El pasado fin de semana me fui con mis papás, mi hermana, su esposo y su bebé a un lugar ubicado en el estado de Puebla, México a un hotel tipo spa que nos recomendaron mucho para ir a relajarnos un rato. Ya estaba yo advertida que no era un lugar con arqueología, museos ni atractivos "emocionantes", era simplemente un lugar apto sólo para relajarse, lo pensé un poco porque suelo a veces aburrirme si no hago algo que me distraiga pero, en vista de que se cumplía casi una semana de la famosa exposición, me dije: "¿por qué no?", y fuí con ellos.
El lugar está ubicado en un lugar llamado "Chignahuapan" (a mi al principio también me costó algo de trabajo pronunciarlo) y el clima era ligeramente frío con algo de sol al mediodía, eso me agradó pues no soy partidaria del calor extremo. Aquí un folleto que estaba en la habitación:

Esta es una vista del sitio donde estaba enclavado el spa, no había señal del celular:

Estas son unas tomas de las instalaciones de la alberca, nos hospedaron hasta el 5to piso del hotel, la verdad es que esa altura si imponía un poco para mi que no estoy tan acostumbrada a las alturas:


Aquí más de las instalaciones del hotel:
Bueno, pues en esta ocasión no hubo actractivos exóticos durante mi paseo, pero cuando me vi adentro de las aguas termales y con barro exfoliante en la cara me dije: "¡¡aaahh!! si valió la pena venir".
¡Saludos a todos!
2 comentarios:
¡Vaya un sitio más bonito!
Parece que te sientes mal descansando, jaja.. ¡tómatelo con más calma, que no todo son exposicíones!
Un abrazo
¿Si verdad? es que la inercia me lleva fácilmente a un extremo o al otra y lo que más me preocupa es quedarme con ganas de más ocio del debido.
Pues fíjate que si estaba bonito el lugar, muy cuidado y limpio, me da gusto haberlo conocido aunque para mi gusto estuvo MUCHO muy tranquilo.
Bueno, cuando vengas a México seguramente tendrán la oportunidad de conocer muchos lugares lindos como este.
¡Saludos Víctorcito querido!
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