Pues ya pasó todo el relajo del fin de semana y ahora me encuentro iniciando nuevamente mi rutina normal, ahora si, igual de normal que siempre lo cual se agradece mucho pues ya hacia falta urgentemente algo de "normalidad".
Supongo que los que siguen mis andanzas por la vida a través del blog se preguntarán ¿y qué pasó con la boda? (no la mía sino la de mi hermana) y ahora estoy dispuesta a platicar un poco de eso aunque no debería del todo hacerlo pues mañana tengo exposición (si, la bendita exposición que también les platiqué y que ya se ha pospuesto como mes y medio) y mucha tarea, pero juro que si no platico me voy a deprimir un poquito más de lo que ya estoy.
Y si, estoy algo deprimida, no mucho, no es nada de que preocuparse pero es un sentimiento que me llegó como desde el jueves pasado y no me lo puedo quitar. Aún no se porque es pero me lo supongo.
¿La boda? bueno, fue por el civil, no por la iglesia y como fue en viernes tuve que ir un rato al Instituto a presentarme a una clase, la idea era ir y salirme de ahí a las 11:30 hrs para poder estar en el Registro Civil a las 13:00 hrs. y ¿que creen? pues que no llegué porque tenía que esperar a alguien de la familia en la central de autobuses, se retrasó su llegada y mientras mi hermana se casaba yo estaba sentadita jugando solitario con el celular en la central de autobuses y con humor de pocos amigos.
La verdad es que tampoco me quitó el sueño no haber ido, lo que me molestó mas es que me hicieran perder 1 hora de mi vida esperando pues no me llevé nada para leer mientras tanto. Y no me pesó no ir pues simplemente porque todo ese tipo de protocolos personificados por alguien de mi familia simplemente es algo que no me habría gustado ver. No sé, yo creo que es porque me hago la dura y no me gusta ver a mis papás llorando ni de tristeza ni de felicidad, o a los hermanos o a los demás, no me gusta estar enmedio de situaciones en extremo emotivas pues es algo que no soy capaz de aguantar. Lo que me preocupaba es que mi hermana me lo tomara a mal pero al final todo estuvo bien.
¡Pero llegando a mi casa! ¡casa llena! por dios, en lugar de encontrar un refugio a mi depresión y a mi rabia por haber estado esperando 1 hora y luego regresar a casa con un solazo de treintaitantos grados, me encontré con familia mia y del novio comiendo y animando el asunto. Es horrible llegar a tu casa y encontrarte gente que ni siquiera conoces gritando y cantando.
Comi algo pero sin haberme relajado del todo, aguanté una media hora la situación y le dije a mi mamá y a mi hermana "ahorita regreso" y me salí a la calle.
Y ahí viene otra historia. Mi hermana invitó a un chico que ha sido mi incondicional desde hace ya un buen número de años pero nunca se ha "concretado" nada. Me salí con el, le propuse ir por un helado o un café, ir a ver libros, hacer algo, lo que fuera pero afuera de la casa. Me sirvió pues regresé un poco más relajada.
Pero a ratos las miradas y comentarios estaban sobre mi de ¿y tu para cuando? y con el chico al lado mio era difícil contestarles algo diplomático y tajante pues no quería herirlo ni provocar malentendidos, pero ¡que presión!, digo, después de 6 años de conocerlo si me hubiera querido casar ya lo hubiera hecho ¡pero no quiero! y no se si lo quiera hacer algún día, específicamente dudo aún de querer hacer algo así con el, claro que si viera que pasa el tiempo y nunca llega el adecuado, o bien, si él por alguna razón se transformara en "el adecuado", quizás si lo haría, pero aún conservo la ilusión de encontrar un día de estos a "EL adecuado" que siempre he soñado.
Y me deprimí un poco más. ¿Qué haces cuando alguien te habla de casarte y a ti ni siquiera te nace sinceramente llevarlo abrazado?, les juro que si me pone mal eso, pero el me quiere tanto y yo lo quiero muchísimo pero siento que falta algo. Por eso es que en alguna ocasión he preguntado aquí en el blog que alguien me diga por favor que es lo importante: que te quieran o que tu quieras, ¿como se debe sentir uno para dar un paso así?, estoy un poco deprimida por eso, yo creo que de ahí nacen todos mis traumas emocionales, sino podría decir que soy 100% felíz pero ese detallito y la incertidumbre siempre opaca mi felicidad a ratos.
Y han sido días difíciles y cansados, primero empezando por lo intenso de trabajo despues de semana santa, luego lo de la epidemia, luego los preparativos de la boda, luego la celebración del sábado donde si hubo de todo: gente, comida, baile, y luego un fin de semana con casa llena de familia, un pretendiente al acecho, ruido y mil emociones encontradas créanme que fue AGOTADOR.
Hoy me dormí a las 2 de la mañana haciendo tarea, me levanté a las 6, asistí a mis clases y en cuanto me vi libre, agarré mis cosas y empecé a caminar, así como cuando uno anda de vacaciones sin mucha prisa por llegar, de repente me sentí como más relajada ¡por fin estaba sola! y pude empezar a ubicar mis emociones y me di cuenta que ya tenía hambre, mi mamá me dijo que llegando a la casa podía prepararme algo de comer, pero en ese momento el hecho de llegar y prepararme algo me pareció un acto cruel, frio y deprimente pues mi corazoncito necesitaba un poco de piedad y compasión.
Así que caminando y tratando de relajarme a cada paso llegue a un restaurant, no lujosísimo pero tampoco tan ordinario como la cafetería de la escuela o los lugares que abundan alrededor del campus para ir a comer, y simplemente me metí, me traté de animar y premiar yo sola y disfruté que me sirvieran algo rico, pan con mantequilla, ensalada con aderezo y cosas así. Cuando llegó el café traté de hacerme mi lavado mental para que me quedara claro que a final de cuentas debo de luchar siempre por defender mi derecho a ser felíz, no quiero que nadie me obligue a estar en situaciones que me depriman como esta vez y en lo posible yo misma no provocaré situaciones tan cargadas de emoción pues detesto que la gente que quiero se ponga mal.
Y no es que me deprima que mi hermana se case, juro que no es eso, es algo más, es ver a mi familia tatando por sobrevivir a un cambio de ritmo de vida y de mentalidad, yo creo que soy lo suficientemente fuerte para lograrlo pero ellos sufren un poco más. Yo me aguanto la tristeza porque trato de ser ruda pero me afectan ellos más que la situación en si.
Pero lo importante es que aquí estoy, haciendo lo que quiero hacer, luchando por siempre poder hacer lo que quiero hacer y luchando por despojarme de los problemas de los demás porque sinceramente no puedo con la carga.
Si hubiera algun dato o foto interesante y agradable de la boda se las contaré con gusto, pero de momento estoy hasta el full de toda esta temporadita de acontecimientos "raros" en mi vida.
Sé que después de platicar esto me sentiré mucho mejor y dentro de un par de horas esto pasará a la historia como muchas otras situaciones difíciles que a veces se me presentan.
De mi parte les mando un gran, gran abrazo y mi deseo de que ustedes siempre se encuentren bien y si algún día se ponen mal como yo me puse en estos días, tengan la seguridad de que pueden contar conmigo para apoyarlos y acompañarlos aunque haya algunos cuantos kilometritos de por medio. Saludos!