domingo, 8 de abril de 2012

Una misión más cumplida

Revisando el blog me di cuenta que tenía pendiente hacer una reseña sobre el último congreso al que asistí a presentar mi trabajo, había subido las fotos pero no les había platicado sobre el pues ya desde esas fechas traigo sobre mi una vorágine de acontecimientos que no me permiten actualizar mi blog en tiempo y forma.

Ese congreso se llevó acabo en Puerto Vallarta, México en septiembre pasado y me animé a ir porque una parte de mi trabajo se ajustaba a la temática de ese congreso que trataba sobre investigaciones en temas de superficies y vacío, no es precisamente el área donde estoy más involucrada pero aún así pensé que era buena idea ir, total, lo importante en esta vida es hacer cosas e imponerse retos nuevos, así que hice los trámites requeridos y me apunté para ir.

Al llenar la solicitud para asistir no lo pensé mucho y decidí que en esta ocasión en lugar de ir a presentar un póster iría a presentarme en sesión oral con el objetivo de "imponerme un reto mayor"... ¡y vaya que lo conseguí! pues como era un evento internacional el idioma oficial era el inglés y yo me dije: "¡qué diantres! ¿por qué no?". Cuando llegué al hotel sede, el congreso se anunciaba con carteles y mantas y bueno, ahí fue donde realmente empecé a sentir el rigor:



La cosa es que en el camino surgieron algunos problemas técnicos los cuales hicieron que la noche previa a mi exposición no durmiera prácticamente nada, mi exposición sería a eso de las 6 de la tarde y juro deveras que nunca había tenido que trabajar tanto y bajo tanta presión como ese día. La playa estaba a unos metros de mi, la tele con cable por ahí a la mano pero yo me la pasé como desquiciada corrigiendo ciertas cosillas de mi exposición para tenerla lista al momento que me tocaría al día siguiente.

Cuando llegó el momento me vestí aunque seguramente traía una carita de desvelo en su máxima expresión. Las exposiciones se fueron presentando consecutivamente y tuvieron más o menos el aspecto que presento en las siguientes fotos. Los asistentes recibimos un programa y cada quien se mete a la conferencia que más le llame la atención. Yo era como la cuarta de una serie de unas 5 pláticas, así que previo a mi exposición me quedé sentadita y tomé algunas fotos mientras llegaba mi turno:





El punto relevante que yo fui a presentar fue que encontré que a una cierta cantidad muy pequeña de recubrimiento de mis partículas cerámicas con ácido esteárico, aumentaba una propiedad eléctrica del cerámico que a mi me conviene que aumente. La gráfica es esta y ahí señalo el brinquito que me resultó de utilidad.


Y bueno, no pude tomarme fotos de mi misma porque resulta que fui solita y no me animé a decirle a alguien que me sacara fotos mientras exponía. Pero bueno, me debí haber visto más o menos así como los de las fotos anteriores ahi enfrente. Cuando terminó la sesión de charlas de mi bloque siguió la sesión de posters y entonces ahí va uno a caminar entre los pasillos a ver, a leer y a preguntar algo a los expositores si es que se da el caso:






Y ya después de eso recuerdo bien que me fui a cambiar la ropa por algo más cómodo, valoré muchísimo que el compromiso ya hubiera sido completado exitosamente y me fui a buscar una rica cena al aire libre con ambiente de brisa marina y a hacer una llamada telefónica para contarle a algún ser querido como me había ido.

No cabe duda que la recompensa después del trabajo arduo y trasnochado sabe diez veces mejor.

¡Saludos!

viernes, 30 de marzo de 2012

Jacarandas al amanecer para Roberto

... o jacarandás como les dice él.


Era muy de mañanita y al verlas (¿o verlo? porque aquí aquí es más bien sustantivo femenino) me acordé de mi buen y querido amigo Roberto.

Mira, hoy mientras corría también encontré estas para ti:


Ojalá te gusten amigo.

Le mando un abrazo grande desde acá.

viernes, 23 de marzo de 2012

Demuestra que no eres un robot

Te lo piden decentemente en blogger...


pero en otros sitios se quieren asegurar mucho mejor...


¡Buenísimo, me encantó! :)

sábado, 10 de marzo de 2012

Corriendo entre soldados

El pasado 26 de febrero participé en una carrera que organizó la Secretaría de la Defensa Nacional de México. Es la segunda edición y como es gratuíta tiene gran demanda. Se ofrecieron la nada despreciable cantidad de algo así como 8000 inscripciones y fue esperada con ansia por todos los que participaríamos, incluso fue un caos pues se les colapsó el sistema de tantas inscripciones que tuvieron en tan pocas horas. Afortunadamente yo alcancé un lugar aunque fui la 5350 como pueden apreciar en esta fotografía:


Una noche antes dejé todo listo para en la mañana darme un baño, vestirme rápidamente y a eso de las 06:00 hrs salir con rumbo al sitio de la carrera. Primero lo de abajo, camiseta dry fit por aquello del frío de la mañana y el sudor, la camiseta del evento y unos pants de licra largos que eran nuevos lo cual resultó un error técnico considerable porque no los había probado en carreras largas ¡y a ratos sentía que se me bajaban! así que durante la carrera tuve que ponerlos en su sitio más de una vez:


Luego los tenis, los cuales han salido bastante buenos y me han protegido de lesiones, la verdad es que me gustan mucho y me pregunto que voy a hacer cuando se me gasten, espero encontrar otros igual de fieles que estos:


Y no podía faltar mi súper bolsa de la suerte. Creo que me ha acompañado desde la segunda o tercera carrera y ahí guardo todo lo necesario, mi número, los seguritos para colocarlo en el trayecto a la carrera, mi toallita para el sudor, papel higiénico, el mapa de la ruta, una botella con agua, dinero, etc. y estoy convencida que me seguirá acompañando durante muchas carreras más:


Y yo con la bandera bien puesta, en realidad sería una carrera bien mexicana que en ese momento aún no sabía que iba a ser de las mejores que he tenido:


El frío de las 06:30 de la mañana se dejó sentir. Como muchas otras ocasiones, fui arrojada sin piedad al frío de la calle mientras mi familia iba a buscar estacionamiento jeje. Subí una calle empinada y llegué al campo militar. Pasé los arcos de detección de metal y finalmente estuve adentro, normalmente uno no pasa a las instalaciones militares pero en esta ocasión si. El ambiente marcial se podía percibir en el ambiente:


Cuando llegué no había aún tanta gente y grupos de soldados en mangas de camisa marchaban por aquí y por allá, me parece increíble como es que los disciplinan tanto y mientras uno echaba brinquitos para empezar a entrar en calor, ellos tenían que andar así bien fresquecitos sin inmutarse mientras los ponían a hacer ejercicio, desde ahí los empecé a admirar:




Al ver tantas cosas militares uno se asombra, normalmente sólo se ven cosas así en los desfiles pero ahora estaban cerca y eran accesibles, incluso me pude tomar una foto cómodamente recargada en un tanque de guerra impresionante:




Se empezó a juntar la gente y ya se veía por todos lados a personas calentando, en esos momentos la emoción sube y uno se pregunta que tan nos irá en esta ocasión:



Y yo veía muchos soldados en la salida, no sabía si resguardando o que, pero ahí estaban:



Empezó a llegar la gente y con ellos personajes curiosos como este que ahora sé que le llaman "El Peluches" y que ya he visto en otras carreras, y otro que también llegó caracterizado. Siempre suele haber personas que van con atuendos llamativos lo cual le da un toque festivo a estos eventos:



La gente seguía llegando, era un mar de gente y aproveché para capturar algunas imagenes, luego le pedí a alguien de por ahí que me tomara una para inmotalizar el momento previo a la salida:



Y ya listos en la línea de salida. No se le veía el fin a la columna de gente esperando ahí:


Y tomé una foto de nuestros pies inquietos ya por correr y por tratar de que no se enfriaran entre aquella multitud que en un momento era tanta que ya no permitía moverse más:


¡Y finalmente un cañonazo anunciando la salida! claro, éramos tantos que yo salí casi tres minutos después de que salió el primero:



El himno nacional previo a la salida:



La carrera había empezado. En esos momentos es impresionante ver a tanta gente haciendo lo mismo, correr:


Lo mejor de la mañana: haber corrido al lado de los soldados. Uno normalmente piensa que son gente tosca y deshumanizada pero al verlos ahí sudando la gota gorda como todos los demás, a un ritmo que no pueden variar y además ¡con botas y cantando! no puede uno menos que admirarlos y brindarles un aplauso:


Tomé un poco de video de las tropas corriendo y cantando. No sé si habrán corrido por gusto u obligación, pero fue muy agradable correr al lado de ellos. Grabé un poco de sus cánticos militares y arriesgando el físico sólo por ustedes y por llevarles la noticia como fue, corrí a su paso y luego los rebasé y me puse delante de ellos para que vieran como sucedieron las cosas en el justo instante en que pasaron jeje:



Cuando pasábamos por la señal de un nuevo kilómetro había soldados tocando música de banda de guerra, y yo ahí como pude los grabé un poco:



Diez kilómetros después, la meta. Es increíble que tan lejos se puede ver una meta a unos 300 metros de distancia y después de haber cruzado la meta uno dice ¿a poco ya se acabó?. Es delicioso ese cansancio que el cuerpo siente cuando empieza a relajarse y los estiramientos nunca saben mejor:


Luego el abastecimientos de líquidos en la zona de recuperación:



Luego yo feliz posando con mi medalla y mi bolsita con agua y fruta:


Ya de salida con mi bolso:


Y el problema fue al final para salir de ahí, éramos una multitud y se congestionó el tránsito peatonal. Luego, otro relajo para salir de ahí con el auto. El estacionamiento de un centro comercial prácticamente estuvo a su máxima capacidad.


Y bien, esta fue la reseña de mi última carrera. La verdad es que esto me hace muy feliz y la medalla en forma de placa me gustó. Esperaré la próxima y si no les he aburrido con mis runner-relatos aquí se los platicaré en breve.

¡Saludos para todos!

lunes, 20 de febrero de 2012

Para pensar detenidamente


Un hombre se sentó en una estación de metro en Washington DC y comenzó a tocar el violín, era una fría mañana de enero. Interpretó seis piezas de Bach durante unos 45 minutos. Durante ese tiampo, ya que era hora pico, se calcula que 1.100 personas pasaron por la estación, la mayoría de elhos en su camino al trabajo.

Tres minutos pasaron, y un hombre de mediana edad de dio cuenta de que había un músico tocando. Disminuyó el paso y se detuvo por unos segundos, y luego se apresuró a cumplir con su horario.

Un minuto más tarde, el violinista recibió su primer dólar de propina: una mujer arrojó el dinero en la caja y sin parar, y siguió caminando.

Unos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escucharlo, pero al hombre miró su reloj y comenzó a caminar de nuevo. Es evidente que se le hizo tarde para el trabajo.

El que puso mayor atención fue un niño de 3 años. Su madre le apresuró, pero el chico se detuvo a mirar al violinista. Por último, la madre le empuja duro, y el niño siguió caminando, volviendo la cabeza todo el tiempo. Esta acción fue repetida por varios otros niños. Todos sus padres, sin excepción, los forzaron a seguir adelante.

En los 45 minutos que el músico tocó, sólo 6 personas se detuvieron y permanecieron por un tiempo. Alrededor del 20 le dieron dinero, pero siguió caminando a su ritmo normal. Se recaudó $ 32. Cuando terminó de tocar y el silencio se hizo cargo, nadie se dio cuenta. Nadia aplaudió, ni hubo ningún reconocimiento.

Nadie lo sabía, pero el violinista era Joshua Bell, uno de los músicos más talentosos del mundo. Él había interpretado sólo una de las piezas más complejas jamás escritas, en un violín por valor de 3,5 millones de dólares.

Dos días antes de su forma de tocar en el metro, Joshua Bell agotó en un teatro en Boston, donde los asientos tuvieron un promedio de $ 100.

Esta es una historia real. Joshua Bell tocando incógnito en la estación de metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de la gente. Las líneas generales fueron los siguientes: en un entorno común a una hora inapropiada: ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las posibles conclusiones de esta experiencia podrían ser:

Si no tenemos un momento para detenerse y escuchar a uno de hos mejores músicos del mundo tocando la mejor música jamás escrita, ¿cuántas otras cosas nos estamos perdiendo?




Este es un artículo escrito por Josh Nonnenmocher me lo enviaron hoy y me pareció sumamente importante compartirlo aquí porque da un buen pretexto para detenerse un momento y pensar que la vida se pasa rápidamente día tras día y algunos vivimos para trabajar y no trabajamos para vivir y nos perdemos de un montón de cosas buenas que pasan a nuestro lado y decidimos mejor no mirar. Por lo menos a mi me encantó porque me viene como anillo al dedo esta lección en este momento de mi vida.

Ahora si, para los que si saben de buena música les dejo una interpretación de Joshua Bell para que la disfruten. Puse la que a mis oídos sonó mejor pero saben bien que no soy especialista en el tema.

Saludos y disfruten.

martes, 14 de febrero de 2012

Es raro el amor...

No quiero dejar pasar este día 14 de febrero sin hacer alguna mención al respecto. No diré mucho, sólo que me ha tocado iniciarlo en la luminosa compañía del Sr. Trabajo pero muy feliz hasta eso. Estamos teniendo una noche bohemia con baile despeinador frente a frente y algunas copas, más bien vasos de agua "Bonafont" para refrescarnos y mantenernos despiertos todavía un poco más. Una noche bohemia en toda la extensión de la palabra muy disfrutable y como no la había tenido hace un tiempo ya.

Y yo amo a mi trabajo en el ordenador, amo a otras personas, a otras cosas, pero lo único seguro que tengo para amar justo ahora es esto: letras, ventanas, gráficos, simbolitos raros y los mejores músicos tocando para mi.

No cabe duda que el amor es raro y se presenta en las formas más variadas.

Por cierto, ya saben que a todos ustedes los quiero y no poco...



Regalame tu corazón y dejame entrar
a ese lugar, donde nacen las flores
donde nace el amor.

Entregame tus labios rotos lo quiero besar,
los quiero curar, los voy a cuidar
con todo mi amor...

Es raro el amor aaah
es raro el amor aaah
que se te aparece cuando menos piensas.

Es raro el amor aaah
es raro el amor aaah
no importa la distancia, ni el tiempo ni la edad!

Moja el desierto de mi alma con tu mirar,
con tu tierna voz, con tu mano en mi mano
por la eternidad...

Y entregame esos labios rotos lo quiero besar,
los quiero curar, los voy a cuidar
con todo mi amor...

Es raro el amor aaah
es raro el amor aaah
que se te aparece cuando menos piensas.

sábado, 11 de febrero de 2012

Complacencias

Mi querido amigo Roberto "sugirió" amablemente (a cambio de que ya me iban a dejar de lapidar por haberme ausentado algunos días del blog) que pusiera fotos mías en mi ambiente laboral y como en realidad no tengo ningún problema con eso, lo complaceré. También será un gusto compartir con todos los demás algunas fotos de mi diario trabajar, si es que a hacer lo que te gusta se le considera un trabajo.

En esta primera un par de mis mejores amigos del Instituto que ya otras veces han salido en el blog (por que hay más, no tantos pero si hay más):


Acá yo el día que hice la entrada sobre el microscopio óptico. Mi mano y mis rodillas:




Yo soldando unos conectores para hacer una cajita de Faraday (bien asesorada en la parte técnica):


Aquí mi mano sosteniendo unos polvos salidos del tratamiento térmico a 1500°C contenidos en un crisol de platino:


También tengo tiempo para disfrutar una paleta de hielo, claro, esto fue en época de calor:


Y a veces también voy al baño jejeje:


¡Complacido joven!
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