sábado, 30 de noviembre de 2019

Todo bien

Froté tus rodillas para transmitirte calor. Te di masaje en los pies como te gustaba. Había que revisarlos para estar seguros que todo estuviera bien con eso, ninguna cicatriz era permitida.

Las mismas rodillas, los mismos empeines. Tenías que seguir bien.

Unas caricias en las mejillas. Todo normal pero mi cabeza me decía que me tenía que aprender rápido todos los detalles. Sabía que ya me los sabía pero una repasada no estaba mal.

Tenía que conservar este momento por lo que faltara para volverte a ver. Me lo aprendí pronto, prometí no olvidarlo.

Una última checada. Todo en su lugar, todo bien. 

De acuerdo... podemos hacer eso. Puedo memorizarlo hasta ese entonces. Lo prometo.

Oye... pero tu estás como siempre. Eso es bueno.

Yo sólo creo que te aburrió un poco que ya no hubiera fiesta. Lo sentimos. Debimos haber hecho una fiesta cada día.

Quizá ahora sólo ves como trabajamos y nos hacemos bolas con lo que hay que hacer. Bien merecido nos lo tenemos, no sabemos hacer la fiesta como tu.

Yo lo intento ¿eh? ya me estoy dando mis escapadas de felicidad en horarios no aptos para ello.

Pero está bien, ya nos tocaba ver cosas que no veíamos antes. Hacemos lo mejor que podemos.

Hoy tuve que reventar la cerradura que pusiste. Quién sabe donde dejaron la llave pero tu ni te apures, la puerta ni se inmutó. Lo bien hecho no perece, la manija de la puerta, esa si, no aguantó ni dos apretones.

 Y no te preocupes. Nada tienen que ver conntigo "las cosas que por servir se acaban", como decía la abuela. Lo tuyo no se raspa ni se bota, no se oxida ni se gasta. No te preocupes.

Procuraré seguir haciendo las cosas lo más adecuadamente posible. No para que te sientas orgulloso sino para que estés tranquilo, eso es mucho más importante.

Pues ya que.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Cumpliendo sueños añejos

Ya son muchos años de dedicarme "a la escuela". Y no es que esté mal pero ya es casi la mitad de mi vida entre las aulas. Antes me tocaba estar sentada y ahora mucho rato estoy de pie. A veces pienso que a todo mundo le es familiar frecuentemente ir a comprar material de papelería, aventurarse en nuevos marcadores para pizarrón blanco, ir a buscar libros con tarjeta de descuento o tener que ir al centro a comprar materiales para que, por ejemplo, funcione un motor o  un experimentillo de óptica realizado con un señalador láser, aunque creo que no es tan así.

No me molesta lo que hago pero ya desde hace un tiempo (a decir verdad ya varios años) buscaba externamente de forma pasiva, pero desesperadamente en mi interior, el poder realizar otras aspiraciones más creativas que no han podido salir a la luz, ya sea por falta de organización o porque a veces cuando te dedicas "a la escuela", todo tiempo que no estás leyendo algo, haciendo notas o resolviendo problemas, es un tiempo perdido. Es un estigma fuerte cuando alguien como yo no tiene claro que en la vida debe haber un equilibrio para tener salud física y emocional.

La cuestión es que, a diferencia de otros intentos que ya había hecho "como no queriendo", esta vez el google si me hizo tener suerte y al segundo o tercer link me hizo encontrar el lugar perfecto, cerca de casa, precio accesibilísimo, horario mandado a hacer y ofreciendo justo lo que yo quería hacer: trabajar con madera.

Es curioso porque el mismo día que encontré la escuela en la cual daban ese curso, fuí a pedir informes y ese mismo día me quedé porque ya llevaban dos semanas de iniciado el curso y simplemente me invitaron a integrarme a la de ya. Al despertar esa mañana nunca imaginé lo que iría a suceder ese día.

Afortunadamente llevaba unas hojas impresas cuyo reverso me sirvió para tomar mis primeras notas y trazar el mismo día el diseño del primer proyecto: un banquito de madera del cual dejo evidencia a continuación.






Con unos trocitos de madera que me dió el profesor y con algo de herramienta que me prestó, ese mismo día inicié con el proyecto. Obvio, yo extremadamente nerviosa porque finalmente y así, casi de repente, ya estaba haciendo lo que por tanto tiempo había deseado.

Todos los alumnos tenemos que pasar por el banquito de madera como primer proyecto y posteriormente sigue la elaboración de una caja mediante la técnica de ensamblaje llamada "cola de milano" que, por cierto, es lo más increíble que me ha podido pasar últimamente.

No sé por qué las personas dejamos pasar tanto tiempo para realizar nuestras aspiraciones si, en realidad, todos tenemos el tiempo contado. Eso me lo recuerda siempre mi papá mientras ocupo sus herramientas ya con algo de polvo y óxido por falta de uso. Dicho sea de paso, la terapia ha sido muy intensa estos días y ahora admiro la cantidad de materiales que tiene almacenados y que ocupó para hacer infinidad de cosas en la casa que a la fecha siguen sirviendo.

¿Habrá alguna posibilidad de que igual otro día me despierte y de repente en la noche ya esté yo en otro lugar amplio, fuera de la ciudad, con vegetación donde pueda hacer ruido, no molestar al vecino de al lado y además me pudiera ganar la vida haciendo este tipo de trabajo?. Quizá me podría suceder otro milagro. No debo desistir en seguir googleando.

Estoy tratando de no sentir culpa por dedicar mis tardes a esto y no a haberme enrolado en algún trabajo de investigación que "debería" ser mi prioridad... si eso me saliera del corazón. ¿Seré uno de esos casos donde he errado la profesión?, a ratos me viene el debate a la cabeza pero creo que al igual como uno arma un rompecabezas de 5000 piezas, tendré que dedicarle unos 4800 debates mentales más (pues ya he de llevar al menos unos 200 realizados) para determinarlo.

En realidad amo mucho estudiar y justo esta semana arranco con la preparación de un curso llamado "Fenómenos de Transporte" (de materia, energía y cantidad de movimiento, no de automóviles o algo así) y si me emociona. O sea, si me gusta pero creo que mi yo creativo pide a gritos ser revivido pues, se ha ido apagando poco a poco.

De ahí quizá me siga con las clases de canto, de vitral, de tapicería, cerámica... no sé, todo lo que me gustaría intentar por lo menos alguna vez.

Conclusión de este asunto: estoy feliz. Pensativa pero felíz.

domingo, 21 de julio de 2019

Viajera

Tomo mis galletas, un vaso con agua y emprendo el viaje. Estoy sujeta firmemente a la silla para no caer.

Ayer uno de esos viajes sucedió mientras iba camino a casa, de momento no supe hacia donde caminaba y me fui en sentido contrario.

Se siente tan bien volar! ojalá nunca dejara de hacerlo. Cuando floto siento soy tan feliz que no puedo pedir nada más.

Fuera de la gravedad se puede hacer lo que sea, puedes ser quien quieras, puedes llegar hasta donde quieras, no hay ninguna barrera, límite ni compromiso que te impida estar donde quieres estar.

Yo siempre preferiré estar en aquella tierra blanca de un brillo tan grande que es deslumbrante a los ojos. Donde la amargura es parte del encanto y donde los acordes resuenan en el salón principal.

Debería estar cantando pero la nave está cargando combustible y la gravedad no favorece a mis virtudes.

Tarda mucho el combustible y ya quisiera arrancar. Cerraré los ojos mientras tanto, pensando que ya llegué y que la dicha me hace tararear.



martes, 18 de diciembre de 2018

Corazón de espuma

Ella estaba nerviosa como siempre que iba a dar la 1:30 de la tarde. Arreglaba su delantal color naranja y verde y se iba al baño para darse una peinada y un poco de color a los labios. Ya tenia ¿como cuánto? ¿unos dos años observándolo como entraba por su café y su pan relleno de queso?. Si, algo así.

La verdad es que no tenía la certeza si hoy vendría o no porque, de hecho, no venía diario. En una buena temporada venía cuatro veces a la semana y en una mala llegó a pasar hasta mes y medio y no se apareció, quizá alguna complicación lo llevó a la capital y pues simplemente, no se paró por el local.

Estos días eran una buena temporada afortunadamente. Cuando entraba se le veía un semblante relajado, como que siempre venía de algún lugar y seguía digiriendo sus pensamientos de lo que acababa de hacer. Quien sabe a que se dedicaría. Solía usar unas camisas delgadas de algodón a cuadros pequeños, un poco estilo de señor. Le habría gustado poder decirle que hacen magia los cuadros grandes. Quizá pueden hacerle perder a un hombre hasta 5 años así de golpe.

En fin, que empezaban a enfriársele las manos y a temblarle un poco la mandíbula por los nervios, aunque sabía muy bien que si daban las 2:15 y no llegaba, entonces ya podía nuevamente soltar el aire, desfajarse la blusa e ir a la cocina a empezar a lavar las tazas que se acumulaban en ese rato.

Su amiga Mati le ayudaba siempre pues ella estaba incapacitada para ir a preguntarle a su mesa que iría a ordenar. Se tardó unas tres servidas para darse cuenta que simplemente el acercarse la ponía mal, en el buen sentido de la palabra. En cuanto ese sentimiento le hizo "clic" algo pasó que ya no se pudo acercar más y sólo podía medio voltear para verlo un poco y alimentarse con ello las veintitrés horas y media restantes del día.

-¡Ahí viene, ahí viene!- pensó, y hasta las puntas de los pies se le contrajeron. ¡Que horror! ¿por qué se tenía que poner así? se odiaba a si misma por ser así de tímida y estúpida. Cada día era un día ganado y desperdiciado a la vez, pues quien sabe cuánto tiempo le iba a durar el gusto de que "él fuera a verla". Quizá un día se mudaría a otro lugar y ella se quedaría como la mujer de la canción que se quedó para siempre en el muelle esperando a su amor. Se odiaba.

Para ese momento Mati ya lo estaba atendiendo. No sabía porque a ella le resultaba indistinta su presencia, podía sin mayor problema acercarse, preguntarle acerca de lo que iba a pedir (aunque ellas ya lo sabían), y de cuando en cuando veía que hablaban dos palabras de algo más, no sé, que si la mesa estaba desnivelada, que si tendríamos la empanada de jamón o que si hoy podría no estar tan caliente el café, que porque ahora con el calor le estaba agradando más frío. Ok.

Y ella se tenía que aguantar sin reclamarle a Mati. Su amiga tenía el valor que ella no así que podía mínimo llevarse la gloria de su conversación.

Ese día venía especialmente guapo, usaba un polo blanco y jeans. ¿Cómo podía ser tan bello? se lo preguntaba. ¿Cómo podía vivir consigo mismo?, ¿porqué todos/as los/as demás a su alrededor actuaban como si nada pasara?, ¿por qué las chicas de la mesa de al lado seguían hablando y viendo sus teléfonos igual como lo hacían hace diez minutos y por qué a ella ya casi le daban ganas de vomitar de la revoltura de estómago que le producía su presencia?.

Pero ella hoy se sentía guapa, sabía que hoy era un buen día para su cabello y que traía buena actitud. La orden fue un capuccino y un trozo de pay de limón.

Le dijo en voz baja a Mati: -¡Güey!, yo hoy se lo preparo-. Mati no entendía bien a bien la intención de esa palabra, pero sabía que su amiga la usaba cuando estaba nerviosa, cuando derramaba agua, cuando se quemaba con el vapor o cuando rompía algún plato. Eran de esas palabras que se usan en otras latitudes y que tienen como cien significados diferentes dependiendo de la ocasión y entonación. -Ok-, le contestó sin ofenderse.

Tenía un plan, sería hoy o nunca. Le dibujaría un corazón con la espuma de la leche así como lo aprendió a hacer en sus cursos de barista. Sabía bien que ella era capaz de dibujar un buen corazón y eso le dio aún más valor. Si bien le iba, la voltearía a ver y le sonreiría.

¡Pues ya! controló el temblar de sus manos para que el corazón quedara muy bien. Puso un platito debajo y sin pensar más, porque si pensaba no iba, salió del mostrador concentrada sólo en no tropezar ni derramar el contenido, de lo demás sabría Dios que iba a pasar.

No se dio cuenta que durante el tiempo del corazón, había entrado una señora, a su parecer ya algo grande, y caminando se acercó a su mesa. Lo que si le tocó ver fue como a él se le alegraron los ojos, se puso de pie y la saludó con un abrazo y un beso en la boca. No supo si se quedó pasmada un rato pues vio completa la escena de como tomaban asiento, como él le agarraba la mano y quizá le preguntaba cómo estuvo su camino. Ella hablaba sonriendo, claro, y se abstrajeron en un mundo donde sólo cabían los dos.

En ese punto regresó a su realidad y, sin temor a quemarse, metió enseguida el dedo a la taza para deshacer su dibujo. Le hizo una seña a Mati para que atendiera y fue a esconder su taza entre la máquina de expreso y la de frappé.

-¡Güey!,¡Güey!- se decía mentalmente utilizando ahora la palabra con un sentido distinto. Se dió un minuto para reestablecer sus signos vitales a un nivel de supervivencia adecuado y viendo su café desdibujado se dijo: -¡Ni modo! ¡pues ya! no nacimos juntos. Supongo todo estará bien.-

Sin voltear, llevó su taza para la cocina, se puso el delantal y empezó a lavar los trastos, empezando por esa taza que a través del dedo extrajo el dolor que le causó que alguien más, a su vez, desdibujara su corazón que felizmente latió por tanto tiempo.


viernes, 22 de junio de 2018

Como el olor de las crayolas

Ese olor que te hace por un instante perder la noción del tiempo y del lugar y te ubica en tu mesa de preescolar usando un delantal de plástico para no mancharte, igual algunos sonidos te remiten a otros tiempos donde parecía que todo siempre sería así por siempre...

Ya no lo es, pero es posible traer a alguien al lado por lo menos durante el lapso de lo que dura un parpadeo ocupando este tipo de pequeños recursos. Dejaré esto por aquí pues esto es tan mi papá (de entre muchas otras cosas que era) que sirve que se los presento un poco (porque nos crío con esto) y de cuando en cuando vendré a darme un toque de su presencia.
  

martes, 2 de enero de 2018

Épocas

Está muy canija esta época. Yo entiendo que la vida esta hecha de etapas, unas mejores que otras y de todas ellas se aprende. Mi aprendizaje mayor en este rato ha sido el entender que hay cosas que no está en mis manos que sucedan según mis expectativas que siempre han sido muy especificas y hechas a la medida según la persona y el momento en que se han cruzado en mi camino.

Las cosas pocas veces suceden como uno las imaginó. Si suceden así, claro, pero no es tan frecuente y hasta ahora entiendo que no debo sentirme defraudada si la gente no hizo tal o cual cosa según me hubiera gustado en el momento en que yo quería que sucediera.

Digamos que me estoy reconciliando con la gente que ha tenido que ver conmigo y que dejó una raya en mi caparazón y el precio que voy pagando es el mantenerlos lejos para previnir que algo así vuelva a pasar.

Oficialmente puedo decir que me estoy quedando sin amigos y eso que he conocido bastante gente en mi andar. Tampoco es novedad. A los 8 años mi mamá me preguntaba por qué en mi clase de gimnasia ninguna niña me esperaba para empezar los ejercicios juntas, también me dice que cuando salíamos de campamento con más familias yo empezaba a caminar la zona cercana y no me acompañaba de nadie.

Nunca he sido buena para complacer, en algún tiempo lo he hecho pero es desgastante y no puede haber amistades basadas en las complacencias, o por lo menos no que duren mucho. Creo que ya lo he dicho aquí antes y es que yo no puedo más con eso, no puedo basar una amistad en la diplomacia y la complacencia y es un tema que debo aceptar que realmente me afecta.

De un tiempo para acá, todos los benditos días pienso en mujeres que son, fueron... mis amigas, y no sé ya como complacerlas.

No puedo fingir más que no me ofende que se sientan mejor que los demás por el hecho de decir que oran y cumplen con la Iglesia como buenas cristianas, y todos los demás que no lo publicamos o decimos cada tercer día, incluyéndome, somos escoria que "alguien" les encomendó la sagrada labor de hacernos entender y reformar según lo que para ellas es muy claro.

¿Cómo no ofenderme cuando yo no fastidio a nadie diciendo que deban leer, decir o hacer tal o cual cosa, tales días y a tales horas y ustedes si se sienten con ese derecho porque ya las las tocó Dios?, ¿cómo no ofenderme por restregarme varias veces a la semana que no debo abortar, que la vida no nos pertenece y que las mujeres debemos aceptar lo que Dios nos manda, si ¡por Dios! lo que menos querría yo en la vida es que alguien me llame a lloriqueos en la noche o que se me vaya la vida de la preocupación de que se me enferme o le pase algo? ¿por qué me quieres convencer que estar casada y con hijos y embrutecida por lo que cree el colectivo es el mejor estado en el que yo podría estar?. No me ofende que creas que soy tonta porque te puedo llegar a creer. Me ofende que no respetes mi espacio visual, auditivo y la neutralidad de la relación que quisiera tener contigo. ¿Por qué me das consejos si yo no te los pedí?. Así no se puede ser amiga de nadie pero debo aceptar que soy bastante cobarde como para así de la nada simplemente decírselos y ya. Claro que si me lo preguntaran directamente no me lo callaría y se los diría.

Me ofenden los amigos que se ofenden porque uno no actúa a su ritmo cuando, a decir verdad, ellos tampoco actuaron al ritmo que yo deseaba cuando quería ser su amiga. Me ofenden los amigos que sólo tienen preocupaciones, fracasos, enfermedades  juicios para compartirte. Tampoco me gustan los amigos que se cierran para aparentar que todo les va bien, que son inalterables, que ocultan que tienen una vida que a veces no es tan buena, que te quieren convencer que todo lo que hacen resulta bien.

A todos ellos los he tenido que hacer a un lado y por eso ya no tengo amigos, o por lo menos no tantos, creo me quedan uno o dos pero sé que son gente que puede pasar el tiempo y no se ofenderán porque no me haya reportado o porque mi vida haya cambiado de modos drásticos.

También me han mandado a volar pero está bien, si yo lo aplico debo aceptar que me lo apliquen.

¿Cuál es el problema entonces? que ya mis opciones para interactuar con la gente se van cerrando como en un juego de dominó y, en noches como hoy, recuerdo que este espacio siempre fue una válvula de escape para hablar y decir cosas conforme las iba percibiendo.

Un gran "logro" de está época, creo yo, ha sido que ya me puedo quedar en silencio por mucho tiempo. Ya mi "madurez" me permite no recurrir en absoluto al recurso barato y millenial de querer recibir gratificación intantánea al exhibir mis sentimientos victimizados en este sitio para que me levanten cuando yo me tire al piso. Eso es bueno, ya no soy una carga para alguien más, creo que es una cortesía que ya puedo tener para los que me quieren acompañar.

Pero ahora estoy aquí, ¿por qué? porque debe haber una parte de mi persona que aún quisiera vivir en ese mundo idealizado donde se permite inventar historias, decir tonterías, jugar, no creer que se será atacado por expresarse, tener ideas nuevas, etc. Una parte mía extraña mucho a la inmadura que me permitía ser hace un tiempo.

Hace realmente poco recordé lo que es sentirse así y quisiera saber dónde está esa persona que solía ser. Es un poco cursi la frase y estoy consciente de ello pero ¡caray! me estoy permitiendo unos minutos de debilidad. Hay demasiada realidad en mi vida en esta época y necesito escapar... quisiera que me saliera tan fácil como me salía antes.

Mi papá sigue creyendo que yo le tomo fotos a todo. Ya no le tomo fotos a nada...

Ya no escribo, ya no reseño, ya no narro. Bueno, si lo hago pero ya es efímero, no queda constancia de nada que veo, digo o experimento porque al final ¿se entiende como presunción el contar esas cosas? ¿te orillas a un peligro exhibiendo tu vida en una red social? ¿muestras debilidad al decir lo que piensas y sientes sinceramente? ¿es impropio para una empleada pública que puede ser auditada virtualmente?... eso antes ni pasaba por mi cabeza pero ahora sí.

Sólo vine a decir aquí que me extraño, extraño esa época de inocencia, lamento no saber como equilibrar las cosas de la vida que me toca llevar. Lamento no saber querer a las personas como quisieran y lamento haber perdido gente por eso, pero sigo sin poder hacer nada, no está en mi genes actuar por complacencia.

Quiero decir que si sé querer pero muy en mi fondo y quizá nunca se notará y menos si no me preguntan. Hay gente a la cual quiero y la llevo conmigo diario a todos lados de una manera muy sentida pero no se los diré porque no veo la necesidad de hacer cumplidos así.

Si yo he ofendido a alguien con la indiferencia, lo siento pero ya dije que es la manera, no de sentirme bien sino de no sentirme mal.

Trato de ir saliendo adelante en la vida con las herramientas con las que cuento y lamento no poder lidiar con todo.

Agradezco a quien me ha seguido el paso, y debo confesar que yo desde mi rincón le sigo el paso a algunos más, sin ofenderme ni juzgar porque son importantes para mi.

El haber venido aquí a escribir este día espero signifique algo bueno, ojalá yo me permita respirar un poco, no por obligación sino porque me debo querer más y permitirme bajar la defensiva de cuando en cuando.

sábado, 27 de agosto de 2016

Introspección

Pasó una gran parte de su vida buscando a quien le interesara lo que era, lo que hacía, como era, lo que quería. Que le cumpliera todos sus deseos, que fuera su prioridad, pero que además fuera amable, inteligente, alguien con quien se pudiera platicar, que tambien tuviera aspiraciones y que no pensara que el dinero o los orígenes son una limitante para hacer cosas nuevas.

Mucho tiempo se refugió en si misma, eso lo aprendió aún siendo una niña y ya en ese tiempo practiaba la introspección para escribír historias donde ella misma se retrataba auto analizándose y creando diálogos consigo misma.

Nunca fue la niña de los moños y los vestidos, tampoco la del peinado perfecto que se mantenía durante todo el día. Cuando se veía a si misma saliendo de la escuela con las calcetas abajo y la blusa desfajada, sabía que la vida no podía ser perfecta y que debería trabajar si quería tener algo bueno en la vida ya que por niña linda no le iban a caer las cosas del cielo.

Se acostumbró a su papel y a ver desfilar muchas cosas fáciles delante de sus ojos que no iban a ser para ella. La introspección le ayudaba a sobrevivir y a no dejar de hacer las cosas lo mejor que se podía, a relacionarse un poco y a no decaer ante el ambiente familiar que a veces le rodeaba.

Había cosas fantásticas, si, que duraron una temporada y que involucraban a sus seres mas queridos. también hubo otras devastadoras que le provocaban inseguridad y un coraje/tristeza entremezclado que aún queda por ahí en algún recoveco pertinaz de su corazón.

En algún momento conoció algo que finalmente le dió esa satisfacción que los amigos, las pijamadas, los apapachos de mamá, los vestidos, las salidas y demás recompensas rápidas no le habían dado. En algún momento alguien le dijo que era buena pensando y sintió lo que se debió haber sentido si un chico le hubiera enviado una carta de amor anónima, o si hubiera tenido amigas con quien reir y bailar, o si hubiera podido usar algo lindo sin sentirse prostituta frente a la mirada de su familia. Esa familia tan grandiosa y a la vez tan asfixiante.

Entonces ya había una manera de llamar la atención, de manera positiva y conservadora pero a la vez agresiva, sacando un provecho que eventualmente se transformó en una manera de irse ganando la vida, aunque de esa manera resultaba unas 150 veces (o más) más difícil que simplemente usar una falda corta y justa y maquillaje, como algunas compañeras suyas ya lo hacían desde aquellos años de la secundaria donde, por el contrario, ella aprendió a recibir el "amor" de esa manera tan sacrificada.

Eso le resultó buena estrategia por mucho tiempo, mas del debido quizá. De su lado la vida pasaba en cámara lenta y del otro la gente evolucionaba normalmente. Al principio no le importaba, intermitentemente le llamaba la atención, alguna vez le llegó a preocupar pero hoy en día ella afirma abiertamente que, aunque ha intentado, sigue sin importarle que la vida evolucione y ella siga sintiendo que sólo es una espectadora de todo eso prefieriendo seguir mirando sin quererse involucrar.

En algún punto en el camino ella sintió el amor, ese amor que ya no era una calificación puesta en una hoja sino un amor de alguien que vivía y respiraba y cuya decisión propia había sido amarla.

Eso si era una sorpresa y con tan poca experiencia en el rubro, claro, a cagarla. ¿Cómo se pone a hacer un pastel de fiesta a alguien que apenas si sabía tostar pan sobre una sartén? Faltaban muchas, pero muchas millas de vuelo. Eso la vida no lo perdona. Mientras sea uno mismo si, las cosas van y vienen a voluntad, pero cuando hay alguien mas involucrado eso ya no depende de una sola voluntad. Y a nadie le gusta sentirse malquerido, y de ser así... se va.

"De 15 a 20 años de desfase" es lo que ella pensaba, "¿cómo hacer para recorrer ese camino más rápido y emparejarme con los demás?". Quería apresurarlo y no lo lograba, no entendía que hay cosas que ya no dependen sólo de una persona. Volvió a sentir el amor pero siempre faltaba algo, siempre había una lastimadura por querer obtener lo que sólo se obtiene si se es bueno queriendo, y ella no lo era.

Alguna vez la quisieron y ella sólo sentía repuslión ¿acaso había que pasar por eso para estar con alguien que todo parecía indicar que era "adecuado"? lo dejó pasar y nunca más se arepintió. Afortunadamente cada experiencia le hacia recorrer muchos kilómetros que le estaban haciendo falta. Pero aún se sentía atrás.

Otra vez sintió el amor ¿o era soledad?. Era soledad, según lo entiendíó varios años después, pero le ayudó a sobrevivir hasta que finalmente pensó que se haría cargo de su soledad y no estaría compartiendo lo poco bueno que había construído cuando todo parecía indicar que se enfilaba a un declive sin salida que sólo iba a detener esa evolución que ella se esforzaba en continuar.

Aprendió a vivir sola, no de afuera sino de adentro, recurriendo siempre a esa introspección que tanto le había ayudado a vivir todo el tiempo. Una amiga introspección que sempre estaba ahí para lavarle el cerebro cuando algo le hacía sentir mal y que la impulsaba a hacer grandes cosas por cuenta propia. Ella y su amiga se la pasaban bien, tenían grandes momentos y todo lo solían plasmar escribiendo multitud de historias que alguna vez alguien más consigió leer.

En una etapa plena con su introspección ella se enamoró, quizá fue el amor verdadero porque el verdadero amor es abstracto y su amor era toda abstracción, una abstracción que ella decoraba, traía y llevaba a placer, sin limitantes de horario, documentos, compromisos ni nada. Elevándolo o evadiéndolo de manera estratégica para recibir sólo lo mejor de todo eso. Opio puro para el espíritu, de eso que te evade del mundo y te deja sólo lo mejor por un rato... aunque para ella eso era ya la vida. Respiraba de eso tan bueno y vivía de él, se movía gracias a él y finalmente tuvo un por que vivir.

Las recaídas en la realidad a veces dolían, pero no importaba, simplemente aspirando un poco de eso otra vez el mundo se volvía mejor, era un mundo apto para vivir, ella lo moldeaba como plastilina y si faltaba algo tenía el poder para encontrarlo y ponerlo en el sitio perfecto donde todo funcionaba como siempre lo había querido.

Un día el opio se acabó y ella no entendía por qué. Aprendió mucho en el camino pero aún faltaba lo mejor, trabajó mucho por ello y simplemente un día supo que no lo iba a obtener. Como adicto en abstinencia, a veces se enojaba, otras decía que no le importaba, otras lloraba y otras mas ardía en ganas de gritarle y gritarse lo peor.

La soledad en su pecho volvía a crecer aunque alguna vez pensó que ya no volvería a sentir jamás. La vida la estaba arrojando nuevamente a los brazos de su amiga introspección con quien ya antes se las había arreglado tan bien. Ella se resistía pero sabía que no habría alguien mas por el momento para recibirla así como estaba de dañado su corazón.

Se las arregló para armarse una cumpleaños con alguien que no fuera ella misma. El lugar era perfecto para estar con alguien amado pero al final, estaba sólo con unas amistades y sabía que su felicidad no podía llegar mucho más allá.

Bebió, quizá un poco mas de la cuenta sabiendo que, como no la amaban, más valía detenerse y asegurarse de llegar con bien a casa. Ya ahí necesitaba sentir amor, la soledad se instalaba en su pecho, ahí justo donde se acumulaban las cosas que prefería no recordar. Pensó en terminar lo que empezó y bebió de una botella que tenía por ahí.

Cada ida al baño era mas dificil, la casa le daba vueltas y sentía alivio cantando canciones que hablaban de su amor. Lo buscó y lo encontró. Le dijo que sufría por él y que su corazón no se podía recuperar, que le ayudara por favor. Pero el ya tenía un nuevo amor, un amor sencillo, un amor sin esfuerzo, un amor de esos por soledad que ella ya conocía bastante bien.

Entendió que era tiempo de soltar a su amor, de dejarlo vivir, de ella vivir con lo que tenía y en ese proceso ese mundo de fantasía se empezó a quebrar por detrás de cada paso que daba.

Los escenarios, los personajes, los grandes libretos que ella inventaba todos los días se quedaban atrás. El mundo ya no era tan moldeable y hora sólo lo que le rodeaban eran personas y sucesos reales. La magia se fue con su amor, su fantasía, su vitalidad. Todo lo empezó a guardar en una caja de esas que prefirió guardar allá en lo alto de su armario para, de cuando en cuando, asomarse a ella y darse cuenta con nostalgia lo bueno que fue todo eso y lo mucho que lo sigue extrañando. Ya sin llantos ni rabietas, ahora sólo lo recuerda y se siente afortunada de, al menos, haber sentido el amor alguna vez.

Ahora la vida la compensa con comprensión, compañía, buenos momentos, charlas y experiencias, pero la vida real es de una superficie sinuosa, no tan facil de sortear como cuando ella vivía en ese otro mundo ideal donde las canciones podían llevar un mensaje, donde las experiencias vividas en el mundo real se contaban como anécdotas de algo paralelo y no tan trascendente, y donde sus ojos se llenaban completamente al contemplar a su amor.

Ella empieza a olvidar detalles de su mundo, de como era su amor, de como era ella antes de todo esto y le preocupan mas temas del trabajo, de los pendientes y de que dirán los próximos examenes médicos pues pasa el tiempo y el cuerpo va dando señales de ello aunque no se quiera.

La promesa es de que, si acaso hay otra vida, ella lo intentará de nuevo, quizá con más valor para lograr llegar hasta el final. Ahora sólo es una espectadora de su amor, aunque al final de cuentas es mejor por lo menos mirarlo que no volverlo a ver jamás. En el fondo le da un poco de pena verlo en escena. Es como ver a un cachorro aferrarse a una carnaza que no será alimento jamás pero, así debe de ser. El corazón se ha puesto una venda para que no mire y le resulte indistinto esas visitas ociosas que ella hace a su pasado... pero su amor sigue ahí y ella no lo podrá dejar de ver jamás.

miércoles, 20 de abril de 2016

Un par de días tranquilos

Ya poniendo el dedo a las 6:45 a.m. en el checador y portando mi credencial colgada al cuello durante todo el turno. Ahora "se supone" que debo poner en práctica todo lo aprendido.

Casualmente la mayor parte de los días me la paso leyendo cosas que no había leído, resolviendo problemas que no había resuelto y aprendiendo cosas de las que en mi vida había escuchado. Por lo menos eso es la parte interesante. Le sigo metiendo información al cerebro y creo que si me siguen pagando por hacer eso (tampoco es que sea tanto) debo estar feliz.

El viernes entregué calificaciones del cuatrimestre y estos pocos días he sentido una paz que no había sentido antes. Tengo que seguir cumpliendo mi turno pero tener el alma tranquila no tiene precio.

Me pusieron de tutora de un grupo y el día de hoy me hago la sincera pregunta sobre cómo es que le hacen los chicos de hoy para tener tantos "problemas personales" que desembocan siempre en insistir hasta el grado del acoso y el hostigamiento en lograr conseguir una "segunda oportunidad" para aprobar la materia. ¡En mis tiempos!... en esos tiempos nuestros problemas personales se limitaban a que se te olvidara el sándwich en la mesa o que el del colectivo se quedaba con todo tu cambio del pasaje. Cualquier otro problema se arreglaba ahí echándose agua en la carita antes de ir a la escuela y ¡a darle!. En fin, los chamacos de hoy en día yo creo que viven muy de prisa.

Y una de las cosas que tiene el ritmo de mi paz y felicidad en estos momentos es la siguiente canción que pondré por aquí para compartirla y poderla escuchar en momentos así como los de hoy.


sábado, 1 de agosto de 2015

Me acordé de alguien... :)

Y yo aquí en la Universidad trabajando en sábado, tengo que poner música para que no se haga tedioso, poniendo a tocar el youtube se reproducen unas piezas tras otras y yo nadamás escucho.

Llegó el turno del "divo de Juarez", que tiene muy buenas canciones por cierto. Le empecé a escuchar unos duetos interesantes y como flash-back me vino a la mente la figura de uno de mis amigos... y de una amiga también a los cuales relaciono agradablemente con la canción.

A mi gusto, una gran selección musical el día de hoy :). Saludos.

viernes, 17 de julio de 2015

Qué haciendo?...

Bien, pues para los que tengan algo de curiosidad en saber a que me dedico en estos días pues les contaré que ando haciendo mediciones de mis muestras plásticas.

Las muestras son de hule silicón y tienen inclusiones de polvo nanométrico con un aspecto muy parecido a este:


Y pues aquí en el laboratorio les mido las propuedades eléctricas y estoy yendo a la Universidad de Guelph a hacer mediciones de espectroscopía infrarroja, de hecho el lunes me toca ir nuevamente para allá y debo tomar transporte foráneo pues ya es otra ciudad con su propia Universidad.

Pongo los plásticos entre unos electrodos para aplicar cierta tensión eléctrca y mido:


Y bueno, aunque se ve inofensivo este es un aparato que ya quisiéramos tener en México pero como no lo tenemos pues esa fue una de las razones por las que estoy aquí. Le conecto la computadora y empiezo a medir:




Cada medición tarda como unas 3 horas así que han sido días largos yendo y viniendo, esperando y trabajando mientras tanto para completar todas las muestras que he hecho que son muchas.

Una de los retos (para no decir dificultades) más grandes fue poder utilizar una prensa que a la vez que ejerce presión calienta a temperatura regulada. Perdí muchos días con sus noches esperando a que me dejaran usar ese aparato en otro laboratorio así que tuvimos que construir uno de manera casera, y bueno, me tocó estar en el proceso y hasta tuve que hacerle una cosa que se llama SOP que básicamente es como que la documentación del equipo y las reglas de seguridad y operación:




Casualmente esa prensa es un aparato con el que no contamos en mi Instituto y es muy bueno para elaborar nuestros materiales. No sé, quizá regresando a México pueda hacer lo mismo que hice aquí para tener ese aparato y ya con eso nos iremos al estrellato, nuestros medios suelen ser un poco menos sofisticados allá y no resultó tan caro construirlo aunque no es tan lindo como un aparato sofisticado de fábrica.

Y pues ya, trabajando duro, el mes pasado fui a presentar mi trabajo a la California State Polytechnic University, en una ciudad de California que se llama Pomona. Me tocó ya exponer en inglés y toda la cosa. Definitivamente el inglés y yo no somos amigos pero hago mi mejor esfuerzo.

Y tengo otro congreso para el otro mes pero en Cancún! estoy felíz porque con eso celebraré mi regreso a México, trabajando y disfrutando.

Pues esto es brevemente lo que estoy haciendo estos días. Qué les puedo decir? sólo trabajo y trabajo y ya. Se me acaba el tiempo y como siempre pasa, todo se junta para el último.

Mientras tanto reciban un saludo desde estas tierras, lluviosas y bochornosas, aqui el clima cambia de manera indiscriminada en pocas semanas y esta es la época de andar todos sudados y pegajosos de la cara. Un abrazo!


martes, 23 de junio de 2015

Ya todo terminó

Hoy nuevamente en mucho tiempo al pensar en el blog no sentí una carga enorme encima de mi cabeza y espalda. Cada que lo pensaba era algo así como algo imposible de hacer, no lo sé explicar bien pero simplemente no era capaz.

Hoy recordé el blog y me fue sencillo decidirme a abrirlo, vi el tiempo que ha pasado y veo que es mucho, si que ha sido mucho.

No soy ni digna de de asomarme a los blogs de mis amigos, no pude darles seguimiento durante este tiempo pero es como si apenas hubiera podido darme seguimiento a mi misma, de verdad que ha sido un periodo de muchas vivencias y no todas tan sencillas como lo hubiera deseado.

Pero justo hoy se juntan muchas cosas que coincidentemente terminan y veo atrás y digo: qué pasó conmigo todo este tiempo? la respuesta creo es que como que me bloqueé para poder salir adelante, no podía gastar ni un gramo de energía, figuradamente, en otra cosa que no fuera salir adelante.

Tampoco es que sea el drama pero sé que nadie mas que yo misma sabrá bien a bien que pasó.

Yo amaba mi blog, de hecho amo la ida de que siga aquí porque he escrito cosas realmente sentidas que no habría manera de volver a escribir del modo en que están escritas. Veré si puedo regresar a leer lo que he escrito, me gustaría comparar mis puntos de vista de antes y después.

Lo que si tengo muy claro es que un bendito día escribí una entrada titulada "Proyecto hoja de maple", sé que la escribí y ahora la he buscado y la encontré. Dicen que hay que saber muy bien que pides en esta vida porque se te puede conceder y bufff!! que si se me coincidió! Vaya que fue un experimento en el tiempo!. Y ahora que me encuentro así como noqueada emocionalmente por todo esto y a unas semanas de que por fin termine me digo: Ya terminó... ya terminó, ya terminó!.

Siempre voy a agradecer a quien me siguió en el camino y no me abandonó, es facil amar a alguien cuando esa persona es buena y dulce. Cuando las cosas son ásperas a veces uno prefiere seguir con su propia carga y no cargar la del otro y de verdad que yo he sido una carga, lo sé. Todo es válido, yo he tenido que dejar carga en el camino sin disimularlo porque no he podido con más, pero el haber abierto el blog es una buena señal para mi, quizá es momento de volver al equilibrio.

Gracias, gracias por no haber pasado a dejar grafitti o animales muertos o algo así, aunque no es mala idea, sería justo. No diré mas al respecto, al final sólo yo sé la importancia que todo y todos tienen en mi vida. Y bueno, veamos como se dan las cosas, yo estoy abierta a ser persona otra vez. Saludos!



martes, 25 de febrero de 2014

Eco-friendly

(Como que empiezan a leer y como que nadie tiene problema y no me regañan por tener abandonado el blog).

Y todas las veces digo: ¿qué pongo?, ¿qué pongo? y creo que lo que más me entusiasma en estos días es mi proyecto en la universidad o sea que de eso tratará mi entrada de hoy.

Como preámbulo contaré que tuve un inicio de año dificil, si de por si estaba desconcentrada hubo temas personales que me desconcentraron más pero finalmente retomé el trabajo y estoy empezando a producir algunas cosas.

Mi "área de expertise" (según se cuenta) es la ciencia de los materiales. Y después de hablerle hecho modificaciones a mi proyecto inicial acordé con mi tutora en trabajar en materiales compuestos (polímero/cerámico) para aplicaciones de almacenamiento de energía. La cuestión mas interesante fue cuando me dijo: ¿qué tal si pruebas con un polímero biodegradable?.

Acepté el reto y tuve que ponerme a leer desde cero que es eso de un polímero biodegradable (que no es lo mismo que un biopolímero), tipos, características, etc. Después vino la labor de decidirme por uno después de haber encontrado en internet como se puede procesar plástico a partir de vegetales con almidón. ¿Por qué no? vamos a hacer Almidón Termoplástico (o Thermoplastic Starch en inglés) obtenido a partir de la papa.



¡Increible!, después de haber trabajado durante el doctorado con un polímero que costaba casi 1500 dólares el galón, ahora tenía en mis manos la posibilidad de crear un plástico desde cero con materia prima que sólo cuesta una fraccion de un peso mexicano. En primera instancia eso parece sospechoso, pero ¿por qué no? parece una aventura emocionante.

Ya para este momento soy capaz de ir a comprar un par de kilos de papa y obtener con ellos un plástico, pero para ser más práctica no me fui tan atrás. Compré en un supermercado el almidón de papa que se utiliza para cocinar, conseguí un par de quimicos "amigables con el medio ambiente" para complementar mi proceso experimental ¡y me sentí feliz!.

Mucho tuvo que ver en que aceptara ese proyecto mi serie favorita "ever" Breaking Bad. Creo que esa serie es como una serie de culto para los que hacemos materiales ¡ahhhh! es un deleite ver a ese tipo y a su ayudante doctorado en cristalografía haciendo estupefacientes sintéticos con sincera pasión.




Así que me dije ¡que venga la diversión! hay que recrear esas escenas y hacer algo así. Entonces me conseguí mis charolas y me puse literalmente a cocinar.







Y bueno, ya he hecho varias muestras y finalmente empecé a obtener buenos resultados. Estoy obteniendo plásticos que sin mentir me podría comer de tan ecofriendlys que son. Hoy de hecho le quité un pedacito a uno y lo degusté, claro, un trocito miniatura pero de verdad que me lo comí:


Estoy a punto de "amarrar" esa primera parte que es la optención del plástico, despues viene la parte de modificarle sus propiedades eléctricas y esa parte estará buena también. Como sea, he aquí un plástico que no daña la tierra, los animales ni el medio ambiente en general. Mi idea es conseguir tenerlo ensandwichado entre dos placas conductoras haciendo el rol de material aislante con permitividad dieléctrica modificada dentro de un sistema capacitor, así como le explicaba muy técnicamente a un amigo hace poco: "la idea es hacer al plástico conductor, pero nomás tantito", con lo cual quedó muy clara la idea de lo que estoy haciendo.

Y bueno, esas son las novedades. Hay mucho más, claro, pero por el momento aqui lo dejo y aprovecho para enviar saludos a mis lectores (si aún queda alguno rondando por ahí) y comentándoles que dentro de lo posible estoy tratando de hacer algo productivo y trabajar duro.

Saludos para todos, seguiremos en comunicación
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