADRID! no sé que piensen ustedes pero ESO es haber estado en Madrid ¿o ustedes que opinan? ¡GRACIAAAAAS VÍCTOR! Eres súper a todo dar, nunca lo olvidaré.

De veras que estoy conmovida hasta las lágrimas, pero igual me las aguanto porque también por aquí anda rondando una hermana y me va a preguntar que cual muela me dolía.

Respecto al comentario de Víctor sobre que si a veces suele ser difícil reconocerse a uno mismo en los videos ya sea en la voz o el aspecto, es muy cierto, quizá a todos nos ha pasado, pero creeme que tu voz es excelente y tu imagen también, todo está perfecto, PERO ESO SI: insisto que aquí la única que habla bien soy yo JEJEJEJEJE (aunque les enoje que lo diga) pues hoy en la mañana estuve algunas veces tratando de reproducir el acento de Roberto en esa frase donde dice "Plaza de Mayo" que yo más bien la escucho como "Plaza de Masho" y debo decir que no es tan fácil reproducir exactamente el acento, es que también lo dice tan melodiosamente que de plano no está a mi alcance generar esos sonidos.

Y bueno, el acento de Víctor, que te puedo decir, increíble, 100% made in España, por ejemplo, yo escucho que cuando dices "Madrid" realmente dices "Madri" pero con una velocidad y un acento que tampoco son tan fáciles de reproducir, así que yo me pregunto ¿Por que no decir MadriD? así todo completo :) jejeje

Yo a veces juego a remarcar mi dicción y a ser muy enfática en la puntuación y acentuación del español mexicano pero insisto y siempre creeré que el español que yo hablo es plano, con la acentuación reglamentaria y sin agregados culturales sonoros :)

Víctor, he pensado que puntuación ponerte para ser justa, a ver, recapitulando: de tu primer video ganaste 0.5 porque no lo narraste ni apareciste (aunque estuvo muy bueno). Ahora bien, digamos que si juntara los dos videos que hoy me enviaste en uno solo podríamos decir que hiciste todo pero despues de Roberto así que ya es menos 0.5 puntos, es decir, te ganaste 1 punto con este último, aunque realmente son dos y el segundo, aunque es pequeñito, tiene los tres elementos, por eso he decidido darte un medio punto extra o sea que te doy en total 2 puntos, espero que todos estén de acuerdo, y si no, recuerden todos los premios inanimados que me han dado a pesar de mi esfuerzo y no protesteis, como dirían ustedes :)

Bueno, pues los dejo con los tres videos de Víctor, en el primero damos un recorrido visual en una de las plazas más importantes de Madrid y observamos algunos edificios emblemáticos del lugar, en el segundo ¡milagro! por fin se deja ver nuestro amigo y el tercero es una lindura que fácilmente le dice a los otros dos: "¡quítense que ahí les voy!" es una producción fílmica de alto presupuesto imposible de dejar de ver JAJAJAJA, aún me sigo riendo :)

Nuevamente: ¡Gracias Victoooor!

Jóvenes: estoy tan agradecida que en serio pueden pedirme lo que quieran, un regalo, un tema específico de entrada, algo. Realmente los quiero compensar por tan excelente labor.

Saludos!!!





sábado, 11 de julio de 2009

Ganadores del concurso de videos

Bueno, aquí ando esta tarde en mi casa escribiendo esta entrada que pretende anunciar la premiación de los ganadores (porque son dos, desde luego). Les diré que en este momento me encuentro un poco agotada debido a que acabo de gritar como loca (bueno, para mis adentros porque iba llegando mi hermano a la casa y seguramente me preguntaría si me estaba dando algún ataque) y ya un poco repuesta es que empecé a escribir.

¿Me imaginan a mi en una increíble tarde-noche templada en la fila de hasta enfrente de un concierto de Aleks Syntek donde él está cantando alguna de mis canciones preferidas y super profundas y de repente me voltea a ver y me sonríe? bueno, pues hagan de cuenta que así me acabo de poner de zafada al ver el video de Roberto.

¡Uff! y discúlpeme que se lo diga en público Gran Maestro a sabiendas de que no ofendo a alguna tercera con esto que le digo: yo creo que cualquier alumna suya quedaría prendada de ud. garcias a su voz aunque simplemente le recitara algunos cuantos sencillos e insípidos logaritmos. Creame.

¡Uff! ya pasó, ya pasó.

Por supuesto que Víctor (ganador de 0.5 puntos) hizo también un muy buen trabajo aunque el efecto fue diferente, pues me hizo reír mucho como de costumbre con su (nuestro) ya típico toque sarcástico que tanta gracia me hace :) pero como me ha pedido que no lo publique por X razón, entonces esperaré a subirlo hasta que me envie el otro video que me prometió, y si no me lo envía entonces si que subo el que tengo jejeje.

Bueno, pues estuvo increíble (para mi) el concurso. Nunca me había sentido más satisfecha que hoy al entregar puntos. En un instante les adiciono los puntos ganados y les invito a que aunque no haya concurso sigan haciendo videos, no saben cuanto los disfruto, yo también prometo hacer alguno muy pronto.

Entonces me despido dejándoles el video de Roberto (ganador de 1.5 puntos) que además de ser bastante bueno y bastamente cultural tiene el valor agregado de su voz. Aún traigo la mano sobre el corazón de la impresión.

sábado, 21 de marzo de 2009

Regalito


Me complace mucho mostrarles un haiku y un dibujito que me regaló Roberto hace unos días y le dije que lo iba a poner en el blog para compartirlo con todos ustedes, de hecho, abajo de las flores que me han regalado y que muestro en la columna de la derecha, voy a poner una sección titulada "Otros regalos" donde voy a poner todos los regalos reales o virtuales que me hayan dado, creo que es algo que me gustará mucho.

Así que ¡Muchas gracias Roberto! eres super a todo dar.

sábado, 29 de diciembre de 2007

De como unas gotas de aderezo pudieron ser la diferencia entre la felicidad y la tragedia

Tengo que contarles mi aventura de hoy. Me ví en la tarde con mi mejor amiga para platicar, comer y pasar el rato. Ya casi es final de mes y el dinero está por acabarse pero me dije -¿por que no?, vamos a salir un rato para aprovechar las vacaciones-.

Anduvimos caminando por el centro de la ciudad el cual, raramente, no estaba tan congestionado como siempre, fuimos caminando a ver que comíamos y anduvimos viendo opciones -tacos: no, arrachera: no, comida china: no, comida casera: no- y de repente dimos con un lugarcito muy bonito con bufette de comida brasileña dentro de una plaza comercial. Nunca preguntamos cuanto costaba porque la gran variedad de preciosas ensaladas, aderezos y carnes nos cautivó.
Nos dimos vuelo sirviéndonos ensaladas de varios tipos y por alguna rara razón en mi interior me dije: "voy a servirme todo lo que se me antoje pero justo lo necesario para que lo pueda disfrutar plenamente, no quiero quedarme con hambe pero tampoco quiero desperdiciar", y me estuve sierviendo, disfrutando el acto de elegir y poner la cantidad exacta de vegetales en el gran plato pero se me olvidó ponerle aderezo y me dije: -ahorita regreso-. Cuando llegué a las charolas con aros de cebolla, y cosas lampreadas me di la vuelta y volví a ver que mas me servía, puse un poco mas de arroz.

En eso vi en la pared un letrero muy interesante que decía:


Atínele al peso exacto (500 g, 600 g... etc) y su comida es gratis


El letrero me sacó una sonrisa y pasé con el tipo de las carnes y me ofreció como 5 tipos diferentes, decidí comer picanha pero le dije que era demasiado lo que me ofrecía así que lo fileteó y mi plato quedó listo.

Me dijeron que pasara a una báscula y al poner mi plato pesó 598 g (no crean que me comí mas de medio kilo de comida, lo que pasa es que los platos estaban muy pesados) y en mi interior dije -"que mal plan, por 2 g"- y de repente la báscula se estabilizó y por 2 segundos marcó 600 g. La empleada retiró mi plato y le dije: -¿no le atiné al peso?- y me dijo -no, mira ponlo- y ahora el plató peso 602 g, y me dijo -602-, entonces de repente la bascula se estabilizó y ¡marcó 600 g exactos!. Le dije -¡Mira!- y entonces asintiendo con la cabeza y un poco con pesar me dió en la mano un listón de colores que pendía del techo, y le dije -¿para qué?- y entonces me señaló que estaba atada a una campana y me dijo que la sonara fuerte para avisar de la noticia a todos en el restauran. Me dió mucha felicidad y me fuí felíz a sentar. Pero la felicidad fué mayor cuando nos trajeron la cuenta....... ¡¡Uy!! de no haber corrido con tanta suerte la inocente patrocinadora de la comida (que era yo) me hubiera quedado económicamente en blanco y me sentí mucho más felíz, tanto que después incluso nos fuimos a tomar un café para seguir con la plática.

Así pues, si alguien no sabía las trágicas consecuencias de poner o no un chorro pequeñito de aderezo a una ensalada, se lo digo yo: pudo haber sido la diferencia entre una hermosa tarde y una tarde de angustia.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...