Está muy canija esta época. Yo entiendo que la vida esta hecha de etapas, unas mejores que otras y de todas ellas se aprende. Mi aprendizaje mayor en este rato ha sido el entender que hay cosas que no está en mis manos que sucedan según mis expectativas que siempre han sido muy especificas y hechas a la medida según la persona y el momento en que se han cruzado en mi camino.
Las cosas pocas veces suceden como uno las imaginó. Si suceden así, claro, pero no es tan frecuente y hasta ahora entiendo que no debo sentirme defraudada si la gente no hizo tal o cual cosa según me hubiera gustado en el momento en que yo quería que sucediera.
Digamos que me estoy reconciliando con la gente que ha tenido que ver conmigo y que dejó una raya en mi caparazón y el precio que voy pagando es el mantenerlos lejos para previnir que algo así vuelva a pasar.
Oficialmente puedo decir que me estoy quedando sin amigos y eso que he conocido bastante gente en mi andar. Tampoco es novedad. A los 8 años mi mamá me preguntaba por qué en mi clase de gimnasia ninguna niña me esperaba para empezar los ejercicios juntas, también me dice que cuando salíamos de campamento con más familias yo empezaba a caminar la zona cercana y no me acompañaba de nadie.
Nunca he sido buena para complacer, en algún tiempo lo he hecho pero es desgastante y no puede haber amistades basadas en las complacencias, o por lo menos no que duren mucho. Creo que ya lo he dicho aquí antes y es que yo no puedo más con eso, no puedo basar una amistad en la diplomacia y la complacencia y es un tema que debo aceptar que realmente me afecta.
De un tiempo para acá, todos los benditos días pienso en mujeres que son, fueron... mis amigas, y no sé ya como complacerlas.
No puedo fingir más que no me ofende que se sientan mejor que los demás por el hecho de decir que oran y cumplen con la Iglesia como buenas cristianas, y todos los demás que no lo publicamos o decimos cada tercer día, incluyéndome, somos escoria que "alguien" les encomendó la sagrada labor de hacernos entender y reformar según lo que para ellas es muy claro.
¿Cómo no ofenderme cuando yo no fastidio a nadie diciendo que deban leer, decir o hacer tal o cual cosa, tales días y a tales horas y ustedes si se sienten con ese derecho porque ya las las tocó Dios?, ¿cómo no ofenderme por restregarme varias veces a la semana que no debo abortar, que la vida no nos pertenece y que las mujeres debemos aceptar lo que Dios nos manda, si ¡por Dios! lo que menos querría yo en la vida es que alguien me llame a lloriqueos en la noche o que se me vaya la vida de la preocupación de que se me enferme o le pase algo? ¿por qué me quieres convencer que estar casada y con hijos y embrutecida por lo que cree el colectivo es el mejor estado en el que yo podría estar?. No me ofende que creas que soy tonta porque te puedo llegar a creer. Me ofende que no respetes mi espacio visual, auditivo y la neutralidad de la relación que quisiera tener contigo. ¿Por qué me das consejos si yo no te los pedí?. Así no se puede ser amiga de nadie pero debo aceptar que soy bastante cobarde como para así de la nada simplemente decírselos y ya. Claro que si me lo preguntaran directamente no me lo callaría y se los diría.
Me ofenden los amigos que se ofenden porque uno no actúa a su ritmo cuando, a decir verdad, ellos tampoco actuaron al ritmo que yo deseaba cuando quería ser su amiga. Me ofenden los amigos que sólo tienen preocupaciones, fracasos, enfermedades juicios para compartirte. Tampoco me gustan los amigos que se cierran para aparentar que todo les va bien, que son inalterables, que ocultan que tienen una vida que a veces no es tan buena, que te quieren convencer que todo lo que hacen resulta bien.
A todos ellos los he tenido que hacer a un lado y por eso ya no tengo amigos, o por lo menos no tantos, creo me quedan uno o dos pero sé que son gente que puede pasar el tiempo y no se ofenderán porque no me haya reportado o porque mi vida haya cambiado de modos drásticos.
También me han mandado a volar pero está bien, si yo lo aplico debo aceptar que me lo apliquen.
¿Cuál es el problema entonces? que ya mis opciones para interactuar con la gente se van cerrando como en un juego de dominó y, en noches como hoy, recuerdo que este espacio siempre fue una válvula de escape para hablar y decir cosas conforme las iba percibiendo.
Un gran "logro" de está época, creo yo, ha sido que ya me puedo quedar en silencio por mucho tiempo. Ya mi "madurez" me permite no recurrir en absoluto al recurso barato y millenial de querer recibir gratificación intantánea al exhibir mis sentimientos victimizados en este sitio para que me levanten cuando yo me tire al piso. Eso es bueno, ya no soy una carga para alguien más, creo que es una cortesía que ya puedo tener para los que me quieren acompañar.
Pero ahora estoy aquí, ¿por qué? porque debe haber una parte de mi persona que aún quisiera vivir en ese mundo idealizado donde se permite inventar historias, decir tonterías, jugar, no creer que se será atacado por expresarse, tener ideas nuevas, etc. Una parte mía extraña mucho a la inmadura que me permitía ser hace un tiempo.
Hace realmente poco recordé lo que es sentirse así y quisiera saber dónde está esa persona que solía ser. Es un poco cursi la frase y estoy consciente de ello pero ¡caray! me estoy permitiendo unos minutos de debilidad. Hay demasiada realidad en mi vida en esta época y necesito escapar... quisiera que me saliera tan fácil como me salía antes.
Mi papá sigue creyendo que yo le tomo fotos a todo. Ya no le tomo fotos a nada...
Ya no escribo, ya no reseño, ya no narro. Bueno, si lo hago pero ya es efímero, no queda constancia de nada que veo, digo o experimento porque al final ¿se entiende como presunción el contar esas cosas? ¿te orillas a un peligro exhibiendo tu vida en una red social? ¿muestras debilidad al decir lo que piensas y sientes sinceramente? ¿es impropio para una empleada pública que puede ser auditada virtualmente?... eso antes ni pasaba por mi cabeza pero ahora sí.
Sólo vine a decir aquí que me extraño, extraño esa época de inocencia, lamento no saber como equilibrar las cosas de la vida que me toca llevar. Lamento no saber querer a las personas como quisieran y lamento haber perdido gente por eso, pero sigo sin poder hacer nada, no está en mi genes actuar por complacencia.
Quiero decir que si sé querer pero muy en mi fondo y quizá nunca se notará y menos si no me preguntan. Hay gente a la cual quiero y la llevo conmigo diario a todos lados de una manera muy sentida pero no se los diré porque no veo la necesidad de hacer cumplidos así.
Si yo he ofendido a alguien con la indiferencia, lo siento pero ya dije que es la manera, no de sentirme bien sino de no sentirme mal.
Trato de ir saliendo adelante en la vida con las herramientas con las que cuento y lamento no poder lidiar con todo.
Agradezco a quien me ha seguido el paso, y debo confesar que yo desde mi rincón le sigo el paso a algunos más, sin ofenderme ni juzgar porque son importantes para mi.
El haber venido aquí a escribir este día espero signifique algo bueno, ojalá yo me permita respirar un poco, no por obligación sino porque me debo querer más y permitirme bajar la defensiva de cuando en cuando.

